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OPINIÓN - SÁBADO, 2 DE FEBRERO DE 2008

 

OPINIÓN / SNIPER

La Iglesia de ETA


José Luis Navazo
jlnavazo@telefonica.net
 

No me hablen de los misioneros (mi respeto, aunque matizable) o de las monjitas entregadas, en cuerpo y alma y hasta muchas veces sin Seguridad Social, a la causa; la Iglesia, más que una madre, parece una madrastra insensible, avariciosa y corrupta. Aquí en Marruecos las monjas de Midelt, Ben Karrich o del antiguo Hospital Militar de Tetuán se están ganando a pulso el cielo (si es que existe). No, hablo de la institución eclesiástica en sí, la Iglesia, esa empresa multinacional con patente de corso y que desde su fundación, tras el Edicto de Milán (313) bajo Constantino, perdió definitivamente la oportunidad de ser un referente moral para nada.

La jerarquía católica española anda a la greña con el PSOE por su oportunista nota de “orientación moral” cara a las elecciones del 9 de marzo, reprochando al Presidente Zapatero (ese “Pinocho” de la política que en cualquier país serio habría dimitido tras mentir como lo que es: un felón y un bellaco) su pacto con la organización terrorista ETA y que, a juicio de la Iglesia y ahí estamos de acuerdo, lo inhabilita moralmente como alternativa. Nada que objetar, aunque me gustaría conocer la reflexión del obispo que el ex Presidente Aznar autorizó para dialogar con la banda terrorista si bien -maticemos- José María Aznar nunca pactó nada como sí hizo Zapatero, ¡quién tuvo la caradura y el atrevimiento de seguir dialogando después del atentado de la T-4 en Barajas, como se vio obligado a reconocer públicamente!.

En lo que a la Iglesia Católica española respecta, yo la invito a pedir perdón por su historial criminal, por haber contribuido a enfrentar fraticidamente a los españoles y por permitir, mirando para otro lado, el nacimiento de ETA al amparo de un seminario, cobijando hasta el presente a esos asesinos del hacha y la serpiente en sacristías y llegando a “comprender” sus crímenes con las oportunas homilías de ciertos obispos. ¡Asqueroso!. ¿Y esta Iglesia Católica española es la que se atreve a moralizar…? Desde el inicio de los sesenta, fueron numerosos los curas y eclesiásticos de la curia vasca que cambiaron la sotana y el crucifijo por la metralleta y la bomba, amparando comandos o integrándose en los mismos (la Iglesia tiene la lista: ¡que la publique!. Veamos algunas pinceladas: el periódico “El Pensamiento Navarro” fue volado por unos estudiantes del “Opus Dei” alojados en el Colegio Mayor de Belagua; hasta seis curas vascos y tres sacerdotes jesuitas colaboraron la fuga de un etarra herido en Bilbao, Miquel Echevarría Iztueta, escondiéndole de iglesia en iglesia, de convento en convento hasta logar cruzar la frontera con Francia para restablecerse de sus herida en el convento benedictino de Toulouse; ¿qué les parece si hablamos de “Txiquia El Cartuchos”, aquél monje benedictino llamado Eustakio Mendizábal?.

Otro día les cuento los entresijos del “accidente” de aviación del Boeing 727, estrellado contra el monte Oiz el 19 de febrero de 1985, uno de los mayores “éxitos” de ETA y que no aun no ha sido reconocido oficialmente. En este atentado murió el ex ministro Gregorio López Bravo. Al menos un ex religioso dominico sabe bien de que hablo… Por cierto, aquél mismo día ETA asesinaba en Madrid al Director del Banco Central.
 

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