PortadaCorreoForoChatMultimediaServiciosBuscarCeuta



PORTADA DE HOY

Actualidad
Política
Sucesos
Economia
Sociedad
Cultura
Melilla

Opinión
Archivo
Especiales  

 

 

OPINIÓN - MARTES, 22 DE DICIEMBRE DE 2009

 

OPINIÓN / EL OASIS

Se ha cumplido un año
de la refundación socialista

 


Manolo De la Torre
manolodelatorre@elpueblodeceuta.com
 

Fue en diciembre de 2008, el día 13 hizo un año, cuando se consumó la refundación del PSOE de Ceuta, tras unos meses en los que Salvador de la Encina estuvo dirigiendo la ingrata tarea, considerada por los damnificados como purga de corte estaliniana. Y nadie se ha acordado de recordar aquel acto, celebrado en el Hotel Tryp, y que acabó más o menos como el rosario de la aurora.

Me consta que De la Encina llegó exhausto al momento final. Hastiado de tanto soportar denuestos contra su persona. Y deseando que la elección de José Antonio Carracao, como secretario general, terminara cuanto antes para darse el bote y olvidarse de la misión que le habían encomendado en Ferraz y que aceptó con la disciplina que le caracteriza. Aunque, como persona inteligente que es, bien sabía que el encargo que le dio Pepe Blanco se las traía.

De aquel día, sábado por más señas, tengo aún vivo el recuerdo de cómo la sala de estar del establecimiento hostelero parecía la casa de tócame Roque. Alguien, en un momento determinado, dijo que el salón parecía una casa de putas. Dado el desorden general que allí reinaba y los insultos que atronaban el espacio.

Eran doce los militantes excluidos, más o menos, los que se bastaban y sobraban para mantener viva una riña que tenía, y así lo escribí entonces, aires de patio de vecindad de aquel Madrid del XIX, que tanto gustaba relatar a Mesonero Romanos. Pero la cosa pudo terminar en tragicomedia. Vista la ferocidad mostrada por quienes no aceptaban haber sido expulsados del partido.

Eso sí, aleccionando a los repudiados socialistas se hallaba un tal Martínez. A quien el cuerpo le pedía gresca. Y se movía de un lado a otro dando consignas y alentando el enfrentamiento entre partes. Del tal Martínez me quedó un regusto amargo y nunca más me preocupé de él. A pesar de que alguien me dijo que tenía un cargo en la dirección provincial del Ministerio de Educación de esta ciudad.

Mas el momento más disparatado, es decir, la pérdida de la vergüenza por parte de los convocados, con el fin de mostrar su desagrado porque Carracao se convirtiera en secretario general del nuevo PSOE, sucedió cuando De la Encina apareció en la sala de estar caminando hacia la calle. Le dijeron impropios. De los que tampoco se libró el padre del recién nombrado secretario general.

Pasado un año de aquel espectáculo lamentable y bochornoso, en el que se dieron cita algunos afiliados del PSPC -recuerdo sobre todo a una imitadora de la ‘Lolita’ de Nabokov-, conviene decir que la refundación de los socialistas de Ceuta acabó con las discordias internas, que tantos vuelos tomaron cuando Antonia María Palomo, secretaria general, decidió darse el piro. Pero no ha servido para que en la calle de Daoíz, sede del partido, se vuelvan a vivir momentos de tanta ilusión como en otros tiempos.

Y la verdad, por dura que sea, es necesario decirla: José Antonio Carracao está haciendo una labor aseada. Sin duda. Y hasta se vislumbran mejoras para su partido. Aunque sería absurdo silenciar que la actual situación sólo le va a permitir, por más que busque cobijo en la UDCE, ir tirando. Y nada más.

Lo cual es muy poco para que él crezca en todos los sentidos y se convenza de que tiene madera de líder para plantarle cara a Juan Vivas.
 

Imprimir noticia 

Volver
 

 

Portada | Mapa del web | Redacción | Publicidad | Contacto