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OPINIÓN - JUEVES, 16 DE ABRIL DE 2009

 
OPINIÓN / COLABORACION

¿REF?

Por UPyD


Ultimamente, desde UPyD hemos observado cómo se nos está bombardeando tanto desde el des-gobierno de la ciudad como desde la no-oposición con la reforma del REF, como medida de estímulo económico y “anticrisis”.

Ya a casi todos/as nos suenan estas siglas que hacen referencia al denominado Régimen Económico y Fiscal de la Ciudad Autónoma.

No es nada nuevo, más bien bastante antiguo. Tan solo viene a definir los privilegios económicos que los/as ciudadanos/as de Ceuta disfrutamos por la condición de residir en nuestro territorio.

Entre otras medidas, como el IVA ceutí desgravado (IPSI), caben destacar las deducciones de un 50% sobre la Cuota Íntegra del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y del Impuesto sobre Sociedades (IS). Solo estas dos últimas deducciones dan lugar a que si tengo que pagar 100€ de IRPF solo pague 50€ y, en caso de devolución, me devuelvan el doble; resaltando el caso de las empresas en el IS que permite pagar la mitad de impuestos que una empresa con actividad en, por ejemplo, Algeciras.

Podemos hacernos una idea de lo que supone para una empresa pagar la mitad de impuestos que su competencia situada a 14 Kms. En principio, acapararía el mercado puesto que podría vender más barato y ganar lo mismo que su competencia, ¿verdad?. Pues no es así. Esto ya no ocurre en Ceuta desde los dorados años ´70. Sino todo lo contrario.

¿Cuál puede ser la causa entonces de este estancamiento económico crónico?

Creemos que fundamentalmente dos.

El progreso de la península y la consecuente modernización de su mercado; dotándolo de una enorme competencia, así como los obstáculos a la libre circulación de mercancías y personas.

En relación con el mercado, los/as empresarios/as de Ceuta han sido en gran parte responsables de esta situación, no solo el des-gobierno de la Ciudad legislatura tras legislatura.

No era normal que un monopolio alimenticio, afortunadamente ya difunto, nos hiciese pagar a los/as ceutíes 100 pesetas por un cartón de leche que en la península valía 50 pesetas. Y esta dinámica prevaleció año tras año justificada tan solo en los elevados costes del transporte de la mercancía por mar. Se han hecho fortunas personales y familiares estafando a los/as ceutíes con productos básicos y no tan básicos y se pretende seguir enriqueciéndose del mismo modo, con unas circunstancias totalmente distintas. ¿Alguien puede explicar cómo es posible que cueste hasta 3.000€ menos comprar un coche en Algeciras y que te lo traigan a Ceuta, que comprarlo en Ceuta? ¿Alguien puede explicar cómo puedes comprar un producto en el Lidl de Ceuta al mismo precio que en el Lidl de Los Barrios si tan caros son los costes de transporte que obligan a elevar tanto los precios?

Muy fácil: COMPETENCIA.

Un concepto que en Ceuta no gusta emplear. Ceuta compite comercialmente con la península y con Marruecos, no solo consigo misma. Esto es una realidad desde hace años. Con la península en productos elaborados y con Marruecos en productos no elaborados y en algunos servicios.

Las instituciones tienen que ser claras y decir la verdad si se quieren solucionar los problemas y no solo subvencionar más y más a los/as empresarios/as, puesto que ya ha quedado acreditado que no funciona ese sistema.

La actividad empresarial es una actividad privada y se rige por un mercado. Las instituciones deben velar porque exista una competencia leal y en igualdad de condiciones, de modo que se remuevan los obstáculos que perjudiquen a unas sobre otras. Si las empresas no se ajustan al mercado y pretenden cobrarnos 50 “pesetas” más por un cartón de leche y yo lo compro en la península porque me cuesta menos y tiene la misma calidad y esa empresa quiebra, que quiebre. Porque el/la perjudicado/a en un mercado poco competitivo siempre es el/la consumidor/a.

En relación con la libre circulación de mercancías y personas, acabamos de referir que las instituciones deben remover los obstáculos que dificulten la competencia. En Ceuta está claro que el transporte marítimo de mercancías y de personas lo es y enorme.

Que desde la Ciudad Autónoma se considere como servicio público esencial, por ejemplo, la televisión y no lo sea el transporte marítimo es vergonzoso, pero lo es aún más cuando vemos como el Consejero de turno va mendigando con las navieras y las Agencias de Viajes convenios para bonificar parcialmente a algunos colectivos, en lugar de tomar las riendas del asunto y solucionar el principal problema de la economía ceutí. El coste económico que supondría sería ínfimo en relación con el beneficio producido a la libre circulación de personas y mercancías. UPyD desde su nacimiento en Ceuta ha manifestado repetidamente que la constitución de una naviera municipal sería fundamental para una solución económica de la ciudad, unida por supuesto a la integración en la Unión Aduanera Comunitaria; eliminando esa aduana que sufrimos personas y mercancías y que hace ya mucho que solo reporta molestias.

La libre circulación de personas y mercancías con Marruecos es una postura que parece que el gobierno local apoya y nosotros aplaudimos. El solo efecto que produjo el rumor en Marruecos de que sus ciudadanos/as podrían acceder a Ceuta sin necesidad de visado es ya suficiente para hacerlo efectivo; teniendo, por supuesto, en cuenta las repercusiones desde el punto de vista de la seguridad. Los propios medios de comunicación marroquíes se vieron sorprendidos por las numerosas consultas que se hicieron a sus redacciones sobre el asunto.

Por otro lado, España dispone de medios jurídicos, políticos y diplomáticos suficientes para obligar a Marruecos a establecer aduanas comerciales en las fronteras con Ceuta y Melilla. UPyD recuerda que entre sus propuestas está la de vetar acuerdos comerciales europeos con Marruecos en caso de seguir dificultando e instigando las relaciones con Ceuta y Melilla.

UPyD afronta la reforma del REF desde la responsabilidad y no desde la demagogia y el oportunismo. Plantear el aumento de las bonificaciones y deducciones de un 50% a un 75% o a un 100% no soluciona el problema y, además, aumenta nuestros privilegios de manera injustificada e injusta frente a nuestros/as compatriotas. Centremos nuestros esfuerzos en solucionar los problemas no en crear “paraísos fiscales*”.

Todo lo anterior, sin profundizar en otros tantos beneficios económicos y fiscales que todos/as conocemos como los que resultan del Plus de Residencia, Impuesto sobre tabacos, alcohol y gasolina, reglas de origen, etc.
 

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