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ACTUALIDAD - VIERNES, 7 DE NOVIEMBRE DE 2008


candido mendez. reduan

120 ANIVERSARIO DE LA UNIÓN GENERAL DE TRABAJADORES
 

«Las organizaciones sindicales somos las únicas que hemos
 sabido adaptarnos al cambio
de la sociedad»

Cándido Méndez argumenta que los sindicatos son un motor del cambio porque “estamos en la zona de fricción de la evolución y las contradicciones sociales”
 

CEUTA
Rober Gómez

ceuta
@elpueblodeceuta.com

“¿Sabéis cuál es la diferencia entre el comunismo y el capitalismo?”. Cándido Méndez se despedía de la rueda de prensa con un chiste. “Que el comunismo primero nacionaliza y luego arruina; y el capitalismo primero arruina y luego nacionaliza”. Es el secretario general de la Unión General de Trabajadores una persona que gana en la distancia corta: cercana y con opinión formada de cualquier asunto: desde la economía al cine –es un gran cinéfilo–, pasando por el fútbol –ve partidos junto a Zapatero y Rubalcaba–. Méndez dio ayer lustre en Ceuta al 120 aniversario de UGT. “Orgulloso” por el largo recorrido del sindicato, afirma que “las organizaciones sindicales somos las únicas que hemos sabido adaptarnos al cambio de la sociedad”.

Pregunta.- ¿Qué balance realiza de estos 120 años de lucha sindical en la Unión General de Trabajadores?

Respuesta.- Me quedo con el compromiso militante de una cantidad ingente de trabajadores anónimos. Somos la organización sindical más veterana del país y que tiene un pasado que tiene mucho que ver con la historia de España. Aunque a veces esta historia nacional haya tenido luces y sombras, creo sinceramente que la UGT tiene un pasado glorioso; pero tenemos más futuro que pasado sobre la base que nos da nuestra tradición y la vigencia de los trabajadores que nos apoyan.

P.- Hay gente que dice que el sindicalismo no ha evolucionado al ritmo que lo hacía la sociedad y que sus objetivos son obsoletos.

R.- A las organizaciones sindicales se les achaca injustamente que no han sabido adaptarse a su tiempo. Yo afirmo que los sindicatos seamos problamente las únicas organizaciones sindicales que hemos sabido adaptarnos a nuestro tiempo. Por una razón muy sencilla: porque las centrales sindicales estamos en la zona de fricción del avance y las contradicciones sociales. Nosotros tenemos, en números redondos, 120.000 representantes sindicales en las empresas y por ello los problemas, avances y retrocesos del tejido empresarial nos tocan de lleno. Si no hubiéramos sabido adaptarnos no estaríamos donde estamos. UGT, en relación con los últimos 20 años, tiene más afiliados y representantes sindicales que hace 30. Somos una organización respetada y respaldada democráticamente por los trabajadores.

P.- En lo que respecta a sus años al frente de la nave ugetista, ¿han cambiado mucho los objetivos?

R.- Los principios y los valores de la UGT se mantienen intactos, los que inspiraron nuestros fundadores, como Pablo Iglesias: el principio de la libertad, de la democracia, el valor de la justicia social, el progreso en la dignidad en el trabajo, el valor de la organización obrera... Lo que sí es cierto es que en estos últimos años el mundo ha cambiado y por tanto los objetivos los hemos tenido que ir adaptando. En estos últimos 14 años ha sido cuando de una manera brutal se ha impuesto la globalización en la economía; por ello, el trabajo sindical tenemos que hacerlo con un ojo puesto aquí y el otro en el contexto europeo e incluso mundial. Por eso UGT es uno de los sindicatos españoles que más fuertemente ha apostado por reforzar la dimensión internacional del sindicalismo. Yo he sido presidente de la Confederación Europea de Sindicatos durante los últimos cuatro años; y hemos impulsado la constitución de una Confederación Internacional Unitaria que ha sido la que ha impulsado por primera vez en la historia una movilización en todo el mundo el pasado 7 de octubre a favor del trabajo decente. Lo que hemos tenido que hacer en estos 14 años es reforzar mucho nuestra vinculación con el sindicalismo internacional, porque sino no te enteras de nada.

P.- ¿Qué diría a la gente que dice que los sindicatos están corruptos?

R.- Le diría que nosotros, con humildad, tenemos que reconocer que hemos tenido que padecer algunos episodios de esa naturaleza, pero que la inmensísima mayoría de los afiliados a las organizaciones sindicales, y a UGT en concreto, es gente honrada, muy comprometida, que se quita horas de su familia, horas de sueño e incluso pone dinero de su bolsillo para defender a sus compañeros para ejercer la representación sindical de la UGT. Con eso es con lo que se deben de quedar.

P.- Antes de ser patrón, usted fue marinero, en cuanto que fue obrero de la metalurgia. ¿Cómo marcaron estos años su posterior compromiso social?

