PortadaCorreoForoChatMultimediaServiciosBuscarCeuta



PORTADA DE HOY

Actualidad
Política
Sucesos
Economia
Sociedad
Cultura
Melilla

Opinión
Archivo
Especiales  

 

 

OPINIÓN - DOMINGO, 26 DE JULIO DE 2009

 
OPINIÓN

Miscelánea semanal

Por Manuel de la Torre


LUNES. 20


En la Plaza de los Reyes está Elsa RovayoLa Shica’ en la terraza de una cafetería. Y nada más verme, dado que ya habíamos sido presentados, se levanta y se viene hacia mí. Es un encanto de mujer y una artista que está recogiendo los frutos de su trabajo. No me extraña que cautive en los escenarios, porque hablando con ella uno percibe rápidamente que está dotada para ganarse la confianza de quienes tienen la oportunidad de conocerla. Me invita a sentarme a la mesa que comparte con varios familiares. Y nos ponemos a charlar. Y de la charla va saliendo una entrevista. Y me veo obligado a tomar cuatro notas en unas servilletas. Porque me molesta hacer alardes de memoria. Y la observo, mientras me va contando sus cosas. Y descubro que su mirada es un chorro de luz. De esa luz que irradian los que están viviendo la felicidad que les proporciona hacer lo que les gusta y hacerlo bien. Fácil de palabra –se le nota que forma parte de una tertulia en Radio Nacional de España-, pronta en las respuestas, y dueña de una alegría contagiosa. Ya he escrito varias veces sobre ella. Porque no solo da juego sino que, además, se lo merece.

MARTES. 21

Me para en la calle después de haber estado mucho tiempo sin hablarme. Dice que me lee asiduamente y que está conforme conmigo en muchas de las cosas que escribo sobre Juan Luis Aróstegui. Y, tras esos comentarios, deja caer la siguiente pregunta: “¿Cómo es posible que Mohamed Alí sea tan lerdo como para dejarse dar coba por Aróstegui?”. Espera mi respuesta, pero yo guardo un silencio que él no esperaba. Un silencio que rompe mi interlocutor. “Verás, De la Torre, hace poco fui testigo de una conversación donde se hablaba de la estrategia que el PSPC está empleando en esa coalición fraguada con la UDCE. Y tuvieron la desfachatez de decir entre risas, que, una vez que han conseguido engatusar a Alí, es decir, ganarse su confianza, lo siguiente es aguantar carros y carretas de la prensa que está en contra de ese acuerdo. Porque luego, en cuanto Aróstegui consiga el acta de diputado que va buscando, lo primero que hará es entrarle a degüello a Mohamed Alí. A quien tacha de estar pegado en cuestiones políticas. O sea, que no sabe ni papa. En una palabra, que irá por libre y dispuesto armar el gran alboroto en todos los plenos. ¿Qué te parece?”. Que Aróstegui es incorregible. Y que, además de ser un iluminado, tiene la insana costumbre de apuñalar a todos los que le ofrecen ayuda. Es calcado a otro personaje que existe en la ciudad, por cierto amigo del secretario General de CCOO, que destaca, precisamente, por padecer los mismos trastornos de Jean-Jacques Rousseau.

MIÉRCOLES. 22

Decidimos comer en el Centro Gallego. Somos cuatro los comensales. Y, durante dos horas más o menos, hablamos de muchas cosas. En un momento determinado, uno de ellos me pregunta por el nombre de la persona que escribía en contra de Elena Sánchez, con el fin de mortificarla cada dos por tres. Basándose en lo que yo escribí en la miscelánea de la semana anterior. Le respondo que, de momento, creo preferible silenciar el nombre de ese periodista. Aunque a cambio le digo lo siguiente. Mira, dos o tres días antes de que le sucediera lo que le sucedió a la consejera de Fomento, estuve entrevistándola en su despacho Y me contó cosas muy interesantes y que no salieron publicadas porque así se lo recomendó el abogado del Estado. Pero tuvo a bien ponerme al tanto, en lo personal, de lo agradecida que estaba a Pedro Gordillo. Me dijo textualmente: “Manolo, yo pensaba que Gordillo iba a ser la persona más distante con la que me iba a encontrar en el Gobierno. Debido a esa forma de ser tan suya que le achacan. Vamos, con sus prontos y demás cuestiones. Sin embargo, debo decirte que hasta el momento Gordillo es el compañero que más me ayuda y más ánimos me da. Y, claro, lógico es que tenga la mejor opinión de él”. Es lo que pensaba Elena Sánchez. Y así lo cuento.

