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OPINIÓN - DOMINGO, 20 DE ABRIL DE 2008

 
ANÁLISIS

Miscelánea semanal

Por Manuel de la Torre


Lunes. 14

No sé quién dijo que la igualdad entre hombres y mujeres será una realidad el día en el cual haya el mismo número de tontas que de tontos ocupando cargos importantes. Pero lo que sí sé es que estuvo acertado en su decir. José Luis Rodríguez Zapatero ha decidido tener en su Gobierno más ministras que ministros. Y además las ha elegido jóvenes y, por tanto, han de demostrar lo que valen. De momento, y en vista de que carecen de historia y de pasado brillante y de peso específico y de cuanto los puristas reclaman airadamente para poder acceder a tales cargos, están siendo vapuleadas por columnistas que se está mostrando como ejemplares misoneístas. Les explico: son los opositores por inercia a todo lo que es nuevo. Desde el punto de vista sociológico es, sin duda, la tendencia a adoptar y a perpetuar los comportamientos estáticos, admitidos por el grupo. Parece mentira que entre esa tropa figure un escritor como Juan Manuel de Prada, joven y talentoso, que anda ensañándose con Carme Chacón. Porque sí. Sin caer en la cuenta de que a ésta lo que habrá que exigirle es que sepa mandar. Y, por encima de todo, que sea capaz de conseguir medios suficientes para poder modernizar el Ejército. Y a otra cosa, mariposa.

Martes. 15


Llevaba la mar de tiempo sin hablar con Mustafa Mizzian. Y más que hubiera transcurrido si él no llama mi atención. Dado que yo iba mirando a las musarañas. Apenas nos ponemos a pegar la hebra, Mizzian me cuenta lo siguiente: “Manolo, muy pronto estaré ocupando el sitio que tú ya sabes...”. Y a mí, cómo sé de qué va la cosa, sólo se me ocurre decirle que muy bien... Que me alegro muchísimo... Y que a ver si es verdad que de una vez por todas cumplen quienes deben el compromiso adquirido con él. A MM se le nota demasiado su estado de ánimo. Pasa de la euforia al decaimiento en un santiamén. En esta ocasión, como en tantas otras, le he visto convencido de que, al fin, podrá ejercer una actividad pública en sitio adecuado a sus conocimientos y dispuesto a favorecer las necesidades de los vecinos de ese lugar. De ahí que el contento de Mustafa se le reflejara en la cara. No obstante, cuando me despido de él, de quien fuera el diputado que más ayuda le ha prestado al PP, caigo en la cuenta de que no es la primera vez que el hombre, tras creerse a pie juntillas lo que le dicen los políticos gobernantes, se queda compuesto y sin novia. Y a sufrir... que son dos días. Ojalá que pronto le sea confirmada la noticia a quien fuera hombre fuerte del PDSC; esa que diga que ha sido nombrado asesor del presidente de... bueno, ya veremos.

Miércoles. 16

José Antonio Rodríguez ha cumplido un año como consejero de Gobernación. Un cargo complicado donde los haya y en el cual el político debe desenvolverse con tiento. De momento, y toquemos madera, el consejero ha conseguido obrar con la cautela precisa y ha hecho del diálogo su mejor arma para que ningún problema altere la paz interna del Cuerpo. Cuando Rodríguez fue designado por Vivas para ocupar puesto tan complejo, los hubo que vieron en esa designación un deseo evidente, por parte del presidente de la Ciudad, de poner al diputado entre las cuerdas. Y le auguraban malos tiempos a quien hasta entonces había sido viceconsejero de Turismo. Incluso apostaban los sujetos de comentarios repletos de malos auspicios, cuánto iba a durar el tal Rodríguez a la vera de Ángel Gómez. La realidad es que el actual consejero de Gobernación ha sabido actuar con su proverbial sencillez y esa infinita sabiduría callejera que le permite conocer exactamente cuáles son sus limitaciones. Adobado ello con la naturalidad que impone a todos sus actos. De cualquier manera, uno, después de oír a varias personas, sigue pensando que el hueco que ha dejado Rodríguez en la viceconsejería de Turismo es tan grande como para que ya le estén echando de menos propios y extraños. ¿Lo sabrá el presidente de la Ciudad?...