R.- Yo tengo una vinculación con el movimiento sindical de carácter familiar también, porque mi padre era un viejo militante de UGT, a la que se afilió en el año 1929. Mantuvo su compromiso militante en la guerra, en la que fue comisario de Batallón y estuvo al borde de la muerte y en la clandestinidad defendiendo las ideas de UGT y también del Partido Socialista Obrero Español. Yo también tengo esa doble militancia desde hace 38 años. Tengo un compromiso ideológico familiar, pero, efectivamente, también tengo el compromiso propio de mi actividad laboral. En aquellos tiempos las condiciones eran muy distintas, porque España era también muy distinta... pero a peor. En los años 70 todavía estábamos en la dictadura y España era una sociedad autárquica, donde no había libertad sindical y había unas leyes paternalistas que no se aplicaban. En aquellas primeras experiencias lo que aprendí es el valor de la libertad sindical, el valor de la organización democrática de los trabajadores, de la negociación colectiva, de la capacidad de defender por ti mismo y a través de tu organización tus derechos y no estar aplastado por un Gobierno u otra institución.

P.- ¿Por qué el empresariado español tiene una mentalidad tan diferente de otros países europeos, en los que se mima más a sus empleados?

R.- Tampoco son tan distintos, depende de los sectores. Creo que en España ocurre que la estructura empresarial está muy atomizada, más del 90% son pequeñas empresas. Eso, por ejemplo, supone una diferencia con el Reino Unido. El factor diferencial es que la sindicalización a nivel empresarial es muy difícil porque son empresas muy pequeñas. El aprendizaje de los sindicatos se produce con mucha dificultad, porque nuestra tarea sindical la tenemos que hacer fuera de la empresa, no lo podemos hacer dentro. Sí es verdad que también puede haber una cierta rémora por parte de algunos empresarios, pero en general nosotros con las organizaciones empresariales tenemos una experiencia realmente positiva, aunque hayamos tenido altibajos y conflictos. El diálogo y la interconexión social en España goza de mejor salud que, por ejemplo, el que pueda haber entre la patronal y los sindicatos en Francia.

P.- Después de haberse reunido con los secretarios generales de las distintas federaciones de Ceuta, ¿qué opinión se lleva a Madrid de la lucha sindical en la ciudad?

R.- En estos nueve años que median de mi anterior visita hemos dado un paso gigantesco, pero todavía creo que hay cosas que debemos mejorar. Y creo que estamos en ello, que el próximo Congreso de Ceuta marcará un hito en el camino para mejorar nuestra prestancia a los trabajadores. En estos años hemos aumentado mucho nuestra afiliación y nuestra representación sindical. Tengo que decir también que me he encontrado con una ciudad mejor estéticamente.

P.- Antonio Gil, secretario general de UGT Ceuta, defenderá una ponencia en el Congreso en Madrid sobre la expulsión del sindicato de todos los militantes con una sentencia firme por violencia de género. ¿Lo va a apoyar?

R.- Absolutamente. Personajes de esa naturaleza no pueden tener cabida en nuestra organización. Lo que ha planteado nuestro sindicato en Ceuta está lleno de sentido y saldrá adelante esa enmienda para combatir el matonismo machista expulsando a los que perpetren ese tipo de prácticas criminales.

P.- Ahora que el trabajo escasea habrá o ya ha habido propuestas para endurecer la llegada de inmigrantes ¿Cree que son medidas útiles?

R.- La política de inmigración que pactamos con el Gobierno y la patronal sigue teniendo absoluta validez, en tanto en cuanto la demanda de mano de obra extranjera está sujeta a una adaptación del mercado laboral. Por ejemplo, hace 5 ó 6 meses nosotros, en la Comisión de seguimiento que tenemos en materia de inmigración, ya planteamos que había que eliminar las demandas de mano de obra en la construcción. Por tanto, nuestros mecanismos se van adaptando a la situación del mercado laboral. Ahora, lo que no comparto son mensajes genéricos que pueden dar la sensación de que parte de los problemas del país son culpa de los inmigrantes. España ha tenido un crecimiento espectacular en los últimos años debido a dos razones: el dinero barato y la aportación de 4 millones de personas que han venido de otros países. Ahora nosotros no podemos dejarlos en la estacada; deben de participar de nuestro destino.

P.- ¿Se combate el trabajo sumergido con interés? ¿Y en el caso de Ceuta, que es frontera con Marruecos, hace lo suficiente la Delegación del Gobierno?

R.- UGT desde Ceuta ha planteado que hay que incrementar los recursos humanos para combatir la economía sumergida, pero estamos hablando de un problema endémico en el país y en Ceuta en particular. Lo ideal sería mejorar los recursos de la Inspección de Trabajo y vincularlo con la actuación de la fuerza pública. Creo que habría que hacer un esfuerzo para hacer en Ceuta un pacto con los empresarios, porque al final detrás de un trabajador ilegal hay un empresario con contrata. Nos deberíamos fijar un plazo para acabar con la economía sumergida. Por otra parte, se podía montar una aduana comercial, porque Marruecos es un socio preferente de la Unión Europea, y podría servir para dar mayor transparencia al mercado laboral.

