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sociedad - DOMINGO, 15 DE AGOSTO DE 2010


peluquería logar. l.s.

entrevista / Veinticinco años en Ceuta
 

Logar: «Estoy muy
agradecido a todos»

Llegó a Ceuta hace veinticinco años y
piensa jubilarse trabajando como
peluquero hasta el útimo día, aunque, en realidad, le gustaría poder seguir en su profesión todo el tiempo que le sea posible
 

CEUTA
J. Losan

ceuta
@elpueblodeceuta.com

Si les nombro a Francisco López García, quizá pueda que no les suene; pero, si les digo Paco Logar, es más probable que sí. Hace veinticinco años que instaló su peluquería de caballeros en la calle González de la Vega y siempre ha estado en el mismo local, en la primera planta del edificio número cinco de la céntrica y comerial calle peatonal. En este tiempo, aparte de miles de clientes que han mantenido su fidelidad y confianza en Logar, la peluquería ha avanzado en trato personalizado, aplicación de nuevas tecnologías y convertir una salita de espera en un lugar acogedor donde las personas que acuden a su cita concertada tienen la opción de tomar un café, un refresco, consultar Internet o echar una partida de Playstation.

Pregunta.- La peluquería Logar cumple veinticinco años en Cauta ¿Cuándo ha sido este aniversario?

Respuesta.- Estamos en los 25 años, ya acaba de ser a principios de año. Vamos a estar todo el año celebrando con los clientes el hecho de cumplir este aniversario. Ellos me han permitido la satisfacción de tener esta peluquería y estar trabajando. Gracias a ellos estoy aquí.

P.- Es una fecha importante, pero usted lleva más tiempo en la profesión, ¿no?


R.- Sí, cumplo ya veinticinco años de presencia continuada en Ceuta. En la profesión de peluquero llevo cuarenta años.

P.- ¿Cuándo empezó?


R.- El inicio fue en Madrid. Me vine a Ceuta con treinta años de edad, y ya ve, veinticinco años en la ciudad. Gracias a Dios, ha ido bien.

P.- ¿Cómo fueron sus comienzos aquí?

R.- Tuve una acogida extraordinaria por parte de los clientes. Agradezco a todos ellos la fidelidad que han tenido conmigo porque ha sido extraordinaria. Y sigo contando con ellos. Tengo muchísimos clientes que siguen viniendo desde hace veinticinco años, desde los primeros meses de funcionamiento de la peluquería.

P.- Cuando usted se instaló en Ceuta trajo como novedad la posibilidad de pedir cita para cortarse el pelo. Se rompía una tradición de la peluquería de caballeros que era la de pedir la vez cuando se llegaba.


R.- Fui el pionero de implantar ese sistema de citas personales, que se ha ido convirtiendo en tan personal que llega a ser exclusiva para el cliente. O sea, que si el cliente, por cualquier motivo, no asiste a su cita, yo me quedo sin trabajar. Incluso se ha llegado a hacer algo más específico y es que hay clientes que me piden que les lleve el control de su corte de pelo.

P.- ¿En qué consiste ese método?


R.- Al cliente se le programa un tiempo determinado para la próxima visita y el día anterior se le avisa telefónicamente para recordar cuándo le toca. Puede ser el tiempo que desee, cada treinta días, cada cuarenta... Nosotros, el día anterior le llamamos y le avisamos que a la hora prevista por él le toca cortarse el pelo. No creo que haya muchos lugares con este tipo de servicio.

P.- Usted no para de buscar ese toque de exclusividad...


R.- Hoy en día, se ha avanzado mucho en el trato, tanto en los servicios como en las comodidades que ofrecemos a nuestros clientes. Por ejemplo, la peluquería Logar está adaptada a las nuevas tecnologías y se puede solicitar una cita por correo electrónico. Contamos con una consola Playstation para los más jóvenes con el fin de que puedan estar jugando mientras se están pelando. También hay un ordenador portátil conectado a Internet por wifi para que los clientes puedan estar utilizándolo también mientras se les corta el pelo. El ordenador lo tenemos gracias a la colaboración de mi cliente y amigo Ramesh, de Almacenes Marisol, que nos lo ha patrocinado. Yo le estoy muy agradecido por ese detalle. Otro detalle es que tenemos una cafetera para que el cliente pueda tomar un café, si lo desea, o una nevera con refrescos, en el caso de que tenga que esperar algunos minutos mientras termino de atender a la persona que estaba en el turno anterior. No suele ser mucho tiempo porque todo está calculado para que cada cita no se retrase.

P.-Se acabaron las esperas aburridas...

R.- La peluquería no tiene por qué ser un lugar donde se venga exclusivamente a cortarse el pelo. Ya ve que aquí lo hemos proyectado para que sea un sitio agradable, entretenido, para que el cliente pueda disfrutar y aprovechar el tiempo que pasa aquí.

P.- Para ofrecer tantos servicios, supongo que tendrá un horario amplio.


R.- Es completo, de nueve y media a una y media, y por la tarde de cuatro a ocho y media. Es muy amplio para que puedan elegir hora todas las personas que tengan trabajo. Está expresamente hecho para que el cliente no pueda decir que no tiene tiempo para venir a la peluquería Logar. Ya nos encargamos de tener horarios amplios para que todos tengan ocasión de hacerlo.

P.- Hábleme de la moda en el corte de pelo masculino, ¿hay tendencias, épocas?


