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OPINIÓN - JUEVES, 26 DE FEBRERO DE 2009

 

OPINIÓN / SNIPER

Marruecos y los musulmanes de Ceuta
 


José Luis Navazo
yebala06@yahoo.es

 

Bien está lo que bien acaba. Sin alharacas y efusivamente agradecidos, los hermanos Ahmed Larbi estuvieron en su sitio durante la rueda de prensa. Concisos, apuntaron al meollo del problema: el anómalo funcionamiento de “Bab Sebta”. Abselám, tímido pero muy claro, fue terminante: “Entré en la cárcel de Uazzán como español y salí como español. Por la puerta grande, sin corrupción. No pagamos nada”. Abdelkader por su parte lanzó el guante de la convivencia: “Ceuta es la ciudad de las cuatro culturas, somos todos españoles y hay que luchar por esta tierra”. No tengo la menor duda, como apuntaba ayer, de que el “caso Abselám” está marcando un antes y un después: en Marruecos han tomado buena nota de la movilización de la ciudadanía ceutí, al margen de etnia y religión, unida por su común sentido de pertenencia a España; y en nuestro país el Delegado del Gobierno José Fernández Chacón, al que sin duda hay que felicitar por su actuación, debería aprovechar la ocasión para informar, puntual y exhaustivamente, al Presidente Rodríguez Zapatero de que el vecino Reino de Marruecos incumple repetidamente el protocolo vigente entre los dos países, obstaculizando los derechos de los ciudadanos musulmanes de Ceuta con un trato discriminatorio. Las cosas claras y el chocolate espeso.

Esta política de Marruecos no es casual, pues aplica de forma abusiva el dahir (ley) firmado en 1958 por el rey Mohamed V (el primer soberano tras la Independencia y abuelo de Mohamed VI), que considera marroquíes a todos los descendientes de padres marroquíes y, recientemente tras la promulgación de la nueva “Mudawana” (Código de la Familia), de forma opcional a los hijos de madre marroquí a petición de ésta. Y para nuestros vecinos todos los musulmanes de Ceuta y Melilla, incluso los nacidos en estas ciudades españolas de segunda generación, son “marroquíes”… Por si acaso y dando una vuelta más de tuerca, el Reino de Marruecos se las arregla para presionar a una buena parte de nuestros conciudadanos más de la cuenta. ¿Cómo…? Entre otras medidas, exigiendo la adquisición de documentación marroquí para casarse por el rito musulmán, para la adquisición de bienes raíces o para múltiples gestiones… Eso tiene un nombre, extorsión y normalmente es perseguible de oficio. Las cosas claras y el chocolate espeso.

¿Y el chantaje a los MRE, los emigrantes marroquíes en el extranjero…?. Muchos de ellos, nacidos y por tanto nacionales de diferentes países europeos, son literalmente obligados a sacarse la documentación marroquí, el CIN (equivalente a nuestro documento de identidad), condición indispensable para el sellado del visado en su pasaporte Schengen y poder entrar en el país de sus mayores, donde naturalmente conservan raíces familiares y relaciones afectivas. Yo lo he visto, con cierta regularidad si no en numerosas ocasiones, en las ventanillas de las aduanas. Y la pánfila Europa mirando para otro lado… ¿Qué está buscando Marruecos…?: conseguir, subrepticiamente, una “fuerza de maniobra”, un “ejército de reserva” para utilizar eventualmente como medida de presión en sus negociaciones con la Unión Europea o países como Canadá, con una numerosa población emigrante de origen marroquí…?. Digo. ¿Es éste el país que ha obtenido un trato de asociación preferencial con la Unión Europea..?. No es de recibo. Las cosas claras y el chocolate espeso. Visto.
 

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