PortadaCorreoForoChatMultimediaServiciosBuscarCeuta



PORTADA DE HOY

Actualidad
Política
Sucesos
Economia
Sociedad
Cultura
Melilla

Opinión
Archivo
Especiales  

 

 

OPINIÓN - VIERNES, 23 DE ENERO DE 2009

 

OPINIÓN / SNIPER

Tomás de Aquino y la Universidad confesional
 


José Luis Navazo
yebala06@yahoo.es

 

Hoy la Universidad española sigue festejando a su santo patrono, el italiano Tomás de Aquino (1222-1274), insigne pensador y destacado miembro de la Orden de “Los Perros del Señor” (sic), más conocida por ustedes como los Dominicos, que en su trayectoria ha dejado todo un reguero de fanatismo e intolerancia al ponerse al frente, por encargo del Jefe de Estado del Vaticano (al que los católicos conocen como “Papa”), de la tenebrosa Inquisición cuyo espíritu aun colea a través del Santo Oficio. Perdonen el introito pero es un tema que me apasiona y, de hecho, ya escribí sobre Tomás de Aquino el 28 de enero del pasado 2008 (les invito a retomar lo expuesto) destacando que, en los tiempos que corremos y con un Estado oficialmente aconfesional… no parece ni justo ni oportuno que una de sus instituciones, la Universidad ni más ni menos, siga teniendo por patrono al católico monje italiano: ¿y por qué no pensadores españoles, como Averroes o Maimónides?. ¡Ah!: ¿será porque son musulmán y judío, respectivamente…?.

No pretendo en estas líneas discutir la sesuda obra del homenajeado dominico, su meritorio intento para alcanzar a Dios por la razón (sus famosas “Cinco Vías como prueba de la existencia de Dios”) ni, tampoco, su interesante conceptualización de la “Guerra Justa” siguiendo a un clásico, Agustín de Hipona, mentor también de otra famosa Orden de la Iglesia Católica, los Agustinos. No quería mentar la bicha, pero Roma (el Estado Vaticano, quiero decir) acepta y reconoce en su doctrina (algo lo que deberían tomar nota los católicos y sus representantes, vicarios y obispos) el discutido principio de la “Guerra Justa”. No escribo, naturalmente, al albur, es un inciso, seguro que algunos lectores me siguen.

Recientemente la sugerente y respetuosa campaña publicitaria sobre la existencia (o no) de Dios en autobuses, primero en el Reino Unido y después en Barcelona y Madrid, levantaba la ira de la presuntamente tolerante Iglesia Católica, Apostólica y Romana con su representante de Dios en la Tierra al frente (¿es fuerte, no?), Su Santidad el Papa. Intentando ridiculizar y banalizar la iniciativa (sobre cuya oportunidad no me posiciono, solo defiendo como siempre la libertad de expresión), el arzobispo al frente del Consejo Pontificio de Cultura del Vaticano, monseñor Gianfranco Ravasi, llegó a tildarla de “carnavalada”, mientras grupos fundamentalistas cristianos de todo signo, desde católicos a evangélicos con el irritante oscurantismo que les caracteriza, exigían su retirada. Es curioso este Estado del Vaticano: califican a la homosexualidad igual de peligrosa que el Cambio Climático (pero… ¿cuál es el porcentaje de homosexuales dentro de la Iglesia, Santidad?), bendicen cruzadas antilaicas como la del fundamentalista “Camino Neocatecumenal”, impugnan el pasado 31 de diciembre las leyes italianas alterando el Tratado de Letrán (1929) y siguen, con toda caradura, jugando oportunamente a las bandas que haga falta poniendo, ora una vela a Dios, ora otra vela al Diablo. Lo que sea con tal de seguir en el machito. ¡Pobre España!. Mientras aun tenemos que defendernos de la injerencia y manipulación del Catolicismo, se nos está abriendo otro frente con la manipulación e injerencia del Islam. Tomás de Aquino, ¿patrón universitario…?. No, gracias. El “Tomismo”, además, no es representativo.
 

Imprimir noticia 

Volver
 

 

Portada | Mapa del web | Redacción | Publicidad | Contacto