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OPINIÓN - JUEVES, 14 DE ENERO DE 2010

 

OPINIÓN / MIS COSAS

Mis cosas
 


ADE
ade
@elpueblodeceuta.com
 

Hay una canción que dice:.De tanto usarlo, se nos acabó el amor.”. Y eso mismo está pasando con dos palabras, que de tanto usarlas, han terminado por no hacer efecto alguno. Vamos, que las escucha uno como si escuchara llover, racismo y progresismo.

Vayamos por parte. Desde que a alguien se le ocurrió emplear la palabra racista, para mencionar los sentimientos que, según las etnias inmigrantes, desde su muy particular punto de vista, se tenía en Occidente hacia esas etnias de inmigrantes que nos llegaban, buscando un mundo mejor, la palabra racista ha sido usada indiscriminadamente, contra todos o contra todo aquello, que al mínimo movimiento, realizado por los occidentales, no se ajustaba a los deseos de esas etnias de inmigrantes llegadas a cualquier territorio de Occidente.

Tanto se ha utilizado, que era la palabra preferida por esos inmigrantes, que la soltaban a la menor de cambio. He sido testigo, de cómo en un supermercado, al no guardar su turno correspondiente, en la cola de la caja para pagar, y querer colarse, al llamarle un señor la atención, diciéndole que debía ocupar el lugar que le correspondía día, la señora le llamó, racista. ¡Toma del frasco, Carrasco!.

Por eso, hoy día, escuchar la mencionada palabra, no hace efecto alguno. Te quedas igual, al escucharla como si escuchases decir ¡¡Viva el Betis!!..

Está pasando lo mismo que con la canción, con la que hemos iniciado el presente escrito: “de tanto usarla se les ha acabado algo, que no tiene razón de ser ni, por supuesto, hace efecto alguno ante quienes la escuchan”.

El racismo, sólo existe en la mente retrograda de algunos, que quieren seguir sacando partido de ella, empleándola ante cualquier eventualidad, para tratar de llegar con ella y hacerles creer a sus seguidores que son personas perseguidas por el resto de la comunidad, que son unos auténticos racistas.

Este argumento, del uso de la palabra racistas, se emplea para darle algo a esa parte de la comunidad y que, la misma, siga confiando, en que el personaje en cuestión, es el único que lucha contra todos, para acabar contra esos racista que, precisamente, sólo existen en su mente. Pobre bagaje,

Llamando racista a aquellos que, precisamente, nunca lo han sido y más que demostrado está, tratan de ocultar su grandes fracasos De los que, por cierto, advertimos que iban a sucederle, con la alianza que se había buscado y que, en verdad, no tenía razón de ser porque ella, sin lugar a duda alguna, nada beneficioso le iba a aportar, si no todo lo contrario.

Y a las pruebas nos remitimos, mientras esos aliados se encuentran ocupando esos puestos, que deberían ocupar los suyos, que se han visto apartado, de los mismos, por unos advenedizos que ningún beneficio les han reportado.

Cuando uno es líder de algo, a igual que se les debe anotar en su haber los éxitos conseguidos, también se le deben anotar en su debe, los fracasos obtenidos. Y el uso de la palabra racista, se ha repetido tanto que ya no hace efecto alguno.
 

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