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ACTUALIDAD - LUNES, 4 DE JUNIO DE 2007


¡Jerónimo Nieto (2d). ARCHIVO.

crisis / El ‘sector crítico’ del psoe, en su semana clave
 

¿Qué (no) hiciste, Jerónimo?

El ex delegado del Gobierno, cuyo teléfono recibe llamadas sin cesar, compartía la filosofía que defiende el ‘sector crítico’, que espera reunir la firma de un centenar de militantes. Moya, adversario acérrimo del abulense, “la peor opción posible”, según los renovadores
 

CEUTA
Gonzalo Testa
gonzalotesta
@elpueblodeceuta.com

En más de una conversación sobre la crisis del PSOE de Ceuta desencadenada por su fiasco electoral del pasado 27 de mayo se ha filtrado durante la última semana el recuerdo del último delegado del Gobierno en la ciudad del Partido Popular, Luis Vicente Moro. “Al PSOE lo que le hace falta es un tío como Moro, que haga la limpieza que hay que hacer con suficiente autoridad”, dicen algunos afines al PSOE ceutí sin responsabilidades orgánicas, “alguien que diga ‘tú ven para acá y pon el partido al día’”.

La figura del defenestrado Jerónimo Nieto, que salió de la Delegación hace hoy exactamente un año y ocho días, también generó un efecto reactivo en su partido a nivel regional. Sólo que al revés. Su paso por la ciudad no sólo no le sirvió, como hizo Moro, para encontrar a ‘un Vivas’ capaz de multiplicar por 10 el número de afiliados del PSOE, sino que alborotó aún más la ya de por sí revueltas aguas que bajaban por la calle Daoiz, donde la cerradura de su sede ha cambiado recientemente de cerradura.

Al abulense, al que estos días le han llegado infinidad de llamadas telefónicas desde Ceuta, se le atribuyó rápidamente en la sede de la calle Daoiz una voluntad de inmiscuirse en el partido similar a la de Moro. La plana mayor de la Ejecutiva socialista le atribuyó, poco después de llegar a la ciudad autónoma, el deseo de dinamitar el partido con quién sabe qué arteras intenciones. De él se dijo que había pactado con Mohamed Ali que los votos de la comunidad musulmana fuera para él y los de la cristiana para el PP. Que iba por libre o, peor aún, que iba “contra” el partido.

En primer lugar, al abulense le dio por rodearse de su equipo de colaboradores y no accedió a que el PSOE le dictase quién debía ocupar qué cargos a su alrededor en la Delegación. De ellos, los que no se fueron por sus propios errores vieron cómo se les saboteaban determinadas parcelas profesionales y personales hasta que ellos mismos optaron por rehacer sus maletas. Además, algunas de sus decisiones, como la de encargar a Enrique Moya, actual presidente de la Comisión Gestora socialista, la dirección provincial del INEM fueron interpretadas como una manera de “quemar” al ex secretario de Organización.

“Malas” compañías

A decir verdad, Nieto se ganó a pulso la enemistad de los ‘oficialistas’ de Toñi Palomo en cuanto comenzó a estrechar lazos con los sindicatos, especialmente con sus secretarios generales: el uno, Aróstegui, porque sólo mentar su nombre en Daoiz, según ironizaba ayer un miembro del ‘sector crítico’, es como hablar “de la soga en casa del ahorcado”; el otro, Antonio Gil, porque pese a su discreción pública eran de sobra conocidas sus discrepancias con la secretaria general. Además, el que había sido parlamentario nacional durante 20 años frecuentó otras compañías “progresistas pero proscritas” como las de Mohamed Ali y dio pábulo a mesas que no gustaban nada a Palomo y compañía como la Mesa por la Economía, que Arreciado se encargó de liquidar meses después.

Jerónimo Nieto no hacía, según la Ejecutiva, “nada” más que alentar desde su cargo con su filosofía política esa “otra cara” del PSOE ceutí, en la que durante años sólo sobresalieron, y con suma discreción, el propio Gil y Basilio Fernández, aunque tras el cese del abulense otros nombres como los de Salvadora Mateos se fueron añadiendo a la causa.

‘La causa’, por llamarla de alguna manera, que resumidamente vendría a ser reunir a toda la izquierda ceutí, comenzó a verla extinguida de nuevo el presidente del Consejo Económico y Social (CES) sólo veinticuatro horas después del adiós de Nieto. En ese momento, apenas cuatro días después de presentar públicamente el ‘Foro por la izquierda’, Fernández dijo que no lo quedaba otro remedio que reconocer que como “una labor positiva” la del “prudente” y “dialogante” Jerónimo.

“Más que hacer de instigador”, añadió el ex presidente de la Ciudad, “ha actuado como gestor, como fiel transmisor de las políticas del partido socialista en nuestra ciudad. Creo que la imagen del PSOE en Ceuta ha dado un giro importante desde que Jerónimo Nieto se hizo cargo de la Delegación del Gobierno”.

Sus palabras sonaron en la calle Daoiz, donde se celebraba por todo lo alto la salida de Nieto, a desaire. Con el respaldo sin fisuras de su Ejecutiva y el viento a favor de algunos acontecimientos del pasado, Palomo consiguió librarse de Nieto con la colaboración inestimable de la Junta de Andalucía y, con él, del único peso específico institucional que tenía a su favor su oposición interna, que nunca se constituyó oficialmente como tal.

