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sociedad - MARTES, 2 DE JUNIO DE 2009


hermandad durante su presentacion. ep.

rocio 2009
 

La Blanca Paloma visitó el Simpecado ceutí pasadas las
cinco de la madrugada

Los rocieros ceutíes disfrutaron de la presenacia de la Reina de las Marismas por espacio de unos veinticinco minutos
 

CEUTA
José Manuel Rincón

ceuta
@elpueblodeceuta.com

La Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Ceuta se reencontró ayer con la Blanca Paloma después de un año de intensos preparativos para volver a vivir las emociones que sólo en El Rocío se pueden vivir. Por espacio de veinticinco minutos, aproximadamente, la imagen de la Reina de las Marismas estuvo frente al Simpecado ceutí.

La Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Ceuta, con el corazón dividido entre la alegría de haber podido reencontrarse con la Blanca Paloma y la tristeza de un “hasta el año que viene”, llegará esta noche a nuestra ciudad, alrededor de las 21.00 horas, después de la peregrinación realizada este año.

Este Rocío ha estado marcado por grandes momentos de emotividad y solemnidad desde que se iniciara el camino hasta la aldea almonteña.

Desde que la hermandad ceutí iniciara su peregrinar, los rocieros caballas han vivido grandes momentos durante este nuevo encuentro con la Reina de las Marismas. En este sentido el párroco de San Juan de Dios, el padre Francisco Jesús Fernández Alcedo, el cual ha acompañado a la Hermandad por primera vez al Rocío, destacó la amplia participación ceutí en comparación con hermandades de mayor peso dentro del Rocío.

La fe y la devoción que anualmente lleva a miles de personas hasta El Rocío para participar en la romería, así como la diversión entendida como convivencia y fraternidad, cobraron el domingo de Pentecostés una fuerza esencial, al ser el día grande de la romería y antesala de la esperada procesión.

Tras la celebración de la misa Pontifical, los romeros ceutíes que se han dado cita en la aldea se dispusieron a disfrutar de un día en el que se conjugaron la emoción de la cercanía de la procesión con la nostalgia de un final cada vez más cerca.

A lo largo del pasado domingo, en la casa ceutí, realizaron los preparativos para el camino de vuelta, ya que son numerosas las personas que a lo largo del día de hoy abandonarán El Rocío, si bien no cesaba la diversión y el deseo de que llegara la noche.

Antes de la salida de la Virgen del Rocío, la Plaza de Doñana de la aldea de El Rocío acogió a las doce en punto de la noche el inicio del Santo Rosario de la romería almonteña en el que participaron las 106 filiales rocieras y que fue presidido por el Simpecado de la Hermandad Matriz de Almonte.

La celebración de este acto religioso, el Rosario, volvió a dotar a la aldea almonteña de una especial luminosidad y color, desde aproximadamente las 22.30 horas, momento en el que las hermandades, con sus simpecados e insignias, comenzaron a desplazarse desde sus casas de hermandad hasta la Plaza de Doñana entre bengalas de colores.

Una vez reunidas todas las corporaciones comenzó el rezo del Rosario que, desde hace años, y recuperando una vieja tradición, se hace en procesión por las calles de la aldea.

Uno de los momentos más emotivos fue cuando los simpecados de todas las hermandades filiales fueron pasando ante la puerta de la ermita desde donde volvieron a sus casas oficiales para prepararse para la visita de la Virgen del Rocío, ya durante la procesión.

Tal y como destacó a nuestro rotativo Antonio Vallejo, uno de los integrantes de la junta de gobierno de la hermandad, los almonteños saltaron la reja a las 2.50 horas aproximadamente, después de más de dos horas de espera en el interior de la ermita esperando la llegada del Simpecado de la hermandad matriz de Almonte del rezo del Rosario, dando con ello comienzo la procesión de la Virgen del Rocío, vestida para la ocasión con sus ropas de ‘Reina’.

En este sentido y tal y como comentaba Antonio Vallejo, el Simpecado caballa así como todos los rocieros ceutíes fueron visitados por la Blanca Paloma alrededor de las 5.15 horas, permaneciendo con ellos alrededor de veinticinco minutos, en los que estuvieron cantándole la Salve, rezándole y gritándole “¡Viva, la Blanca Paloma!” hasta hacer enronquecer las gargantas.

Vallejo destacó que este año ha sido la vez que más tiempo y más cerca ha estado la Blanca Paloma de los ceutíes, donde el padre Francisco Jesús, a hombros de los rocieros Manuel Casas y Pedro Moreno, fue el encargado de iniciar el rezo de la Salve a la Virgen del Rocío, quedando totalmente emocionado del momento vivido.

Por último Vallejo destacaba que la dureza de este año del camino con un sol de justicia, y la arena sin asentar, se ha visto recompensada con esta larga visita de la Madre de las Marismas a los rocieros ceutíes, los cuales vivieron emocionados este importante reencuentro con la Blanca Paloma.
 

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