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OPINIÓN - miércoles, 23 DE ABRIL DE 2008

 

OPINIÓN / EL OASIS

Noviembre histórico
 


Manolo De la Torre
manolodelatorre@elpueblodeceuta.com
 

En noviembre fue, en una de sus mañanas templadas y deslumbrantes, por la claridad de su cielo, cuando los Reyes de España visitaron Ceuta por primera vez. Anunciada la buena nueva, poco tiempo antes del día indicado, la gente se había dado a toda clase de comentarios. Y es verdad que existía, dentro de la alegría general reinante, la tristeza interiorizada de que tan grande acontecimiento tuviera que producirse bajo un Gobierno socialista. Y, peor aún, por deseo expreso de un presidente, ZP, que era tenido por bobo de solemnidad y que estaba dispuesto a romper España en todos los sentidos.

En noviembre fue, con el sol cegador convertido en estrella de mediodía, cuando don Juan Carlos y doña Sofía eran aclamados por un pueblo que llevaba toda una vida esperándoles. Las calles habían sido tomadas y se veía a los ceutíes gritando a pleno pulmón: ¡Vivan los Reyes de España!... Así, una y otra vez, hasta enronquecer. Mientras Sus Majestades, tan huérfanos de calor patrio, en esos momentos, notaban cómo sus ojos delataban el enternecimiento que les causaba semejante acogida.

En noviembre fue, en horas luminosas y con dos mares ofreciendo el azul de unas aguas incomparables, cuando Juan Vivas era requerido por el Monarca para que, durante el recorrido, desde el Helipuerto al Ayuntamiento, no se separa de él. Unas imágenes que dieron la vuelta al mundo. Y que hicieron posible que ese mundo comprobara la grandeza de una tierra española, afincada en el continente africano.

De aquel noviembre, histórico, sigo teniendo la impresión de que los Reyes se fueron de aquí con la moral por todo lo alto. Convencidos del acierto de su visita y resarcidos de los muchos disgustos que les había deparado el año. No exagero si digo que Ceuta fue, durante unas horas, ese oasis tan ansiado por la corona, tras haber deambulado ésta por páramos de ingratitudes y desencuentros a tutiplén.

De aquel noviembre, ya historia grande de Ceuta, Vivas habrá sabido sacar conclusiones y hacerlas valederas para el bien de una ciudad que supo estar a una altura inconmensurable. Y, por más que sepamos que el Rey reina pero no gobierna, siempre habrá un momento en el cual apoyarse en él para conseguir algún logro que se resista.

De momento, y cuando la visita parecía que ya se difuminaba, ha venido a darle forma la revista Cambio 16. La cual ha premiado a Ceuta por el extraordinario recibimiento que los ciudadanos les dispensaron a los Reyes, en ese mes de noviembre tan citado. Un premio merecido a todas luces. Si bien, y he aquí un pero lógico, ha faltado, durante el tiempo transcurrido, la mención especial y merecida para el presidente del Gobierno; quien supo actuar sin temor a las más que conocidas posturas erróneas de quienes reivindican lo que jamás ha sido de ellos ni lo será.

Los pueblos generosos, y Ceuta ha dado pruebas innumerables y evidentes de serlo, han de contar con políticos capaces de entender que un español ya no habla de la misérrima oposición a quienes no piensen como él, sino de adversarios políticos. Pues bien, ese adversario político del PP, llamado Zapatero, debió influir en algo, digo yo, para que ese cinco de noviembre de 2007, sea lo que es. Conviene ser agradecido.
 

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