Tras su salida de la Delegación se dejaron de convocarse (sólo hubo tres) las reuniones ‘Foro por la izquierda’, cuya disolución firmó Antonio Gil en diciembre con una frase que hoy suena a premonición: “A partir del 27 de mayo seguramente habrá argumentos que justifiquen que se reabra el foro, que nunca fue un fracaso, sino todo lo contrario, un éxito y con buenas expectativas”.

Basilio Fernández, miembro del Comité Regional y militante socialista desde hace 35 años, aseguró entonces que partido conocía que se está originando “esta corriente de opinión”.

Precisamente ahí encuentran el ‘oficialismo’ en estos momentos de crisis una de las heridas que más les sangran. Destacados dirigentes socialistas próximos a Palomo han arremetido estos días contra Fernández, Gil y demás por haberse limitado a “esperar el fracaso” e incluso por “fomentarlo”. “Llevan años sin acudir a la sede, sin pasar por el partido, sin colaborar con él y ahora han salido a la luz como buitres”, les acusan.

Fernández, que dice tener fama interna de ‘Pepito Grillo’ y al que Palomo ha situado más cerca de las posturas del PP que de las del PSOE, lo niega rotundamente, aunque como muchos otros militantes con la misma ‘sensibilidad’ política reconoce no haber frecuentado el partido últimamente. Muchos de ellos esgrimen el mismo argumento: “Yo no estoy donde no me quieren”. [Cuando se les quiso, en campaña, muchos ‘críticos’ rehusaron colaborar con “ese proyecto en que no nos habían dejado participar”]

“Motivos personales”

A quien sí quería, y mucho, Palomo en Daoiz era a Moya, que durante los meses previos a la destitución de Nieto vivió un calvario en el INEM. CCOO y UGT le organizaron concentraciones y hasta manifestaciones exigiendo su cese. “Su respuesta al desempleo ha sido la negligencia, la desidia y el desinterés”, le vituperó en una nota de prensa Comisiones veinte días antes de la salida de Nieto, “y su dedicación a las intrigas políticas lo ha apartado de sus obligaciones como director provincial dejando desatendido un servicio esencial para los trabajadores ceutíes”.

No hubo necesidad de que fuese cesado, ya que el 20 de junio siguiente Moya presentó su dimisión alegando “motivos personales” y asegurando que su intención era volver a su ámbito laboral, la Educación.

La Ejecutiva Regional del PSOE, con más información que la prensa, se tomó la noticia con alborozo: el secretario general podría dedicarse plenamente a preparar la campaña electoral, de la que fue coordinador plenipotenciario. Tanto que en la Dirección Provincial del MEC dicen no haberle visto el pelo más que “esporádicamente” desde que dejó el INEM para volver al equipo psicopedagógico que le correspondía tras fracasar en su intento de ocupar la dirección del Centro de Profesores y Recursos (CPR).

Bajo su batuta se incluyeron en el guión propuestas sorprendentes como la de crear una base de hidroaviones en la ciudad (con fuerte vinculación al mar, aseguró en público que los miembros del Aero Club (?) local votarían todos al PSOE), se organizaron comidas y campo con paupérrima asistencia (“para contentar a un sector del partido”, reconocieron en su momento voces autorizadas del partido) y se montó una insólita porra electoral que se publicitó en la misma rueda de prensa en la que aseguró que contaba con “entre 6.000 y 8.000 votos”.

Cien firmas, objetivo

Por todo eso y otras tensiones internas, al denominado ‘sector crítico’ y a otros militantes con peso que no quieren ser vinculados todavía con ese grupo les supo a cuerno quemado su designación para presidir la Gestora. “Con Lopera, con León Molina... Cualquier otro nombre hubiera sentado mejor que el suyo”, lamentaron varios socialistas la noche del pasado miércoles, cuando conocieron el veredicto de la Federal.

Su reacción ha sido, hasta ahora, pusilánime. No todos los ‘críticos’ están de acuerdo en reunirse “fuera de nuestra casa”, como se ha decidido hacer el miércoles en la sede sindical, ni en que el ritmo de las declaraciones se haya acelerado hasta el punto de llegar a hablar, cinco días después de las elecciones, casi de fusión multilateral con el PSPC y UDCE.

Estas prisas, de hecho, han echado para atrás a alguno de los afines a Palomo que durante los últimos días han decidido dar un paso a un lado, pero no al frente, en la respuesta al oficialismo. Con los teléfonos de José Blanco y Álvaro Cuesta aparentemente inaccesibles en Madrid, a los rebeldes del PSOE no les queda otra salida para insuflar aire al ‘movimiento reaccionario’ que sobre las ideas que compartía Jerónimo Nieto se está gestando que una “reacción de la militancia”.

Dicha rebelión debería plasmarse, durante esta semana, en una recogida de firmas que comenzó el pasado jueves. “Hay que demostrar a la Ejecutiva Federal [que para nombrar la Gestora consultó a la anterior Ejecutiva Regional, al diputado De la Encina y a los miembros del PSOE ceutí en el Comité Federal] que existe una sensibilidad en el partido que defiende la apertura del mismo y su renovación [dos palabras estas, como el concepto ‘coste cero’ -promovido para el transporte de mercancías por Gil y Fernández-, proscritas en el ‘oficialismo’ y cuyo uso en público se ha reprochado] también debe ser tenida en cuenta”.

El objetivo es, según las cabezas visibles del movimiento, conseguir un centenar de firmas, la mitad del censo del PSOE, el instrumento “imprescindible” para pedir a la Federal “que amplíe la Gestora”.
 

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