PortadaCorreoForoChatMultimediaServiciosBuscarCeuta



PORTADA DE HOY

Actualidad
Política
Sucesos
Economia
Sociedad
Cultura
Melilla

Opinión
Archivo
Especiales

 

ACTUALIDAD - LUNES, 26 DE OCTUBRE DE 2009


El barco-aljibe con el agua. ARCHIVO.

abastecimiento
 

La ciudad consume el 37% del
agua evacuada por el barco-aljibe

Cinco mil metros cúbicos de los
recursos diarios procedentes de
Algeciras quedan en las reservas de los embalses, mientras la desaladora sigue aportando el 73 por ciento del suministro
 

CEUTA
José García

ceuta
@elpueblodeceuta.com

Aunque el buque-tanque deposita cada día 8.000 metros cúbicos de agua en los embalses de Ceuta, sólo tres mil de ellos son aportados a la red de abastecimiento de la ciudad, por lo que los pantanos de El Renegado y El Infierno están recuperando reservas para hacer frente a posibles situaciones en el futuro.

El agua trasladada cada día desde Algeciras en el barco-aljibe contratado por la Ciudad Autónoma ha venido a sustituir la aportación diaria que anteriormente hacían los embalses del Renegado y el Infierno a la red de suministro de la ciudad.

Así, aunque el buque-tanque evacua cada jornada en los pantanos ceutíes 8.000 metros cúbicos de agua, sólo 3.000 de ellos se destinan al consumo diario de la ciudad, que en términos generales vuelve a situarse en los 30.000 metros cúbicos.

En consecuencia, la desaladora sigue aportando más del 73 por ciento de los recursos hídricos que consume Ceuta cada día. O lo que es lo mismo, 22.000 metros cúbicos de agua.

Los 5.000 metros cúbicos que se importan a diario y que no se consumen quedan en la reserva de los embalses para hacer frente en el futuro a cualquier eventualidad o emergencia en materia de suministro.

De esta manera, los embalses del Renegado y el Infierno, que se habían situado casi al límite de su reserva estratégica, cifrada en los 180.000 metros cúbicos de agua, han empezado la senda de su recuperación.

Más de 230.000 metros cúbicos reposan ya en los embalses de Ceuta para tranquilidad de las autoridades y los ciudadanos.

Si en el periodo de mayor carestía las reservas de los embalses bajaron a la irrisoria cantidad del 7 por ciento de su capacidad total, pocos días después, gracias a las aportaciones que se están haciendo transvasando agua por vía marítima desde la otra orilla del Estrecho, El Renegado y El Infierno ya han superado el diez por ciento de su capacidad total.

De hecho, como informó este periódico, antes de que llegara el buque-aljibe las reservas de agua de la ciudad llegaron a un límite que El Gobierno autonómico se vio obligado a reducir el suministro diario en 7.000 metros cúbicos, lo que explicaba las restricciones en el abastecimiento a que se vio abocada la sociedad ceutí.
 


Para tener agua 24 horas al día hubo que añadir 10.000 m3

Ceuta no siempre consumió tanta agua y la desaladora no siempre tuvo que aportar los mismos metros cúbicos en términos absolutos. No sería hasta que se ampliara el suministro de agua a las veinticuatro horas del día que la hoy ciudad autónoma empezó consumir por encima de los 20.000 metros cúbicos diarios con los que se abastecía hasta 1998. Con anterioridad a esta fecha, la red sólo suministraba agua a los hogares, empresas y servicios públicos ceutíes de siete de la mañana a tres de la tarde. El resto del día, la mayoría de la sociedad tenía que arreglárselas con métodos tan extendidos en la ciudad como disponer de aljibe propio en los edificios.

En todo caso, incluso en este tiempo, los embalses aportaban mayor cantidad de agua a la red de abastecimiento. Sólo 15.000 metros cúbicos de los 20.000 consumidos procedían entonces de la desaladora. Los otros 5.000 los aportaban El Renegado y el Infierno. Ahora que el barco aljibe garantiza el abastecimiento sin penurias de la ciudad se impone una conciencia de uso racional de los recursos hídricos disponibles. Según los expertos, cualquier consumo que supere los 400 litros de agua diarios por habitante habría de considerarse demasiado elevado y poco sostenible para las infraestructuras acuíferas de la ciudad. De esta manera, las necesidades de la ciudad vienen a corroborar lo perentorio que resulta la ampliación de la capacidad de la desaladora y reducir las fugas agua, que se situán actualmente en el 30% del suministro, al 15%.
 

Imprimir noticia 

Volver
 

 

Portada | Mapa del web | Redacción | Publicidad | Contacto