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sociedad - VIERNES, 22 DE AGOSTO DE 2008


una joven del campo de trabajo. m.z.

MEDIO AMBIENTE / CAMPOS DE TRABAJO
 

Jóvenes, aventureros y dispuestos

Los participantes del Campo de Trabajo
sobre Mejora del entorno natural
comenzaron sus actividades sobre el litoral del Desnarigado en la jornada de ayer tras unos días de ruta turística por Ceuta

CEUTA
Cristina Marzán

ceuta
@elpueblodeceuta.com

Paisaje de ensueño acompañado de una bruma africana que envolvía de misterio y exuberancia los aledaños del litoral del Desnarigado. Sobre este escenario se iniciaban en la jornada de ayer las actividades propias del Campo de Trabajo sobre Mejora del entorno natural.

Los 24 participantes, procedentes de casi todas las Comunidades Autónomas de España, fueron distribuidos en tres grupos de trabajo, y comenzaron a desempeñar sus funciones a las nueve de la mañana aproximadamente. En su primer día de faena, ya se mostraban contentos e ilusionados, dando una apariencia de conjunto compacto y compenetrado, a pesar de sus diferentes puntos de origen.

La primera de las áreas se centró en la limpieza y el acondicionamiento de la playa, donde siete u ocho jóvenes, provistos con gruesos guantes, recogían los residuos y desechos que manchaban la panorámica del litoral. Todos ellos brindando la mejor de sus sonrisas a esta buena causa.

“Lo que más abundan son los residuos inorgánicos, en plan todo lo que la gente echa, pero hay cosas peores”, explicaba la participante sevillana Olvido Cano.

Cientos de colillas, latas de refrescos, papeles, envases o ladrillos eran los desechos que a simple vista se podían observar en la explanada de la playa del Desnarigado, debido a su excesiva cantidad. Por ello, tanto participantes como monitores, depositaron toda la basura en carretillas para que posteriormente, los camiones de la limpieza la sacaran de la zona.

Otra de las tropas se desplegaba por los roquedos próximos al mar, cuyo objetivo era el censo de un tipo de molusco que en la actualidad se encuentra en peligro de extinción. Los jóvenes, acondicionados con mayas y botas de neopreno facilitados por la empresa Fortur, no dudaron en introducirse en pequeños recovecos y superficies acuosas. Mientras unos investigaban, observan y aprendían, otros tomaban apuntes de todo y más. Medida y cantidad, eran los parámetros básicos de esta actividad.

“Estamos parcelando de veinte en veinte metros y entre todos vamos midiendo y apuntando para ver cuantas lapas hay y las medidas que tienen; si son más pequeñas, o son más grandes, en toda la zona de la costa”, contaba Jose Raga, partipante llegado desde Valencia. Y aunque algunos piensen que el estudio de los moluscos puede ser inanimado y aburrido, se equivocan.

“Dependiendo de las medidas de las lapas se puede saber si son juveniles, hombre o mujer. Si son grandes, son mujeres; si miden 35 o 40 milímetro son hombres, y menos, son juveniles”, añadía el valenciano. Datos curiosos y sugerentes que sólo biólogos o aficionados pueden llegar a conocer.

El tercer conjunto se encontraba en la zona más alta, exactamente junto al Castillo del Desnarigado. Su función era la extirpación del Carpos Brutus, planta conocida como uña de gato aunque la tarea no resultaba nada fácil e incluso llegando a resultar arriesgada. Los chavales de este grupo debían deslizarse por la superficie rocosa, es decir, los acantilados que rodean a la playa, sujetados con unas cuerdas y todos con un casco de protección. Mientras unos descendían para quitar las malas hierbas que están perjudicando a la flora autóctona, otros permanecían arriba vaciando las cubetas que llegaban cargadas de esta planta.

Una operación que exigía coordinación entre los componentes de esta área y un espíritu aventurero y de afición a la adrenalina. “Este grupo tiene una componente menos porque padecía vértigo. Así que la hemos llevado hasta la playa para que trabaje en otras actividades”, narraba una de las trabajadoras de Obimasa, empresa encargada, a través de sus diferentes profesionales, de las funciones laborales de este Campo de Trabajo. Estos trabajadores de Obimasa han dado las instrucciones pertinentes y han informado a los voluntarios medioambientales de cómo llevar a cabo las diferentes tareas y de todo lo que no se debe hacer en las áreas porque pueden resultar peligroso o perjudicial para el factor humano y el natural.

Es de resaltar que en unas actividades u otras no han faltado los complementos de vestuario para poder llevar a cabo con seguridad las diferentes tareas. Hecho que destaca la sobresaliente organización de esta iniciativa de la Casa de la Juventud, a través de la Consejería de Juventud, Deportes y Nuevas Tecnologías, y la empresa Obimasa, perteneciente a la Consejería de Medio Ambiente de la ciudad autónoma.

