PortadaCorreoForoChatMultimediaServiciosBuscarCeuta



PORTADA DE HOY

Actualidad
Política
Sucesos
Economia
Sociedad
Cultura

Opinión
Archivo
Especiales  

 

 

OPINIÓN - JUEVES, 9 DE AGOSTO DE 2007

 

OPINIÓN / EL ESQUINAZO

Una feria tensa
 


Jesús Carretero
jesuscarretero@elpueblodeceuta.com

 

Aunque de lejos, a 700 kilómetros de Ceuta, hemos seguido su feria en la distancia y con la “tensión contenida” que había estos días, por si acaso se daba algún problema de los que amenazaban.

Afortunadamente, ahora que la feria de Ceuta del año 2007 ya ha terminado, podemos decir que fue una feria bonita, una feria en la que todo el que quiso se pudo divertir, y en la que, únicamente, esa amenaza absurda le impidió ser una feria perfecta, a tono con lo que Ceuta se merece, y a tono con el interés de los que durante mucho tiempo trabajaron para que todo saliera bien.

Sin embargo, y a mitad de esta feria, una desgracia afectó a muchos de los ceutíes con la pérdida de Cerdeira, una ex delegada del Gobierno en nuestra ciudad, que fallecía la pasada semana, tras una larguísima enfermedad, que ha sabido llevar como lo que era, una extraordinaria mujer.

Particularmente, yo no tenía una amistad estrecha con la señora Cerdeira, para mí siempre será, porque lo fue, una auténtica señora, pero lo que sí puedo decir, aunque no tenía amistad con ella, es que las veces que, por mi actividad en la radio, me dirigí a ella para cualquier consulta, o para una intervención en mi programa, en todo momento estuvo dispuesta a dar la cara, como la daban todos sus compañeros de partido, del PSOE, en aquella hornada de políticos de talla en Ceuta en ese partido, cosa que ahora no están teniendo los que les sucedieron.

La señora Cerdeira, una de la damas que más ha hecho, por su Ceuta, en los últimos quince años, se quiso ir de con nosotros en medio del barullo de la feria, para así no hacer ruido su marcha y dejar entretenidos a todos sus paisanos, D.E.P.

Casi terminando la feria, otro suceso, en San José, estuvo a punto de poner de luto el final de esta feria, cuando un chaval de 25 años, un buen chaval, que nada tenía que ver con problemas de ningún tipo recibió un maldito tiro que, afortunadamente, sólo le hizo unas heridas de pronóstico reservado y que, yo deseo, de verdad, que pronto pueda volver a su casa.

Este accidente, yo espero y deseo que el que disparó caiga pronto en manos de la justicia, aunque a lo lejos, me afectó desde el primer momento. Tuve noticias de ello, apenas, cinco minutos después de recibir el impacto de una bala que, por fortuna, no fue asesina.

Finalmente, y esto ya se ha convertido en algo habitual, el adiós de la feria, y la recogida de pistas, cochecitos, luces y todos los cacharros que han divertido a pequeños y a mayores, llevó a un trabajo extra a la policía, con la detención de unos 200 “sin papeles”, que pretendían pasar entre “ el equipaje” de los feriantes, al otro lado del Estrecho.

No hay año, desde hace ya mucho tiempo, que esta no sea una práctica habitual al regreso de los feriantes, por parte de todos aquellos que, esquivando el hambre, o buscando un lugar bajo un sol que brille más, tratan de esconderse, como sea, entre tantos vehículos y tantas pistas de los espectáculos.

Desde luego, la policía, que con esto, tiene un trabajo no buscado, volvió a actuar con diligencia, y quienes querían saltar a la península, sin sus documentos en orden, tendrán que esperar a una nueva feria, o a una mejor ocasión.

Visto esto, creo que son razones suficientes para mi titular de la columna de hoy, en la que he querido reflejar algo propio de Ceuta y de esta época, tras haber tocado temas delicados en días pasados.

Ahora con agosto empezado y con la feria terminada es hora de pensar en lo que será el comienzo de un nuevo curso, de aquí a varias semanas. Y para esos días me agradaría que este joven que fue tiroteado, por un desalmado, ya esté totalmente curado y pueda estar con su familia, que tan angustiados se encuentran estos días. Un chaval joven no debe ser nunca el blanco de una maldita bala, y mucho menos un chaval como este que nunca estuvo fuera del lugar que le correspondía. De todo corazón deseo que ese maldito disparo sea únicamente un mal sueño, un mal momento que ya pasó, y en el que ni el herido ni su familia tengan que volver a pensar.

Adiós a la feria, adiós a quien nos dejó en silencio, tras una vida entregada a su pueblo.
 

Imprimir noticia 

Volver
 

 

Portada | Mapa del web | Redacción | Publicidad | Contacto