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OPINIÓN - MIÉRCOLES, 30 DE ENERO DE 2008

 

OPINIÓN / SNIPER

Pachu “El Rana” y Hassan II
 


José Luis Navazo
jlnavazo@telefonica.net
 

Entraré rápidamente en materia: no hace falta que les diga quién es Hassan II, ¿verdad?, el padre del actual soberano alauí, Mohamed VI, pero el señor primeramente citado fue el otrora famoso (porque fama sí que tuvo) general Francisco Franco, anterior Jefe del Estado durante largos años y así conocido coloquialmente en su Galicia natal debido a su obsesiva política (que tan acertada resultó) de construir embalses a diestro y siniestro (¿se acuerdan del NODO? “Se ha inaugurado un pantano…”), por aquello de combatir la “pertinaz sequía”. Émulo del mismo (al fin y al cabo ambos estadistas compartían un talante parecido) fue Hassan II, quien hizo del Reino de Marruecos el país de África con mayor cantidad de agua embalsada. Como si olieran el cambio climático en ciernes…

Siguiendo con esa trayectoria la Administración marroquí ha puesto en marcha a través del Departamento del Agua y solo a lo largo de este año, la construcción de cinco nuevos embalses (“barrages”, en francés) contenidos en la Ley de Finanzas, con los que ir atajando la sombra de la sequía que se abate, año tras año, sobre Marruecos, uno de los factores determinantes que empuja al éxodo de la población rural hacia las ciudades donde se concentra ya el 50% de la población del país, ocasionando importantes desequilibrios en la ordenación del territorio de complicada gestión. Con esta política del agua se espera evitar crisis de abastecimiento en ciudades como Tánger (que sufrió importantes cortes de abastecimiento en la década de los noventa) y, sobre todo, Xauen, capital de provincia a 115 kms. de Ceuta con un acelerado ritmo de crecimiento económico y humano que genera una fuerte demanda de agua; el viejo embalse levantado por España poco antes del cese del Protectorado, en 1956, será remozado y la traída de agua a la ciudad (desde los acuíferos de “Ras el Má”, también construída por los españoles) reforzada por desviaciones de agua potable del embalse “Alí Thailat”. En Tánger, se pondrá en marcha el embalse “My Bouchta”, con una capacidad de 12 millones de m3.

En el resto de Marruecos se construirán otros cuatro grandes embalses. Así y de norte a sur, entre Rabat y Midelt (en el Medio Atlas), se almacenarán un total de 44,5 millones de m3 en los nuevos embalses de “Aït My Ahmed” (éste de pequeña capacidad y situado en la boscosa provincia de Ifrán, a 25 kms. de la histórica capital beréber de Azrou) y el de “Tamalout”, ya en la provincia de Khenifra y con el que se espera aliviar la delicada situación por la que atraviesa la fruticultura local, especialmente los cultivos de manzana; a unos treinta kms. al este de Essauira, el embalse “Zerrar” contendrá entre sus muros 65 millones de m3 y finalmente, al sur de Guelmin y al este de Tan-Tan, en la región de Errachidia, se construirá el embalse “Timkit”, con una capacidad de almacenamiento estimada en 14 millones de m3. destinado, fundamentalmente, a aliviar el déficit crónico de agua que padece la zona. En cifras globales y para todo el país, estamos hablando de una inversión de 1,44 millones de dirhams y un total de 135,5 millones de m3. En España qué voy a decirles, ya saben que estamos (a excepción de Ceuta, con los embalses de “El Infierno” y “El Renegado” a la mitad de su capacidad) bajo mínimos… Y mientras, nuestra clase política, mercadeando como en el zoco.
 

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