A ellas se ha unido el patrocinio y la colaboración de Injuve y la Viceconsejería de Turismo de la ciudad autónoma. Todas con el objetivo de contribuir a la rehabilitación del medio natural de la playa mediante la mejora de diversos aspectos del entorno de la misma. Además, esta zona presenta un gran atractivo para actividades ambientales, teniendo un elevado interés paisajístico, y situada en un espacio protegido con elementos naturales de gran importancia, añadiendo el contenido histórico y arquitectónico de la misma.

Aunque no todo va a ser trabajar hasta el próximo 31 de agosto. Muchos de los participantes confesaban ayer estar muy motivados por las actividades complementarias que se habían preparado para esta ocasión. A las que se añaden el factor de intriga ya que los jóvenes no son informados de las mismas hasta el día en que se ejecutan.

“Vamos a hacer canoa, ráppel, excursión a Marruecos, senderismo, buceo. Actividades multiaventura y de circo que hacemos en las veladas de por la noche, con juegos y dinámicas después de cenar”, explicaba muy entusiasmado, Raga, el joven valenciano. A lo que añadía: “La verdad es que estamos disfrutando mucho, estamos comiendo en unos restaurantes exquisitos, y la ciudad es genial”.

Como se puede observar esta concentración conlleva mucho factor humano. Mezcla de culturas y costumbres, sexos, procedencia y convivencia entre los diferentes participantes. Sin olvidar esta nueva alternativa de turismo joven a un precio muy asequible facilitando así la movilidad juvenil a nivel nacional e internacional, ya que los Campos de Trabajo se realizan en todos los puntos del globo terráqueo.

Tampoco han faltado en esta ocasión las primeras impresiones sobre la ciudad. “Uno de los motivos que me incitaron a inscribirme fue la curiosidad por la ciudad porque hay muchas leyendas urbanas sobre Ceuta y te llevas una sorpresa muy grande. Todo está muy limpio y es una ciudad muy bonita y paradisiaca”, se sinceraba Olvido, la participante sevillana. A lo que añadía, con gesto amable y sincero, otro de los participantes valencianos: “La ciudad la vimos el segundo día y nos pareció muy bonita y muy curiosa por el tema de que en ella conviven cuatro religiones sin ningún problema y cada una tiene sus iglesias y sus creencias. La verdad es que Ceuta es preciosa, está junto al mar y las montañas, es muy pequeñita pero tiene de todo”.

Demostrado y confirmado. La ciudad autónoma es capaz de embrujar a cualquier turista en apenas unos días, no sólo por su apariencia física y geográfica sino por su diversidad étnica y cultural, lo que enriquece el patrimonio de Ceuta.

Aunque han transcurridos escasos días desde la llegada de estos voluntarios medioambientales, y sólo se ha vivido una jornada de trabajo, ya se han ofrecido las primeras opiniones o un corto balance sobre los frutos que podría dar este Campo de Trabajo.

“El nivel de convivencia es muy bueno, es un grupo bueno, jovencillo y la verdad es que funcionan muy bien. Aunque llevan tres días, y es una etapa muy temprana para hacer un balance, pero creo que conforme se vayan conociendo tendrán más afinidad unos con otros. Por ahora es un grupo muy compacto y están funcionando muy, muy bien. También es cierto que Ceuta es una ciudad muy acogedora, a cualquier sitio que vamos siempre nos reciben muy bien, la Consejería y Turismo también se vuelcan mucho con nosotros y todo ello favorece que el grupo esté muy unido y se sienta bien”, explicaba David Bedia, creador, director y coordinador del Campo de Trabajo sobre Mejora del entorno natural.

Para información de los más interesados, este es el quinto año que se celebra el campo medioambiental de Ceuta, y tal como advirtió en la mañana de ayer Bedia, será clausurado con esta edición para dar paso a nuevas iniciativas y propuestas, “ya que consideramos que el litoral del Desnarigado está bastante mejorado y sólo depende de que lo mantengamos”.

Parece ser, que por el momento, todo va viento en popa, y la el porcentaje de éxito apunta casi al cien por cien.

Los participantes: contentos, ilusionados y entusiasmados con el trabajo, las actividades complementarias y el buen recibimiento que les ha proporcionado la ciudad.

El coordinador: orgulloso, satisfecho y con excelentes expectativas sobre el operativo.

Los trabajadores de Obimasa: profesionales, dicharacheros y disfrutando de la compañía de estos jóvenes voluntarios.

Y el litoral del Desnarigado, agradecido, porque aunque no tenga palabras y no pueda expresarse, se respira tranquilidad y pureza en su ambiente.
 

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