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OPINIÓN - SÁBADO, 31 DE ENERO DE 2010

 

OPINIÓN / PERSONAL Y TRANSFERIBLE

Intérpretes y Festivales de la Canción
 


Domingo Ramos
domingoramos@elpueblodeceuta.com

 

Con la presentación de Karmele Marchante para optar a los premios de la Canción de la UER avalada por la cadena televisiva Tele Cinco y su gestor, director y presentador número uno de la “telebasura” Jorge Javier Vázquez, se nos ha venido a la memoria aquel concurso que organizaba Radio Dersa, por los años sesenta, con su director Tato Cuming a la cabeza (creador, entre otros, del programa matinal “En Menos que Canta Un Gallo”, aun cuando después Martín Ferrand se haya apropiado del título), en el Teatro Nacional de Tetuán. La selección de los participantes así como la elección del ganador del Concurso se efectuaba con el voto que se emitía en el dorso de la entrada de cada espectador (como puede apreciarse no podía resultar mas democrático el reglamento al efecto), en el que resultó ganador, por una abrumadora mayoría de votos un aficionado que ni cantaba, ni vocalizaba, ni seguía las indicaciones del maestro Mena, virtuoso del piano, que le acompañaba. Su nombre artístico era “El Conejo” y la actuación del mismo resultaba un verdadero espectáculo, ya que los asistentes a cada función gozaban con menospreciar al susodicho ”artista” (¿), sin importarles la vejación y mofa a que lo sometían ni el contenido o arte que pudiera tener interpretando unas veces pasodobles, otras boleros, coplas y otras que ni él mismo sabía de que género musical se trataba.

Y viene a cuento este amplio introito a la candidatura, como hemos dicho, a los premios de la Unión Europea de Radiodifusión de Karmele Marchante, de nombre artístico “Pop Star Queen”, con la interpretación de la canción “Soy un Tsunani”, quien se propuso emular nada menos que a Raphael con un “Yo soy Aquél” (1966) o “Hablemos del Amor” (1967); Massiel con su La, La, La (1968); Salomé con su “Vivo Cantando” (1969); Julio Iglesias con su Gwendolin (1970); “La Fiesta Terminó” con Paloma San Basilio (1985); “bandido” de Azúcar Moreno (1986) y otros/as famosos y notables cantantes de nuestro firmamento artístico que participaron con notable éxito en tal certamen musical.

Lo que si es cierto que el poder mediático de la televisión es inmenso, porque de otra forma no se entendería que ni la intérprete, ni la canción propuesta tuvieran un mínimo grado de aceptación si no fuera, de una parte, por el apoyo prestado por la cadena de televisión que la acoge y, de otra (aun cuando los mismos acompañantes de la tertulia diaria en la que participa se mofen de su actuación como hemos podido apreciar), entendemos nosotros, a las ganas de “cachondeo” del respetable que cada día ha ido haciéndola creer que se trata de una gran artista, para lo que se ha procurado un “cuerpo de baile” a fin de que la acompañe y realizado ensayos al efecto tal que ni el mismísimo “Chuquilicuatre”, con el “Baila el Chiqui, Chiqui”, hubiera pensado. Ahora nos explicamos porqué la dirección de Radio-Televisión Española ha excluido a esta bazofia (no de comida poco apetitosa sino de arte) a la que llaman Karmele por “no reunir las exigencias establecidas por la Unión Europea de Radiodifusión a tal efecto”.

¡Ah!, se nos olvidaba: al obtener el primer premio como ganador del Concurso de la canción española el participante llamado “El Conejo”, fue aupado a hombros y aclamado y animado por sus partidarios, a los que acompañaban una ingente cantidad de personas contagiadas del espectáculo que se estaba ofreciendo, desde el Teatro donde se celebraban las sesiones clasificatorias hasta un parque situado a unos dos kilómetros del lugar donde se llevó a cabo la elección y, encontrándose en dicho parque, en horario de madrugada y época invernal, fue arrojado a una gran fuente de agua casi gélida. Y allí lo dejaron sólo, no sabemos si con su pulmonía y sin ganas de repetir la experiencia…

Aunque no deseamos este final a la aventura artística de la llamada “Karmele” (con “K” de camelo), si que le aconsejaríamos desistiera de su empeño y se dedicara a su “especialidad” de despellejar a diestro y siniestro con sus intervenciones en programas del corazón como el que ofrece diariamente en “Sálvame” y deje a los verdaderos interpretes y artistas su participación en estos Festivales de la Canción.
 

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