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economía - DOMINGO, 19 DE JULIO DE 2009


Francisco Márquez. reduan.

FRANCISCO MÁRQUEZ, CONSEJERO DE HACIENDA
 

«Incentivaremos fiscalmente
una reconversión productiva
hacia las Nuevas Tecnologías»

Márquez reconoce que la Ciudad puso
sobre la mesa del Estado una primera cifra
de 36 millones de euros y se prepara para afrontar la reforma de la financiación local
sin querer tampoco “atracar a nadie”

CEUTA
Gonzalo Testa

ceuta
@elpueblodeceuta.com

Protagonista de la semana tras la aprobación del nuevo sistema de financiación autonómica, el consejero de Hacienda ceutí, Francisco Márquez, se prepara ahora para librar, también en buena lid, su siguiente batalla económica con el Estado, la de la financiación local. La primera la terminó entre alabanzas de su partido, de la oposición local y hasta de la melillense. Embarcado en la presentación, el miércoles ante el Pleno, del Plan de Saneamiento y Estabilidad Financiera (PASEFI) para el Presupuesto de este año. Además, mira hacia el futuro y no renuncia a impulsar una reconversión del modelo productivo ceutí que lo ligue, mientras no llegue la aduana comercial, al ámbito de las Nuevas Tecnologías.

Pregunta.- A usted le gusta mucho comparar su tarea al frente de la Consejería de Hacienda con la gestión de una economía familiar. ¿Le cuesta mucho hacer que la Asamblea llegue a final de mes?

Respuesta.- Lo hago cuando me dirijo al ciudadano normal y corriente que no tiene por qué saber de la distribución de competencias en una Administración ni de la mecánica de los procedimientos. Ambas cosas tienen mucho que ver: este departamento se dedica a administrar los fondos de los que dispone la institución para conseguir que las previsiones de ingresos se ejecuten al máximo con el fin de poder invertir, hacer viviendas, comprar vacunas... Mi obligación es tener las cuentas de la Ciudad debidamente saneadas para que no tenga problemas a corto, medio o largo plazo. A día de hoy, y a pesar de la tormenta tropical que azota las cuentas de todas las Administraciones, las cuentas de la Ciudad se siguen desarrollando moderadamente bien.

P.- ¿Qué porcentaje de técnica y cuál de política tiene su quehacer diario al frente de este departamento?

R.- Este es un área muy técnica, pero volcada en la política. La política necesita cifras para poderse aplicar. Hay un 100% de cada parte, pero la dirección es política, soportada evidentemente con argumentos técnicos.

P.- Administra pero no decide en qué se gasta y en qué no el dinero

R.- Somos una herramienta del Gobierno en su conjunto. Esta consejería no tiene que decidir si el dinero está mejor o peor empleado, sino si gastos e ingresos se ajustan a lo previsto y, en su caso, reconducir su evolución cuando no es así.

P.- Y velar por el “desenvolvimiento presupuestario”. ¿Qué quiere decir con esa expresión que tanto utiliza el presidente?


R.- Que el Presupuesto es un documento vivo que intenta que la realidad de ingresos y gastos durante el año se ajuste al documento que se elabora a finales del ejercicio anterior. Eso no siempre se consigue, como ocurre ahora, y por ello en el Pleno de junio y en el del miércoles presentaremos las medidas necesarias para que los desembolsos previstos puedan ejecutarse.

P.- En estos momentos el déficit de ingresos previsto asciende a 17,5 millones. ¿Qué lo ha motivado?

R.- Hemos estado muy atentos a la evolución de la situación económica y esto nos ha permitido reaccionar a tiempo. La desaceleración, que nos ha llegado con cierto retardo, pero también la sufrimos, ha causado una evolución negativa de la recaudación propia y los parámetros macroeconómicos a nivel nacional también se han derrumbado, y además cuando el Presupuesto ya estaba hecho. Eso nos afecta en las transferencias del Estado, sobre todo en la partida de compensación por minoración de recaudación del IPSI.

P.- ¿Cuál es su receta?

R.- Primero, responsabilidad y realismo, no ocultar ni maquillar las cifras. Entendemos que esta es una situación coyuntural y generalizada, en casi todos los casos de una forma mucho más acusada que en Ceuta. Lo importante esa salir de esta situación con dignidad y manteniendo nuestro nivel de servicios. A día de hoy ningún servicio público ha perdido calidad; los compromisos de pago se atienden, priorizando además a los pequeños y medianos empresarios locales, con los que nunca hay retrasos...