P.- Respecto a los conflictos laborales con el actual Gobierno, como en la Justicia o la Policía Nacional, ¿no viene todo este problema de la desigualdad salarial entre las comunidades y el Estado? ¿No sería mejor un cierto centralismo en materia salarial?, porque da la impresión de que habrá más conflictos en nuevas áreas laborales.

R.- Yo creo que ya es un poco tarde. Lo que ha ocurrido es que ha habido gobiernos autonómicos que han tomado determinadas decisiones y han creado muchos agravios comparativos. En algunos casos, como la Guardia Civil y la Policía Nacional, tienen toda la razón. Se tienen que resolver y nosotros lo apoyamos porque tienen toda la razón. Primero habría que homologar y luego llegar a un pacto entre todas las Administraciones de manera que los incrementos salariales se planteen de manera armónica.

P.- ¿Qué relación tiene con José Luis Rodríguez Zapatero, creo que ve muchas veces los partidos de fútbol con él y Rubalcaba?

R.- Tenemos una relación cordial en lo personal. En el caso del fútbol él es culé y yo soy madridista. Creo que es muy importante no confundir una relación personal con una institucional como la de un presidente del Gobierno con un secretario general de una central sindical, que está marcada por nuestras funciones que tenemos cada uno. Jamás mezclo las churras con las merinas.

P.- ¿Está a favor de la discriminación positiva, un concepto que genera polémica?

R.- En general sí, si sirve para erradicar desigualdades. En el caso de la mujer la experiencia nos ha demostrado que o se establecen unos criterios obligatorios de representación o la verdad es que la mujer seguiría estando relegada. Nosotros en los Congresos hemos tomado medidas de este tipo.

P.- ¿Tiene que ser un conflicto para la sociedad española la reapertura de las fosas comunes de la represión franquista?

R.- En absoluto, sería restañar definitivamente las ideas. En esta cuestión yo tengo experiencias personales. Este asunto no lo entiende nadie más que la familia que lo padece o las personas que hemos podido hablar directamente con ellos. En España hay todavía muchas familias que se sienten humilladas, ofendidas y que la Democracia española tiene una deuda con ellos porque no han podido recuperar los cuerpos de sus seres queridos.

P.- ¿Qué opina del comunismo?

R.- Es una doctrina periclitada, lo que pasa que ahora está de moda. Ahora se puede decir que hay una cierta relación entre el capitalismo y el comunismo -risas-. Resulta que el comunismo primero nacionaliza y luego arruina y el capitalismo, primero arruina y luego nacionaliza.
 


Un simil taurino como receta para frenar la crisis:
“Parar –la destrucción de empleo–, templar y mandar”

Cándido Méndez empleó un simil taurino, el de parar, templar y mandar, como la receta ugetista para frenar la crisis: Primero, “parar la destrucción de empleo, sobretodo en el sector servicios y la construcción, para lo cual hay que inyectar liquidez en las PYME’s y exigir a los bancos que el dinero que se les da no es para cuadrar sus cuentas”; segundo y una vez conseguido lo primero, “templar, es decir, apostar por el desarrollo industrial con políticas de innovación tecnológica para potenciar el sector, exigir a las multinacionales que no hagan expedientes de regulación de empleo, ya que siguen teniendo beneficios, y ampliar las escuelas taller y de oficios para los jóvenes”; y tercero, “mandar, mediante la convocatoria de una Conferencia Intersectorial de Industria y Trabajo, en la que se reuniría a todas las comunidades autónomas, porque no se puede luchar solo contra la crisis”. La deblacle mundial financiera, que calificó como “de una intensidad brutal”, acaparó prácticamente todo el contenido de la rueda de prensa que el secretario general de UGT ofreció. Méndez apuntó directamente a “la forma de gobernar de Bush en sus ocho años” y deseó que Obama “suponga un cambio que quite aire a la política especulativa”. Respecto a la crisis en España, el sindicalista explicó que el país “ha vivido de prestado, impulsado por los créditos baratos, una disponibilidad de mucho dinero a un precio barato que se ha destinado al ladrillo y que ahora nos da gran vulnerabilidad”. Así, Méndez recordó que durante 8 años “UGT ha venido demandando, en el desierto, un cambio del modelo productivo”. Por ejemplo, el ugetista, lamentó que España, siendo la octava potencia económica, ocupe el puesto 32º en el mundo en desarrollo tecnológico. “Tenemos la posibilidad de salir de la crisis con un nuevo modelo”, indicó, y se congratuló que en esta coyuntura, a diferencia de las anteriores con González y Aznar –ahí están las huelgas–, el Gobierno no haya cortado el diálogo social. “Hay un compromiso de garantizar la protección social”, se felicitó Méndez, al igual que medidas como la reciente decisión del Gobierno de convertirse en avalista del 50% de las hipotecas de los desempleados, “algo que bajará también la morosidad de los bancos”. A este respecto, fue especialmente duro con la actitud de la banca: “Es inconcebible que los bancos no bajen las condiciones de las hipotecas, porque hay demanda de viviendas, lo que reactivaría la economía”. Además, recordó que en los años 80 se tuvo que salir ya al rescate de la banca, por lo que “tiene una deuda con los contribuyentes y ahora tiene que salir en ayuda de las familias”.
 


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