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sociedad - SÁBADO, 6 DE SEPTIEMBRE DE 2008


El nicho de Sánchez- Prado. reduan.

ANIVERSARIO
 

Una gran figura de la historia ceutí

Ayer se cumplieron 72 años de la muerte
del alcalde republicano Antonio López Sánchez-Prado, un personaje que encandiló
a la ciudad autónoma por su gran compromiso social con las clases populares

CEUTA
Cristina Marán

ceuta
@elpueblodeceuta.com

Muchos han sido los historiadores y doctores que han profundizado en la vida y obra del alcalde republicano de Ceuta. Su gran profesionalidad en el mundo de la medicina y la labor social que adquirió con las clases más desfavorecidas de la ciudad lo han llevado a ser recordado, durante muchos años, por todos los rincones de la ciudad. Su tumba o su figura frente al Ayuntamiento ceutí, en varias ocasiones, han sido decoradas por pétalos y flores que revivían el recuerdo que lo ceutíes tenían, tienen y tendrán de Antonio López Sánchez-Prado.

”Desde mi punto de vista, es un profesional de la medicina, muy volcado y relacionado con las beneficiencias y prácticamente mitificado en vida por la protección que ejerce sobre la gente necesitada o con menos recursos”, explicó José Luis Gómez Barceló, cronista oficial de la ciudad autónoma. Antonio López Sánchez-Prado fue un médico y político español, alcalde de Ceuta, fusilado por los sublevados poco después de que comenzara la Guerra Civil. Se licenció en Medicina y Cirugía ejerciendo como médico titular en las localidades sevillanas de Herrera y Gilena. En marzo de 1923 llegó a Ceuta, siendo nombrado médico encargado de la Clínica de Partos y Ginecología del Hospital de la Cruz Roja, así como del consultorio público, e inspector municipal de sanidad el 17 de junio de 1924. Ejercería dichos puestos hasta 1929, cuando pidió la excedencia. En 1930 solicitó la plaza de médico tocólogo de la beneficencia municipal, ocupándola interinamente hasta la celebración de las correspondientes oposiciones, que tuvieron lugar a últimos de febrero de 1931. Sánchez-Prado obtuvo la plaza. “Es alguien que sale de lo común en cuanto a personalidad profesional, personal y política. Muchos ceutíes le concedieron un ala de santidad por sus labores; no cobraba en las visitas y su compromiso iba hacia delante llegando a regalar medicamentos o dar dotaciones económicas para ello, de ahí que los ciudadanos lo tuviesen muy en cuenta”, sintetizó Gómez Barceló.

En los últimos meses de 1930 Sánchez-Prado comenzó su involucración política. Así, se afilió al partido Unión Republicana. Tras la convocatoria de las elecciones municipales para abril de 1931, se organizó en Ceuta el denominado Comité Republicano, del que fue elegido presidente. Fue uno de los miembros de la candidatura de la Conjunción Republicano-Socialista. Al producirse las elecciones, la Conjunción obtuvo 22 de los 24 concejales, siendo el candidato más votado. Al haber decidido la Conjunción que el candidato más votado sería elegido alcalde, Sánchez-Prado se convirtió en el primer alcalde republicano de Ceuta. El 22 de abril de 1931 tomó posesión del cargo. Su primer mandato duró apenas 57 días, abandonado el cargo el 4 de abril de 1931 por motivos personales, aunque permaneciendo como concejal. En el pleno que tramita su dimisión, se le nombra hijo adoptivo de Ceuta. “En la ciudad existen múltiples establecimientos en los que se venden fotografías, imágenes y postales de Antonio López Sánchez-Prado. La gente lleva flores a su tumba en sus aniversarios e incluso fotografías en la cartera. Una magnificación de su persona por eso lo denomino santo laico”, confesó el cronista oficial de la ciudad autónoma. Sánchez-Prado ocupó su escaño en la Cortes desde 1931 hasta noviembre de 1933, cuando se celebraron nuevas elecciones, a las que no concurrió. Durante el bienio radical-cedista, desarrolló una escasa actividad política, limitándose a la asistencia a los plenos municipales y a su actividad profesional como médico. Tras las elecciones de febrero de 1936, en las que triunfa el Frente Popular, se restituyeron las corporaciones municipales purgadas tras la revolución de Asturias de 1934. Sánchez-Prado fue elegido de nuevo alcalde por la corporación municipal. El alcalde dedicó sus esfuerzos durante los meses previos a la Guerra Civil a mejorar las condiciones de las clases populares de Ceuta. El 17 de julio, cuando ya se había producido la sublevación militar en Melilla, Sánchez-Prado recibió llamadas de amigos aconsejándole que dejase Ceuta y se refugiase en la cercana ciudad bajo estatuto internacional de Tánger pero se negó contestando que su sitio estaba junto al pueblo que lo había elegido. La madrugada del 18 de julio, Sánchez-Prado fue detenido en su casa, con la ciudad ya ocupada por las tropas sublevadas del teniente coronel de la Legión Juan Yagüe. El 31 de agosto de 1936 fue sometido a un juicio sumarísimo, que emitió su sentencia de condena a muerte por el delito de rebelión militar. Tras denegarse su indulto, el 5 de septiembre fue fusilado junto con el resto de condenados en la playa del Tarajal. “Tuvo una carrera política muy importante durante la II República. Evolucionó hacia la izquierda, muchos decían que incluso radical aunque él siempre lo negaba. Esta inclinación hacia la izquierda quedó patente en su gran interés por el tema social y poco a poco evoluciona hacia una postura cada vez más comprometida hacia las clases bajas”, concluyó Gómez Barceló.
 

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