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sucesos - SÁBADO, 10 DE MAYO DE 2008


patrullera de la guardia civil. e.p.

investigación
 

Un testigo asegura que la Guardia Civil pinchó el flotador del senegalés

La Comisión Europea de Ayuda al Refugiado (CEAR) dio a conocer ayer la declaración de un indocumentado que habría visto los hechos previos a la muerte del inmigrante
 

CEUTA
Agencia

ceuta
@elpueblodeceuta.com

Un joven de Costa de Marfil ha confirmado la denuncia de que la Guardia Civil de Ceuta pinchó los salvavidas de cuatro inmigrantes a los que localizó en el mar y que a continuación los tiró al agua, donde uno de ellos se ahogó pese a que pedía auxilio diciendo que no sabía nadar. En una declaración entregada ayer al juzgado de Ceuta que lleva el caso, facilitada a la Agencia EFE por la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), el inmigrante, cuya identidad responde a las iniciales D.T., relata que se encontraba en el grupo de tres hombres y una mujer que, en la noche del 21 de septiembre de 2007, intentaba entrar en Ceuta a nado desde Marruecos.

Según este testigo, cuando estaban llegando a España fueron interceptados por una patrullera de la Guardia Civil que los subió a bordo, regresó con ellos frente a la playa marroquí de Beliones y cuando estaban “no muy lejos de la orilla, pero tampoco cerca”, pincharon con un cuchillo todos los flotadores y los tiraron al agua “a una altura en la que ninguno de ellos hacía pie”, mientras en la playa había un grupo de militares marroquíes esperándoles.

“Se agarraba fuerte”


El joven costamarfileño, de 22 años, relata en su declaración que un senegalés se resistía a ser arrojado al agua, para lo que “se agarraba firmemente a la barandilla de la embarcación” y “muy nervioso, repetía una y otra vez que no sabía nadar”, pero los guardias civiles “emplearon la fuerza para soltarlo y tirarlo al mar”.

Seguidamente agarraron a la mujer y la tiraron al agua, luego a un camerunés y finalmente al testigo, que ha hecho su relato ante un abogado de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) pero comunica a la juez que instruye el caso que se encuentra a su disposición para ampliar o ratificar esta declaración.

La Fiscalía General del Estado denunció estos hechos como constitutivos de un presunto delito de homicidio por imprudencia por parte de tres guardias civiles, que en su declaración judicial aseguraron que sólo intervinieron para ayudar al fallecido y a los otros subsaharianos.

El testigo, sin embargo, afirma que el senegalés se estaba ahogando “y no paraba de gritar auxilio diciendo ‘aide-moi, aide-moi’ [ayúdenme, ayúdenme]”.

Fue entonces cuando uno de los guardias se tiró al agua, agarró al inmigrante y lo llevó a la orilla, donde empezó a hacerme masaje cardíaco, mientras los militares marroquíes “estaban distanciados, observando los acontecimientos”.

Hubo un momento en el que el guardia civil dejó de realizar ejercicios de reanimación y llamó a alguien por teléfono, y poco después apareció un hombre vestido de blanco, que el testigo cree que era español porque lo vio conversar con el guardia civil.

Detención “irregular”

El ahogado fue atendido finalmente por una ambulancia española pero ya había fallecido y fue enterrado en el cementerio de Santa Catalina de Ceuta como no identificado, si bien gestiones posteriores determinaron que se trataba de Laucling Sonko, de 29 años, nacido en Samboulandian (Senegal), que tenía una hermana, un cuñado y un primo con residencia legal en Vicar (Almería).

La denuncia inicial por estos hechos fue presentada por la CEAR, que además de presuntos delitos de homicidio por imprudencia observó otras irregularidades pues lo correcto habría sido detener a los inmigrantes en España e incoarles un expediente de expulsión.
 


La versión oficial de los hechos, según la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA)

El informe ‘Derechos Humanos en la Frontera Sur 2007’, presentado la semana pasada por la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) recoge la versión oficial de los hechos que facilitó la Delegación del Gobierno a los medios. Literalmente dice así: “Un joven subsahariano, de 25 años, falleció cuando intentaba entrar a nado por el paso de Beliones, acompañado de otros tres clandestinos –entre ellos una mujer-, divididos en dos grupos distintos. Los inmigrantes, enfundados en trajes de neopreno, habían aprovechado la madrugada para intentar introducirse en la ciudad, siguiendo el modus operandi convertido ya en tradición entre la frontera de Ceuta con Marruecos. El grupo fue atisbado por efectivos de la Benemérita con las cámaras térmicas, dando aviso de la situación a las fuerzas marroquíes, según confirma la Delegación del Gobierno. Dado el mal estado en que se encontraba uno de ellos, se le dio traslado al puesto de vigilancia de la Benemérita en Benzú en donde los sanitarios del 061 intentaron reanimarle sin éxito alguno, falleciendo pocos minutos después”.
 

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