PortadaCorreoForoChatMultimediaServiciosBuscarCeuta



PORTADA DE HOY

Actualidad
Política
Sucesos
Economia
Sociedad
Cultura
Melilla

Opinión
Archivo
Especiales  

 

 

OPINIÓN - SÁBADO, 24 DE ABRIL DE 2010

 

OPINIÓN / EL OASIS

JV y PP, dos marcas en Ceuta
 


Manolo De la Torre
manolodelatorre@elpueblodeceuta.com
 

José Luis Morales me dijo, días atrás, que Juan Vivas gustaba mucho de verse rodeado por los militantes del PP cuando le tocaba actuar en público. Que el presidente se alegraba sobremanera al comprobar que los suyos se hacían notar en cualquier acontecimiento para infundirle ánimos. Y lleva toda la razón del mundo quien fue senador y después consejero de la Presidencia, entre otros cargos más de los que ya no me acuerdo.

Porque no olvidemos que el aplauso es un comportamiento convencional, sinónimo de aprobación social, potente reforzador de las conductas aplaudidas. Los aplausos son válidos prácticamente en todas las situaciones: deportes, teatro, agasajos, condecoraciones, intervenciones políticas, discursos, etcétera.

Creo que Juan Vivas ni puede ni debe quejarse en este aspecto. Pues lleva muchos años recibiendo no sólo los aplausos de los suyos sino que también ha venido acaparando los de los que nada tienen que ver con el PP.

Una aprobación social, motivada quizá por esa baraca que se le adjudica y que se ha convertido, como bien dice Antonio Francia, en la marca JV. Una marca que ha llegado a situarse por encima, incluso, de la otra denominada PP. Y que ha originado que en el partido se haya asentado cierta incertidumbre que está reclamando atención.

Simplemente atención. Ya que sería exagerado ponerse a decir que los militantes populares, de manera mayoritaria, andan desnortados y pidiendo a gritos la presencia de un líder que ponga orden en el seno de la calle Teniente Arrabal. Cuando esa mayoría, a pesar de que necesita ser dirigida, como cualquier asociación o grupo, sabe que la marca JV es la que predomina en estos momentos.

Ahora bien, tampoco conviene olvidar que Pedro Gordillo, como presidente del partido, era un muro contra el que se estrellaban todas las acometidas de las distintas facciones populares, a la búsqueda de intereses propios.

Era PG un dique contra el que se rompían los oleajes peligrosos de las ambiciones desmedidas. Con lo cual sumaba enemigos a granel. Los mismos que esperaban que cualquier desliz lo pusiera a tiro para buscarle la ruina política. Y que PG, lo he dicho ya varias veces, acabó ganándose a pulso no por lo ocurrido, sino por la forma de afrontarlo...

Aun así, justo es decir que su baja como presidente del partido se está notando. Porque la tarea de Juan Vivas como alcalde le impide atender a sus deberes como presidente del partido. Tarea que, además de ocuparle mucho tiempo, se va complicando porque sus adversarios cuentan cada día con más argumentos para hacerle pensar que gobernar le será cada vez más difícil.

Por lo tanto, y dada la situación actual, los más veteranos del partido se están moviendo en varias direcciones. A fin de comprobar con qué facción les conviene más jugar sus bazas para hacerse con un puesto en la lista de candidatos a las próximas elecciones.

Movimiento que Juan Vivas se sabe de memoria por tener la nómina repleta de informadores. Un lío que él puede resolver concediendo lo que deba conceder en el momento oportuno. Y una vez resuelto el problema, bien haría confiando en alguien, adicto a la marca JV, una labor de concordia en el seno del partido.
 

Imprimir noticia 

Volver
 

 

Portada | Mapa del web | Redacción | Publicidad | Contacto