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OPINIÓN - VIERNES, 8 DE FEBRERO DE 2008

 

OPINIÓN / EL ESQUINAZO

Una vida perdida
 


Jesús Carretero
jesuscarretero@elpueblodeceuta.com

 

Fue hace un par de días, cuando la desgracia se cebó con uno de esos desheredados, que buscaba un lugar al sol, en una parte un poco mejor que donde estaba.

Sin embargo, en el mismo centro de Ceuta, a escasos cuarenta metros de la catedral, en la zona de más tráfico de la ciudad, un inmigrante, no sé si con papeles o sin ellos, caía sobre el asfalto, frente al CN Caballa.

Viendo hechos como este, uno piensa que los pobres, o algunos, al menos, parece que no tienen derecho a morir tranquilos, porque ya es una desgracia de las grandes que, como otros muchos lo intentan, este hindú se cayera del “escondite” que se había preparado, junto a la rueda de repuesto de un autobús y que el propio autobús terminara con su vida.

Ahora vendrán papeleos, averiguaciones, hipótesis o lo que se quiera, de si había subido a ese autocar en el puerto, en la frontera, en Marruecos o en la parte que haya sido. Eso, ya, es lo de menos. Lo que realmente importa es que el hambre y el deseo de encontrar un “paraíso en la tierra” se ha cobrado una vida humana. Un hombre joven, parece que tenía 28 años, dejó de existir donde menos podía esperarlo.

A lo largo de mi vida he visto hechos duros, circunstancias adversas, pero contemplar la situación en la que quedó ese hombre, es lo más terrible que he presenciado jamás.

Y además de la muerte de este hombre, hay que ver, también, la situación en la que quedó el conductor del autobús, un hombre que cumpliendo con su trabajo, venía a recoger a unos viajeros para llevarlos al puerto y, sin saber como, se da cuenta de que su autocar ha terminado con la vida de una persona.

Y ahora, otra vez, salta a la escena el problema de estos inmigrantes, que están siempre al acecho de donde poderse colar, para dar el salto a la península. Llegados a este punto ¿Puede tener alguna responsabilidad el conductor del camión o del autobús en el que se refugian estos “viajeros” en busca de mejor suerte?. Desde mi punto de vista, pero es el mío, un conductor bastante tiene con llevar con seguridad su vehículo, y si bien es cierto que siempre se mira, por si alguien, aquí o en otra parte, se ha metido entre la carga o en los bajos del camión o autobús, no menos cierto es que no siempre hay medios suficientes para ver todos los rincones y en los que se pueden guardar uno o varios de los que hacen todo lo que sea para intentar salir a otra parte.

No sé hasta donde se va a llegar con este problema, muy distinto al de pasar, a cambio de dinero, aunque arriesgándose, a personas de forma clandestina.

Los puertos, las zonas aduaneras y otros muchos lugares en los que son frecuentes las paradas o aparcamientos de estos grandes vehículos tendrán que acondicionarse, si es que no lo están, para evitar, definitivamente, cualquier posibilidad de intento clandestino de entrada a gentes que no pasan con la documentación en regla.

Ahora más que nunca, pienso que, esos lugares, que los hay en todas las ciudades, de aparcamientos de camiones o de autobuses necesitan una vigilancia exhaustiva para así frenar todo tipo de camuflaje y que otros, luego, no tengan unas responsabilidades que ellos no se han buscado. Y ya es lamentable que tengamos que hablar de hipotéticas responsabilidades, cuando se ha perdido una vida humana.
 

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