PortadaCorreoForoChatMultimediaServiciosBuscarCeuta



PORTADA DE HOY

Actualidad
Política
Sucesos
Economia
Sociedad
Cultura

Opinión
Archivo
Especiales  

 

 

OPINIÓN - MIÉRCOLES, 26 DE DICIEMBRE DE 2007

 
OPINIÓN / LAS NOTAS DEL QUIM

Estamos en Navidad

Por Quim Sarriá


Por fin alcancé Algeciras en el primer barco de la mañana del viernes. Aunque no partió a la hora puntual llegamos a la península sanos y salvos. Bueno, lo de sano es relativo por cuanto a mi mujer le dio por marearse con sólo ver las bolsitas de plástico que los tripulantes dejaban en las mesas de cubierta. La travesía resultó un poco movida.

En Algeciras todavía seguía el caos, en cuanto a vehículos pendientes de embarcar, aunque en menor medida de lo que vienen en las noticias. Para noticias la que recibo, recién desembarcado, de que han apedreado autobuses en el Príncipe y cuando llego a Barcelona, resulta que aquí también han apedreado a los autobuses. La feroz huelga que llevan a cabo mis antiguos compañeros de la empresa municipal es dura. Menos mal que sigue funcionando el Metro, que si no la tendrían gorda los ciudadanos barceloneses, ¡encima en éstas fechas!

Durante el camino de Algeciras a Barcelona, recibo llamada de El Pueblo de Ceuta: la noche del viernes se celebra la cena de la empresa… me lo pierdo. Al menos podrían habérmelo comunicado un día antes. Podría haber salido de Ceuta el sábado. En fín, otra vez será.

El sábado he vuelto a reencontrar a mis amigos caballas de la Casa de Ceuta en Barcelona, los abrazos y parabienes se suceden sin parar y decido asistir a a tradicional Cena de Navidad que organizan habitualmente. En reportaje aparte efectúo la crónica del acto.

Estamos en tiempo de Navidad y los rencores deberían ser aparcados a un lado, metidos en un baúl y olvidarlos hasta después de Reyes ¿no creen? Lo digo porque ahora el ejecutivo local se la ha tomado con el PSOE ceutí por negarse a aprobar los presupuestos. Puede que sea de forma radical, pero eso de arremeter contra los socialistas de esa manera sólo puede traducirse en una rabieta… después de que el PP esté todo estos años legislativos de gobierno socialista, a nivel nacional, negándose a pactar en todas las propuestas y vertiendo bilis. No existe la equidad ¿verdad? Deberían aceptar la negativa como parte del juego democrático y no arremeter de la manera como lo ha hecho. Piensen antes de arremeter.

Por otro lado, el PSOE local anda en peligro de escisión por la sentencia judicial de darle la razón a la Ejecutiva Federal al disolver la Federación local. Mal asunto cuando debía haberse mediado, siquiera judicialmente, para la aceptación de dos partes equivalentes y equidistantes. Esa sentencia no hace más que dividir aún más a los socialistas y así tenemos una tira larga de partidos supuestamente de izquierdas… y el moro contento con los chupa-chups presupuestarios.

Volviendo al tema del paso del estrecho de Gibraltar, mucho me parece a mí que las autoridades locales exigen peras al olmo cuando se quejan del trato dado a los pasajeros en Algeciras. Existe una cosa: el civismo. Lo contrario hace imponderable cualquier actuación de las autoridades y anula cualquier buen intento de mediación. Los incívicos quedaron retratados en todas las jornadas de espera durante el temporal del estrecho.

Contra los incívicos, en éste caso, yo haría por colocarlos los últimos y, en grado sumo, les impediría embarcar por cuanto sus actuaciones suponen unos atentados contra la sociedad y contra los bienes inmuebles de un país demasiado tolerante. Abusan de la condición de libertades democráticas que no tiene en sus países de origen. No quiero pensar en lo que ocurriría si el temporal se alargara dos semanas, además de agravarse la situación del mar. Si bien se hace necesario que el puerto de Algeciras, y el de Ceuta también, dispusiera de medios de información potentes para expresar las posibles incidencias al público. Nos ahorraríamos muchos disgustos y daños. No es posible luchar contra los elementos, pero contra los incívicos sí es posible y, además, necesario. La libertad democrática no significa tener permiso para destruir, ni mucho menos para exigir atenciones imposibles de conceder y fuera de toda norma, escrita o no, del civismo.

En fin, deseo de corazón que tengan Vds., queridos lectores, unas Felices Fiestas Navideñas en unión de todos sus seres queridos.
 

Imprimir noticia 

Volver
 

 

Portada | Mapa del web | Redacción | Publicidad | Contacto