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OPINIÓN - DOMINGO 2 DE SEPTIEMBRE DE 2007

 

OPINIÓN / SNIPER

El islamismo político marroquí (y III):
el ‘Partido del Renacimiento y la Virtud’

 


José Luis Navazo
jlnavazo@telefonica.net
 

Como veíamos ayer estos dos partidos de corte islamista, ‘Albadil Alhadari’ y ‘Renacimiento y Virtud’, compiten entre sí y contra el mayoritario y dominante ‘Partido de la Justicia y el Desarrollo” (PJD). Si ‘Albadil Alhadari’ podemos situarlo claramente a la izquierda del PJD, las señas de identidad del “Partido del Renacimiento y la Virtud’ pasarían por un programa en principio más “liberal” que los, en ocasiones, mensajes alternantes del PJD, en cuyo discurso oficial no es fácil distinguir a veces la aportación más centrada del partido en sí de la de su corriente mayoritaria, el MUR (‘Movimiento de Unidad y Reforma’), en cuya órbita se movería el núcleo duro del mismo.

Fruto precisamente de esas sutiles pero latentes contradicciones uno de los históricos dirigentes del PJD, Mohamed Khalidi, abandona la formación fundando el 25 de diciembre de 2005 en el complejo deportivo “Mulay Rachid” de Bouznika el nuevo partido político, cuyo registro legal fue presentado apenas un mes más tarde, el 19 de enero de 2006. Su principal referente ideológico, en palabras de sus dirigentes, “es el Islam, no solamente como una compilación de principios, sino también como un conjunto de valores eternos que deben de ser actualizados por el bien del hombre” (sic). Khalidi logra aglutinar a su alrededor un conjunto de cuadros descontentos de otros partidos políticos (del PJD mismo, Istiqlal y RNI, principalmente), con los que intenta poner en marcha “una nueva cultura política en el marco específico de la referencia islámica, con un juego de modernización y democratización”. En la importante circunscripción electoral de Anfa-Casablanca la incorporación al partido de un conocido y controvertido predicador, Abdelbari Zenzami, levantó una polémica interna: en ausencia de Khalidi, varios líderes del partido se reunieron de forma atípica en nombre de la secretaría general recusando la acreditación para las elecciones de Zenzami, antiguo militante de la “Chabiba Islamiya”, llamado a batirse electoralmente en el distrito de Anfa con el ‘Partido de las Fuerzas Ciudadanas”, aliado táctico del PJD. La nueva formación de Khalidi consiguió también representantes de sonoro apellido en otras importantes ciudades del país: es el caso de Ibrahim Kamal y, sobre todo, de Hamza Kettani (hermano de uno de los presuntos “emires ideológicos” del salafismo yihadista actualmente en prisión, Hassan Kettani), quien lidiará su escaño en la capital del país, circunscripción de Rabat-Chellah. Estos días el mismo Khalidi está toreando algunos problemas con los que parece haberse encontrado, a última hora, en la capital oriental de Marruecos, Oujda, ciudad cercana a la siempre sensible frontera con Argelia. Como aportación electoral novedosa, Halidi y los suyos reclaman una cuota específica para los ulemas en el Parlamento, iniciativa que guarda cierta similitud por la planteada en abril del 2006 por los izquierdistas del ‘Partido por el Progreso y el Socialismo” (PPS), de Mulay Ismail, que habían propuesto integrar a los ulemas en la “Kutla” junto a representantes de la comunidad judía de Marruecos, en todo un ejercicio de talante.

Ayer sábado el ‘Partido de la Justicia y el Desarrollo’ celebró a las 17.00, hora local, un importante mitin político en el “Cine Monumental” de Tetuán, rebosante de público y en el que se pasó revista al programa electoral a cargo del cabeza de lista por la capital de la Yebala, Amín Boujoubza, acompañado de otros tres candidatos locales y de Fátima Bellhasen, activa política tangerina que va en la segunda posición en la Lista Nacional de las Mujeres.
 

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