P.- En la calle se escuchan otras versiones al respecto

R.- Pues no es cierta. La Ciudad cumple con todos ellos en el plazo de entre 3 y 5 meses. Los retrasos los hay con grandes empresas que tienen capacidad para soportarlo, pero en un mes limpiaremos nuestro capítulo de deudas. Además, este año cumpliremos sin problemas la gestión del Capítulo I, mejor que el año anterior incluso asumiendo retrasos anteriores como los de las horas extraordinarias, que se liquidan este ejercicio puntualmente. Aquellos que dicen que en la caja hay telarañas... A las pruebas me remito.

“Deuda viva”

P.- ¿La deuda de la Ciudad asciende a día de hoy a 100 millones de euros?

R.- Es una cifra engañosa. La deuda viva ronda esa montante, pero un tercio son pólizas a corto plazo que no computan carga financiera, son adelantos. El resto es una cantidad ínfima en relación con el endeudamiento de otras entidades y con nuestra capacidad de pago. Los bancos nos siguen prestando dinero cuando lo pedimos. Por algo será.

P.- ¿El epicentro de esa tormenta tropical económica de la que habla ha pasado, está pasando o aún no ha llegado a Ceuta?


R.- Me siento muy satisfecho de poder decir, con el respaldo de informes técnicos, que las cuentas de la Ciudad están debidamente saneadas de aquí a 2015.

P.- Los ingresos han evolucionado a la baja. ¿Y los gastos?

R.- Están evolucionando conforme a lo presupuestado o por debajo y estamos cumpliendo con los criterios de austeridad establecidos. No obstante, la caída de los ingresos exigía una intervención decidida para asegurar que el conjunto de los gastos se podría realizar de la forma prevista y, por lo tanto, que los servicios tengan la cobertura presupuestaria necesaria.

P.- ¿Usted sabría decir cuántas personas se han incorporado a la nómina de la Ciudad este año?

R.- No. No es mi capítulo. No es mi tema, pero sí puedo garantizar que todas las personas que hayan empezado a trabajar para la Administración local están dentro de la previsión presupuestaria. Nos hemos preocupado mucho de ello y estoy en condiciones de decir que actualmente hay economías en el Capítulo I.

P.- ¿Me dirá también que no es su tema, pero cómo se compagina la austeridad presupuestaria en el ámbito de Personal con convenios como el recientemente firmado para la plantilla de Obimasa?

R.- No lo sé.

P.- ¿Cuál fue la primera cifra que puso sobre la mesa al empezar a negociar la financiación autonómica?

R.- Ceuta hizo hace un año uno de los mejores trabajos de los últimos años para esta ciudad porque nos sirvio ínternamente para diseccionar las necesidades de las distintas áreas y servicios. También nos sirvió para constatar un déficit muy acusado en la prestación de servicios transferidos de unos 18 millones de Ceuta; para probar que hacemos aportaciones muy importantes en competencias del Estado como Educación o Sanidad y para cifrar el gasto extra que supone en esta ciudad, y no en otras, la prestación de servicios como limpieza o seguridad. Todo ello sumaba cantidades muy elevadas.

P.- ¿Cuánto?


R.- Alrededor de 36 millones de euros desde la posición más conservadora.

P.- Si un equipo quiere vender a un jugador por 36 millones y sólo obtiene 15 se considera un fracaso. ¿Por qué está el Gobierno ceutí tan contento?


R.- El resultado era nuestro límite inferior porque se corresponde con el déficit de las funciones y servicios transferidos, pero tenemos por delante un camino largo en el que el Estado se ha comprometido a seguir contribuyendo. Ahora empieza, por ejemplo, la renegociación de la financiación local, por la que ahora percibimos 15,6 millones anuales. Ahí nos veremos, pero también desde una postura moderada y prudente. No queremos atracar a nadie, sino acompañar al resto de las Autonomías en su evolución natural para conseguir más recursos y ofrecer mejores servicios a sus ciudadanos.

