PortadaCorreoForoChatMultimediaServiciosBuscarCeuta



PORTADA DE HOY

Actualidad
Política
Sucesos
Economia
Sociedad
Cultura

Opinión
Archivo
Especiales  

 

 

OPINIÓN - MIÉRCOLES, 9 DE ABRIL DE 2008

 

OPINIÓN / EL ESQUINAZO

Emilio Cózar
 


Jesús Carretero
jesuscarretero@elpueblodeceuta.com

 

Aunque desde hace un mes preveíamos el fatal desenlace, he de reconocer que me he quedado sin respiración cuando me dieron la noticia de que había fallecido Emilio.

Hacía casi treinta años que nos conocíamos y, curiosamente, nos conocimos en un partido de fútbol del comienzo de la temporada 1978-79, en el viejo campo del 54. Era un partido de la Regional y Emilio era el delegado del C.D.Odonnell.

Desde entonces han sido cientos de veces las que hemos hablado y aunque sin coincidir, muchas veces, en nuestras opiniones, sin embargo siempre hubo respeto mutuo por la posición que adoptaba el otro.

Lo que más trabajo le costaba reconocer a Emilio era que se le pusiera en tela de juicio alguna de “sus verdades” en materia religiosa. Es normal, porque él vivía con profunda intensidad la religión, su religión, y fuera de esa vivencia le costaba aceptar que se eligieran otras vías distintas a aquellas.

Hoy, ahora mismo, Emilio Cózar, mi amigo, estará reprendiéndonos desde arriba a todos los que nos cuesta trabajo llegar a su situación, pero sé que él pedirá por nosotros.

Y yo pediré por él, le voy a hacer caso por una vez, en vez de llevarle una corona que bien se la merecía, pero siempre dijo:”No quiero coronas, me basta y necesito más una oración”.

Además de su familia, sus otras dos pasiones eran la Iglesia y el Fútbol. Y si en la Iglesia no tenía problemas, salvo cuando alguien le decíamos alguna cosa que él no quería oír, en el fútbol sí que los tuvo, tanto a nivel local, como a nivel nacional, pero siempre su talante, su sorna y su forma de actuar como a él le parecía que era lo mejor, le llevó a salir bien parado, y a nivel nacional, en la RFEF hasta hace un mes, él que era el presidente de una federación pequeñita, como es Ceuta, tenía un peso muy especial y era bien visto por la casi totalidad de presidentes de territoriales.

Su salud, desde hace años, le venía creando algunos problemillas y, precisamente, cuando menos se esperaba es cuando le dio el último tirón que ha terminado con él, tras pasar más de un mes en el hospital de Ceuta.

Sus amigos, muchos, hubiéramos deseado ir con más frecuencia a verlo al hospital, pero su estado no aconsejaba molestarle demasiado y por eso, yo particularmente, estuve en una sola ocasión, en esa habitación 208, donde estuvo los últimos días de su vida.

Uno, al mirar hacia atrás, especialmente en circunstancias como esta, tiene que pensar y casi hablar en voz alta solo para decir:”¿Merece la pena súper valorar un resultado de fútbol tanto?”.

El, que ya se nos ha marchado, no ha podido dejar solucionado algo que le preocupaba cada día, el que no hubiera agresiones a los árbitros en las competiciones locales y, mira por donde, lo último de la regional ha sido la agresión a un joven colegiado, sólo unas horas antes de él morir.

Ahora mismo y como último homenaje al ya ex presidente, el Comité de Competición deberá hilar muy fino, imponiendo la justa sanción al jugador que agredió al colegiado, con lo que Emilio, desde allí arriba, no tendrá que echar ninguna de esas reprimendas que tanto le gustaba echar, cuando las cosas no iban por el justo camino. Emilio, desde donde estés, que será en un buen sitio, estoy seguro que no te olvidarás de los que fuimos tus amigos. Nosotros te echaremos mucho de menos.
 

Imprimir noticia 

Volver
 

 

Portada | Mapa del web | Redacción | Publicidad | Contacto