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OPINIÓN - LUNES, 25 DE AGOSTO DE 2008

 
OPINIÓN / COLABORACIÓN

Gracias, amigo Agustín

Por E. Jiménez Palmero


Sabía que las Casas de Ceuta en diferentes ciudades de nuestra geografía, lo mismo que otras Casas, están haciendo una gran labor social y cultural por sus diferentes actividades.

He visitado porcas Casas de Ceuta (la de Madrid y la de Cádiz) y lo he pasado muy bien, aunque en ellas tengo buenos amigos, la mayoría me conocían por mi padre.

En la de Madrid, cuando estaba creo que en la calle Londres, junto a la plaza de toros de Las Ventas y como presidente Alfonso Sotelo (Q. E. P. D.), compañero y gran amigo desde que estábamos cursando en el mismo año Bachillerato. Allí fui un domingo con mi señora y mi primo Pepe Jiménez y su esposa Angelita, socios ambos y después de invitarnos a comer nos hicimos todos socios y, con la rapidez felina de su hermano Chiquilín, nos enseñaron todos los locales.

Conozco algo por las revistas que me envía desde Cádiz mi amigo Salvador Bernal y ahora he tenido en mis manos la revista Abyla de la Casa de Ceuta en Barcelona. En una de ellas me ha sorprendido la desinteresada colaboración de mi amigo Agustín Marañés, ofreciéndose a dar a conocer los libros, documentos, postales de Ceuta y comunicado sus señas particulares en Algeciras. Por él y otros muchos los ceutíes conoceremos la verdadera labor que las Casas hacen fuera de Ceuta, sin que la vivamos directamente. Quiero decir metidos en el ajo.

Gracias a ti mi sobrina Margarita, hija de mi primo Pepe Palmero, que siendo huérfano fue acogido por mi abuela Antonia Sánchez ‘La Chica’, y como esta vivía con mis padres fuimos como hermanos siendo este el preferido de mi abuela, muy lógico ya que se quedó huérfano siendo muy pequeño.

Pues esta ‘nueva sobrina’ que sé que existía junto a otros dos hermanos (Guillermo y Juan), pero que al morir mi primo tenían poca edad y perdimos el contacto con ellos y con mi madre, cosas que ocurren y no sabemos tanto ellos como nosotros el por qué de esa pérdida de contacto, comunicación, trato, que hubiese seguido de no morir mis padres porque no ha sido olvido.

Fue ella, Margarita, la que dio el veradero paso, acercándose a Agustín y dando con la persona adecuada y este dándole toda clase de datos. Gracias de nuevo Agustín.

Aunque dio un paso anterior, ya que por nuestras fiestas en honor a la Virgen de África estuvo en Ceuta y la vio muy cambiada y bonita, pero creo que preguntaban a personas jóvenes como ellos y no a mayores. Tampoco se le ocurrió mirar una guía Telefónica, creo que porque no se acordaba de mi apellido. Tenía que ser un Marañés y una Casa de Ceuta.

“Yo no piso Cataluña”


Por fin sonó el teléfono y escucho: ‘¿Eduardo Jiménez Palmero?’. Era una voz de mujer y rápidamente pensé en las promociones que nos ofrecen cada dos por tres, pero gracias a Dios me dijo: ‘Soy Margarita Palmero, hija de Pepe, tu sobrina, y te llamo desde Sant Boi’.

Empezamos a hablar de su padre y durante la conversación me enteré de que había muerto su madre. Yo tenía varias fotos de sus padres desde que estaba en Falange con diferentes edades, la última una del diario El Faro con el Cristo del Medinaceli. Pertenecía a los talleres de automovilismo, lámina de paisajes y edificios de Ceuta, que tiene expuestas en su restaurante. Total, una caja de cerca de tres kilos de recuerdos y últimamente varios DVD.

Los contactos telefónicos fueron frecuentes hasta que, por fin, conseguí que nos reuniéramos tres días en la Costa del Sol. La pareja no podía completar las semanas en las que me hospedé en Sunset Beach. Han prometido volver a Ceuta con más tiempo para conocer a mi hermana África y a todos los hijos y nietos de ambos y traer a los suyos, Verónica y José.

Ellos insisten en que aparezca por Cataluña, donde tienen tres viviendas a nuestra disposición, pero yo no piso Cataluña hasta que terminen la Sagrada Familia y le paongan la bandera de España, como final de obra. Lo mismo me ocurre con Gibraltar.

Gracias Margarita y Chico, por haberos desplazado desde tan lejos para conocernos. Tanto Mary como yo os lo agradecemos.
 

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