Jueves. 17

Coincido en el Hotel Parador La Muralla con Fernando Jover y Fernando Carbonell. Al general le conocía, por supuesto que sí; pero nunca habíamos tenido la oportunidad de conversar. Así que no perdimos la ocasión y comenzamos a desquitarnos. De pronto, cuando estábamos en plena cháchara, hizo su aparición mi estimado Luis Manso: ese coronel a quien llevo apreciando desde que tuve la suerte de que me fuera presentado. De lo cual hace ya bastantes años. A Manso, según me dicen, le van a imponer el escudo de oro de la UNED. La máxima distinción. Y a mí me alegra muchísimo verle tan sumamente contento por ello. Y así se lo expreso mientras recuerdo la cantidad de veces que el prestigiado militar me dedicó sus mejores palabras, en momentos donde me eran más necesarias. Reinaba en la barra de la cafetería de la Muralla un ambiente extraordinario alrededor de una copa, como antesala a una comida en la que los asistentes terminarían brindando por Luis Manso, por España y por Ceuta. De vez en cuando conviene estar presente en reuniones así, donde hablando uno puede entender los problemas de los demás y a la vez exponer los suyos. Ni que decir tiene que Jover me debe una comida. A la que está invitado Juan Antonio Ponferrada. Será, si el tiempo no lo impide, dentro de unos días.

Viernes. 18

Costumbre tengo de hojear este periódico, tras haberlo leído el día anterior. Y es hoy cuando me doy cuenta de que ayer se me pasó por alto una nota donde se anunciaba una misa para recordar la figura de Florentino Gómez. Quien fuera fundador y secretario general de la UNED en Ceuta. Y es que se ha cumplido el aniversario de su muerte. Cuando me presentaron a Florentino, allá en los comienzos de los años ochenta, me dijeron de él que explicaba las matemáticas como nadie. Y poco tiempo después, yo que había sido un negado en esa asignatura, me inscribí en la UNED y pasé por su clase. Y pronto comprobé que era un fenómeno explicando una materia que tantos disgustos me había dado a mí durante mi etapa de bachiller. La verdad es que abandoné mis estudios en la Universidad por causas de trabajo, pero nunca perdí de vista la figura oronda de aquel profesor, sabio en el decir y dispuesto en todo momento a conversar mediante las reglas del buen humor. Y cuya ironía resultaba demoledora para quien tratara de pasarse de listo. Una mañana, la del 11 de octubre de 1995, llegué a su despacho temprano para entrevistarle. Tomé mis notas en una libreta y allá que bajé andando hacia la redacción. Cuando de pronto me encontré con la revuelta de los inmigrantes en las Murallas Reales. En la refriega, perdí mi bloc. Y por la tarde, una vez pasados los primeros momentos de horror e incertidumbre en los bajos y en los altos del Ángulo, llamé a Florentino para decirle que había extraviado la entrevista y que si me daba permiso para hacerla de memoria. Me contestó que sí. Y, a partir de entonces, solía decirme que yo tenía más que aprendido el oficio. Generoso, Florentino.

Sábado. 19


Sergio Ramos ha hecho unas declaraciones en las que demuestra su enfado con el Madrid: “Nadie en el club dio la cara por mí”. Motivos tiene, sin duda, el jugador para quejarse. Pero mucho me temo que haya aprovechado el asunto de las tarjetas para expresar su malestar por otras cuestiones que sí atentan contra su rendimiento. Aunque carece de valor para afrontar el problema en corto y por derecho. El gran problema de Ramos esta temporada, y sobre todo desde hace ya bastantes partidos, es que está soportando la presencia de Guti por delante. Y ello significa que se ha quedado sin volante que sea capaz de ayudarle en defensa y, mucho menos, de cubrirle las espaldas cuando se incorpora al ataque. Cierto es que el defensa madridista debiera contenerse lo suficiente como para no convertir su juego en algo sistemático. Pero tampoco es menos cierto que, aunque dosificara esfuerzos, seguiría pagando con creces la colocación de Guti como volante por la derecha. Una aberración futbolística en toda regla. Que propicia, además, la desesperación de Ramos y la consiguiente pérdida de papeles del sevillano. Ya que por esa banda se van sucediendo los centros que casi siempre terminan en goles contra el Madrid. Amén de que ante las carencias defensivas, motivadas por un cúmulo de circunstancias negativas que concurren en el tal Gutiérrez, Sergio Ramos se las ve y se las desea para rendir como en él es habitual. Y, claro, está ya hasta los mismísimos de aguantar carros y carretas.
 

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