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OPINIÓN - SÁBADO, 5 DE ABRIL DE 2008

 

OPINIÓN / AL SUR DEL SUR

Falsa labor sindical
 


Juan Carlos Trujillo Muñoz
juancarlostrujillo@elpueblodeceuta.com

 

Un sindicato es, supuestamente, una asociación integrada por trabajadores en defensa y promoción de sus intereses sociales, económicos y profesionales relacionados con su actividad laboral, centro de trabajo o al empleador con el que mantienen una relación contractual. Los sindicatos por lo general negocian en nombre de sus afiliados los salarios y condiciones de trabajo dando lugar al contrato colectivo de trabajo. Por lo tanto, el sindicato tiene como objetivo principal el bienestar de sus miembros generando mediante la unidad, la suficiente capacidad de negociación como para establecer una dinámica de diálogo social entre el empleador y los trabajadores.

No obstante, es evidente que este trabajo sindical en defensa de los intereses de todos los trabajadores esta supeditado a la situación de la empresa en cada momento por tanto, defender estos intereses debería incluir también defender a la empresa en diferentes cuestiones por ello, todo ataque contra los intereses de la empresa supone un ataque a los intereses de los propios trabajadores que se verán seriamente perjudicados.

Los representantes sindicales son elegidos democráticamente por todos los trabajadores de la empresa en cuestión implicando por tanto, que estos deben defender los intereses de todos sus representados sin distinciones.

Un representante sindical jamás debe atacar los intereses de un determinado colectivo dentro del organigrama empresarial porque estaría atacando directamente el principio básico del que surge este movimiento.

En definitiva, los representantes de los trabajadores deben ejercer su trabajo en defensa del interés general, en ningún momento ejercer su labor en defensa del interés de unos pocos o en el suyo propio y por supuesto, defender estos intereses supone defender también los intereses de la empresa en cuestión. No debemos equivocar jamás defender los intereses de los trabajadores con atacar los intereses de la empresa que los sostiene porque, sería acabar con quien mantiene la relación contractual es decir, con quien posibilita la existencia de la relación.
 

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