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cultura - MARTES, 21 DE JULIO DE 2009


Antonio palomo. reduan.

docentes
 

Los docentes culpan al MEC de la falta de motivación del profesorado

Palomo critica las “generalizaciones” y lo “limitado” del estudio de campo de Jiménez Gámez, pero se muestra de acuerdo con sus propuestas para la mejora del sistema
 

CEUTA
Gonzalo Testa

ceuta
@elpueblodeceuta.com

La Junta de Personal Docente está en desacuerdo con las “generalizaciones” que sobre el profesorado ceutí se hacen en el estudio ‘Explorar y comprender el fracaso escolar en el contexto multicultural de Ceuta’, elaborado por Rafael Jiménez Gámez con beca del IEC, pero su secretario general, Antonio Palomo, coincide con la mayoría de sus propuestas de mejora del sistema educativo ceutí y atribuye al Ministerio de Educación buena parte de la responsabilidad de lo diagnosticado.

El secretario general de la Junta de Personal Docente no cree que el profesorado ceutí tenga “ganas”, como dice el profesor de la Facultad de Educación de la Universidad de Cádiz, Rafael Jiménez Gámez, en el estudio que ha elaborado sobre el fracaso escolar en Ceuta desde el punto de vista de la atención a la diversidad multicultural local, informe cuyas conclusiones dio a conocer anteayer este periódico.

“El profesorado ceutí está desmotivado porque el Ministerio de Educación no cumple los acuerdos con sus representantes sino que, al contrario, ha establecido una distancia sideral con ellos”, advirtió el responsable de Educación de Comisiones Obreras de Ceuta, que tampoco cree que “más allá de las excepciones que pueden darse en cualquier colectivo de este tamaño [en Ceuta trabajan algo más de mil docentes]” el profesorado local vea lo árabe como “una amenaza para su profesión”.

“No estoy de acuerdo con algunas de las generalizaciones que se hacen en el informe ni creo que el trabajo de campo realizado en dos colegios sea suficiente para establecer conclusiones generales, pero sí con muchas de las propuestas de mejora que realiza”, resumió el representante de la Junta de Personal Docente.

Por ello, Palomo quiso hacer su propio retrato de la realidad educativa ceutí: “Es completamente cierto que existe inestabilidad y que es un problema a corregir, pero también hay que decir que los equipos directivos de los centros educativos no están ni apoyados ni respaldados; que el alumnado está repartido en guetos y”, completó, “que la ratio de estudiantes por aula está en Infantil ya en algunos casos un 50% por encima del máximo permitido”. “Si a eso le sumamos el elevado número de niños que no conoce la lengua vehicular al llegar a las aulas nos podemos imaginar las dificultades que entraña el ejercicio de nuestra profesión en Ceuta”.

“Facilidades” para aprender

En cualquier caso, Palomo sí secunda buena parte de las propuestas de mejora que formula Jiménez Gámez, incluso algunas de las que en principio pueden parecer más controvertidas: “Yo también apuesto por el bilingüismo y por el trilingüismo en las aulas”, apuntó el director del Ortega y Gasset, donde está implantado el programa del ‘British Council’, “y porque haya más profesores que conozcan y dominen el dariya, y por implicar más a las familias en la educación de sus hijos, pero teniendo en cuenta que quien tiene un nivel socioeconómico más bajo y, por tanto, otras prioridades, no puede ser tratado igual que los demás”.

Buena parte de las respuestas a estos problemas cree Palomo que sólo están en manos de la Administración: “Es evidente que sería positivo lograr que los licenciados de la Facultad de Humanidades de origen árabomusulmán encuentren trabajo en Ceuta, pero también que hay que dar mayores facilidades, sin imposiciones, para que los docentes puedan adquirir nociones básicas de la lengua materna de parte de sus alumnos”, reivindicó Palomo, que también apoya que se estudien fórmulas para acabar con los ‘colegios-gueto’.

“Sea quien sea el culpable es obvio que la Administración permite que en el centro, sin que la variable residencia sea determinante, haya colegios con cerca de un 100% de alumnos de origen árabo-musulmán y otros con el 100% cristiano-occidental, y no debería”, opinó el miembro de la Junta Docente, quien cree que el Ministerio de Educación sólo apoya “de boca para fuera” una “verdadera política de inmersión, de introducción de nuevas metodologías de trabajo y de desarrollo conjunto de todas las lenguas ceutíes, que es lo que necesitamos”.
 


¿Dónde está el origen del fracaso para los profesores?

El estudio de Jiménez Gámez también presta una especial atención a dónde creen los profesores que está el origen del fracaso escolar. La mayoría lo sitúan en la desmotivación del alumnado (78,1%), la escasa participación colaboración de las familias en los centros (78,4%) y la existencia de alumnado en las escuelas de dos o tres culturas (56,7%). Descartan de lleno que las causas primordiales del fracaso puedan situarse en la preparación del docente (86,5%) o el funcionamiento escolar (80,6%). Otros focos de fracaso que se citan son la existencia de conflictos de convivencia (38,5%) o la distancia socio-económica entre la población ceutí (37,2%). El profesorado cree que el alumnado árabo-musulmán fracasa más (79,1%), presenta mayores problemas de convivencia (61,1%), dispone de menos recursos (54,8%) y se esfuerza menos que el alumnado cristiano-occidental (49,6%).
 

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