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OPINIÓN - SÁBADO, 22 DE ENERO DE 2011

 

OPINIÓN / LAS NOTAS DEL QUIM

Sobresaltos
 


Quim Sarriá
quimsarria@elpueblodeceuta.net

 

Estos días estoy pasando por unos cambios en el sistema de control corporal motivados por la estrafalaria danza climatológica.

Frío y calor. Las borrascas traen consigo nubes y lluvias, los anticiclones cielos limpios y con bastante frío. Pero estos días reina, con absoluta libertad, una humedad punzante, una humedad que suele colarse por los pequeños resquicios que deja la ropa de abrigo y suele colarse hasta los huesos con lo que el frío corporal aumenta el doble en relación al frío ambiental.

Con éste bagaje climático, lo normal es que uno se viera afectado en salud y, de hecho, aquí estoy con la gripe –no sé cual si es la A, la B o la C- que me ha dejado “pachucho” para ratoy con bastante calentura.

Para calentura la que viene estallando estos días en distintos lugares de la tierra catalana y por dos causas:

La primera calentura corresponde a una actitud social que promueve la parroquia de Sant Joan d’Horta (Barcelona) al aceptar que se editen calendarios de personas voluntarias desnudas, vecinas del barrio de Horta de Barcelona, para venderlos y con la recaudación permitir al comedor social mantener su estatus.

Con la iglesia topamos. Nos pone verdes en cuestiones del cuerpo humano y sin embargo no se sonroja por ver a esos cuerpos humanos desnudos…, todo sea por la pasta y con Dios arriba.

La segunda calentura, desagradable por cierto, es la que están fomentando grupos de musulmanes con sus actitudes antisociales evidentemente destructivas.

Tras los sucesos de Salt (Girona) con la quema de cinco coches y siete motocicletas, andan ahora merodeando las calles, a altas horas de la madrugada, sin ton ni son. Sin nada que hacer.

Muchachos musulmanes, menores de edad, pululan por las calles a esas horas en que todos duermen, abrigados con un simple jersey polar con capucha.

A mi pregunta, a uno de esos mozalbetes que aparentaba menos de 14 años, que por qué no se abrigaba más, me respondió que él acata su religión (?) y a la siguiente pregunta sobre si sabía lo que pasó en Salt (Girona), salta encorajinado y contesta, con insultos irreproducibles, que la represión policial es brutal y que debían y podían, los policías, dejar marchar al chico que intentó robar un ciclomotor y no perseguirlo con esas consecuencias…

Decidí no seguir preguntando y me alejé del lugar. Se acercaba un compacto grupo de moros y no estoy por la labor de ser héroe tras una placa de mármol.

Bueno, hemos estado viviendo con cierto bienestar social, aunque con algunos sobresaltos puntuales pero característicos de la aguda picaresca de nuestro país.

Ahora estamos viviendo una situación donde los sobresaltos son importados, en su mayoría, y con graves que, en un momento dado, puede hacer saltar la alarma social con demasiada estridencia si no la atajamos a tiempo.

Ignoro las razones que tienen nuestras autoridades para ser tan permisivas con estos asuntos o temas que elevan las cotas de inseguridad entre los ciudadanos, acostumbrados como estamos a un clima social más tranquilo y más comunicativo.

Como no sean los votos…

Sabemos que muchos inmigrantes menores de edad pululan por las ciudades y pueblos de nuestro país, mientras sus padres siguen en sus respectivos países (todos del Magreb), residiendo de manera ilegal en pisos vacios, donde entran después de romper las puertas, sin que las autoridades hagan absolutamente nada.

Merodean por los mercados y comercios para robar los que les apetecen en el momento y cuando son pillados, por la policía, suelen ser soltados al momento por ser menores de edad… cosa que saben y aprovechan para mantener su estatus de impunidad.

Para ellos, nosotros somos decadentes… ¿No te jode?
 

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