La “reconversión productiva” local

P.- Volvamos a la crisis. Las aspiraciones a medio plazo de la Ciudad parecen menos ambiciosas para cuando germinen esos “brotes verdes” que dicen apuntar una recuperación de la economía que las del Gobierno central, que afirma aspirar a aprovechar la coyuntura para cambiar el modelo productivo del país. ¿Ceuta puede ir hacia otro modelo o sus condicionantes lo imposibilitan y la obligan a un nivel de dependencia altísimo del Estado?

R.- Ceuta inevitablemente va a tener siempre unos nexos económicos importantísimos con el Estado, sea cual sea el modelo productivo. Eso no quiere decir que no sigamos trabajando para encontrar fuentes de financiación propias. En cualquier caso esto ha sido así siempre, y yo creo que ahora es el momento en el que tenemos más recursos propios. Yo creo que por las Nuevas Tecnologías, por las que parece pasar esa reconversión productiva que promueve el Gobierno central, también pueden abrir grandes campos de futuro para Ceuta.

P.- Sorprende que las reformas fiscales acometidas no lo hayan tenido en cuenta para incentivar la instalación de Ceuta de ese tipo de empresas, que no necesitan el suelo que no tenemos


R.- No hay que anticipar las cosas. Hasta ahora lo que hemos hecho es una reforma con el objetivo primordial de asegurar la estabilidad presupuestaria en el capítulo de recaudación y con el menor coste para el bolsillo menos pudiente.

P.- ¿Eso quiere decir que tiene pensado promover alguna iniciativa fiscal para bonificar la llegada de compañías ligadas a las Nuevas Tecnologías?


R.- Anticipo que se irá por ese camino, por promover actividades que se pueden desarrollar pero que no son intensivas en suelo ni en personal de muy alta cualificación como pueden ser las de las Nuevas Tecnologías o las de los servicios vinculadas a ellas.

P.- ¿Ahí ve el futuro económico local?

R.- Mientras no consigamos una relación normalizada desde el punto de vista comercial con Marruecos, sí.

Marruecos, política y economía

P.- ¿El mayor problema de Ceuta no es, entonces, la revindicación política marroquí, sino los obstáculos económicos que genera?

R.- La reivindicación territorial marroquí es un problema político con el que nos ha tocado vivir y que me imagino que se mantendrá en el tiempo por generaciones, pero evidentemente también genera problemas económicos, pues parece impedir una relación normalizada entre vecinos. Nos gustaría que se superara esa situación, pero desde el punto de vista competencial se nos escapa.

P.- ¿Una aduana comercial sería la madre del cordero?

R.- La aduana comercial supondría un antes y un después y seguramente daría paso a una Ceuta irreconocible, ya que estoy convencido de que podríamos ser un polo de exportación de servicios para una zona pujante desde el punto de vista económico y turístico como es el Norte de Marruecos e incluso una plataforma alternativa a Tánger de entrada de mercancías en el país vecino.

P.- ¿Qué tipo de servicios podría ofrecer Ceuta?

R.- Sanitarios, financieros y tecnológicos básicamente, tres servicios deficitarios en nuestro entorno. Además Marruecos tiene una oferta cultural y de ocio diferente a los países europeos, por lo que también ahí somos alternativos y distintos.

P.- ¿Para prestar esos servicios hace falta una aduana comercial?

R.- Claro, para no tener problemas aduaneros. Un marroquí no puede venir hoy aquí a comprar una cadena de música de alta fidelidad porque, teóricamente, en el Tarajal no van a dejar que la pase.

P.- En Tánger sí la va a encontrar, ahora más cara, pero quizá no cuando se complete el desarme arancelario

R.- Ceuta tiene, y yo creo que siempre la va a tener, una situación especial desde el punto de vista impositivo gracias a nuestro Régimen Economico y Fiscal (REF) especial, que nos daría un plus de competitividad en esos servicios si se implantasen aquí. Ceuta podría cooperar de una forma modélica al desarrollo del Norte de Marruecos.

P.- Insisto: para que los marroquíes vengan a Ceuta a comprar ropa o, en el ámbito del ocio distinto, a tomar una cerveza si así lo desean no hace falta una aduana comercial, sino sobre todo una frontera menos caótica, ¿no?

R.- Necesitamos una frontera normalizada desde el punto de vista de personas, pero también de mercancías. Las dos cosas. Si fuéramos puerto de entrada de mercancías, plataforma logística, jugaríamos un papel similar al de Algeciras para el resto de España.
 

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