JUEVES. 23

Después de entrevistar a Luz Elena Sanín, senadora del Partido Popular, entrevista que será publicada en la revista ‘Ceuta Siglo XXI’, la semana próxima, estoy pensando en pedirle cita a Yolanda Bel. Con el fin de que acceda a someterse a mis preguntas. Y es que llevo ya tiempo deseando que la portavoz del Gobierno y consejera de Medio Ambiente, me dé la oportunidad de conversar con ella sin tapujos, aunque sin ir más allá de lo que ella no quiera ir. Y es que Yolanda Bel, mujer interesante donde los haya, ha ido creciendo como política a la par que se ha ido mostrando cada vez más esquiva en lo personal. Más huidiza. Como si quisiera pasar inadvertida. Lo cual no es posible. Debido a que es uno de los miembros más destacados de su partido y del gobierno. Y la gente quiere saber qué hace una mujer tan atractiva en sus ratos libres. Cuáles son sus aspiraciones familiares. Los motivos de su soltería. En fin, respuestas que mi estimada Yolanda puede contestar como bien guste. Junto con otras, claro está, de signos bien distintos. Lo que sí le puedo asegurar a la consejera es que en esa entrevista no habría cabida para la chabacanería. Como no podía ser de otra manera. De modo que pronto lo voy a intentar. Que la suerte me acompañe.

VIERNES. 24

Mi conocido está enterado de casi todo lo que acontece en el seno de la Asociación Deportiva Ceuta. Lo único que me pide, cuando decide contarme algo, es que no se me ocurra mencionar su nombre. Pues el mero hecho de saber que charla conmigo le puede poner a los pies de los caballos. Como siempre que nos vemos, tomamos café y enseguida le tiro de la lengua. Comienzo martirizándole, una vez más, con el fichaje recomendado por Cecilio Castillo, es decir, el del secretario técnico, Fernando Abad. El cual continúa en Madrid aquejado de achaques que le impiden trabajar con la intensidad que exige su cargo y el dinero que ha costado. El hombre reconoce, sin paliativos, el petardazo pegado por Castillo, que ha dejado a éste en una situación desairada. Cuando le pregunto si Castillo está cobrando ya como profesional de la cosa en el club, guarda un silencio sepulcral. No quiere decirme ni pío al respecto. Pero a cambio me cuenta que ya ha habido el primer enfrentamiento entre Carlos Orúe y Fernando Abad. Y todo porque el primero quiere fichar a Manolo Sanlúcar. Jugador procedente del Portuense, donde estuvo cuatro temporadas. Si bien las dos últimas se ha lesionado más veces de las previstas. A ese fichaje se opone el segundo, o sea Abad. Y ya sabemos lo que suele suceder cuando los deseos del entrenador son contrariados. En cuanto a la directiva, parece ser que está de parte del técnico jerezano. Lo de siempre.

SÁBADO. 25

Estoy con Blas Rosua en el Hotel Tryp cuando llega Pedro Palenzuela: el hombre fuerte de Viajes Flandria en Ceuta. Felicito a Pedro por cierta gestión y él me responde con pelos y señales acerca de lo que yo he sacado a relucir. Mientras Blas y yo somos todo oído. En esas estábamos cuando se unen a nosotros Mohamed Chaib y Pedro Orozco. La conversación, además de animarse, nos cunde y cuando nos damos cuenta son ya las tres de la tarde. Pedro Orozco, tan agradable como siempre, me habla de cuando participó como pintor con acuarelas en un concurso celebrado en El Puerto de Santa María. Donde tocaba pintar el Teatro Municipal, sito en la Plaza del Polvorista de la ciudad gaditana. Una plaza con enorme historia y rodeada de palacios como el de Vizarrón, el de Aguado o el de Reinoso Mendoza. El concurso, como no podía ser de otra forma, lo ganó Orozco. Pero se queja, con su cachaza habitual, de que ya no le han vuelto a llamar más para competir en sitio donde pasó unas horas extraordinarias a la vera del río Guadalete: conocido también como el río del olvido. Con Pedro Orozco suelo hablar yo de higos a brevas. Pero nos sentimos muy a gusto cuando nos metemos en faena. En esta ocasión, la conversación giró en torno a Juan Lara: pintor destacado de El Puerto de Santa María y desconocido para Pedro. Y también de la luminosidad que ofrece Ceuta a quienes quieren inmortalizarla en sus lienzos.
 

Imprimir noticia 

Volver
 

 

Portada | Mapa del web | Redacción | Publicidad | Contacto