R.- Sí, las modas han cambiado y evolucionado. Yo tengo álbumes de fotos que reflejan el cambio que se ha producido con el tiempo. Son fotos de clientes de la peluquería realizadas en diferentes años. Hoy, muchos de ellos están casados y con hijos ya. Me congratulo como profesional de poder contar con las tres generaciones de una misma familia: abuelo, padre y nieto. Tener los tres, y que estén contentos, es muy gratificante. Las tendencias cambian. Hoy se lleva el pelo un poco más largo para los jóvenes; antes se llevaba de punta, con cresta… Todo eso lo vemos en estos álbumes.

P.- Esta pregunta es de rigor. En todos estos años, ¿ha tenido clientes complicados?


R.- Normalmente suelen ser los niños pequeños. Son muy inquietos. También ha habido casos de personas que han llegado sin tener una idea concreta de qué querían hacer con su cabello y para eso está el profesional, para aconsejar. Hay que tener conocimiento amplio de todo su trabajo para recomendar un estilo u otro. Entran en juego factores como la edad, el estilo de vestir… y ofrecer distintos cortes de pelo.

P.- Ya comentó algo de la moda y tendencia, pero ¿hay variedad también?


R.- En la peluquería de caballeros no hay tanta variedad como en una de mujeres, pero sí hay diversidad de posibilidades. Una de las grandes satisfacciones que tengo como profesional versa sobre eso, en ofrecer consejos y conseguir que los clientes salgan satisfechos, lo que se refleja en que siguen viniendo.

P.- Usted tiene una larga lista de personas que vienen desde hace años. La edad avanza y el cabello se va perdiendo. ¿Qué sucede entonces?


R.- El pelo, aunque no sea el mismo en su cantidad, siempre tendemos a perder, no se convierte en problema porque evoluciona el gusto respecto al corte de pelo. Por eso, tengo que saber en qué momento hay que dar ese pequeño cambio. Todo depende de la moda. Un chico con quince años, dentro de diez va a pedir otro tipo de corte de pelo. Hay que estar preparado para ofrecérselo.

P.- Esta profesión, estar todo el día de pie, ¿cansa mucho dedicarle tantas horas al día?

R.- Aunque se acostumbre uno, cansar sí cansa. Yo, normalmente, me mantengo en forma. Siempre he hecho deporte, ahora estoy con pádel. Eso hace que las piernas estén fuertes y las varices no actúen. Es cuestión de hacerlo así. Si estás de pie muchas horas, compensarlo con deporte. Salir del trabajo, marcharte a casa y sentarte con los pies en alto no es una solución. Hay que fortalecer los músculos, conseguir que el riego sanguíneo sea mayor, lo que facilita que el agotamiento no actúe. Todo esto es en la parte física, pero también hay profesionales que pueden acusar cansancio psíquico y eso, aquí, no existe. Gracias a Dios, con los clientes me siento tan a gusto que se me pasan las horas volando.

P.- ¿De qué se habla en una peluquería de hombres, hay algún tema especial?

R.- Se habla de todo. Antiguamente había un dicho sobre que no se podía hablar ni de religión ni de política. Pero, hoy en día, creo que estamos muy preparados todos y se puede hablar de religión, de política, de fútbol, de todo en general. Siempre, teniendo en cuenta que hay que tener mucho respeto por todas las opciones y opiniones. Y, además, que sea siempre tema de conversación, nunca de disputa o discusión.

P.- Y menos si el peluquero tiene en esos momentos una navaja en la mano…


R.- Exactamente, fíjese, tengo clientes que en esos momentos en que estoy usando la navaja, con mucho sentido del humor, me dicen que me dan la razón, que en todo lo que diga en ese momento tengo la razón, porque tengo la navaja en su cuello.

P.- En este local, no solamente se corta el pelo; hay más servicios


R.- En el aspecto de caballeros, el campo está más limitado, pero se hacen mechas, algunos tintes, arreglos de barba. Suelen ser menos.

P.- Cuando hay un evento importante, por ejemplo una boda, el novio también pasa por aquí…


R.- Cada vez que se ha casado algún cliente le hemos hecho un toque especial. No es un corte de pelo. Siempre digo que es un arreglo exclusivo para la boda. Al igual que las mujeres van a sus peluquerías a hacerse un peinado exclusivo para la boda, yo he convencido a mis clientes de que cuando tengan ese acontecimiento tan importante en su vida, no se tengan que hacer un típico pelado, sino que se tienen que arreglar el cabello para ese día. Quedan muy satisfechos. Es más, hay veces en que, después, me han solicitado ese tipo de corte de pelo otra vez, pero es un arreglo que tiene poca duración. Muchas veces son sus mujeres quienes lo solicitan y les respondo que a sus maridos también les gustará que ellas se hagan el peinado de la boda, y es cuando se comprende que era un trabajo especial para un día especial.

P.- ¿La gente cuida su pelo?


R.- Bastante, hay que tener en cuenta que una de las cosas que he hecho es el control del corte de pelo. Es el tiempo en el que va a perder la forma del corte que se le haya hecho. Con ello, se consigue mantener un estilo de peinado. No es el típico caso de esperar a que esté largo y dejarlo luego corto, sino que siempre mantenga el mismo aspecto. Esa es una forma de cuidado importante. Además, se mantiene en buen estado de manera general porque se aplican los champús adecuados, las cremas acondicionadoras y en verano se usa mucho el champú reparador. El hombre ya no es como antiguamente con el refrán que lo compara con el oso. Se cuida más la imagen, hay que presentar un aspecto agradable hacia las personas que nos ven, no estar desaliñados ni sucios. El pelo forma parte de la presencia, una parte importante. Si vas vestido con un traje, pero con los zapatos sucios, se nota; igualmente, si vas con un traje y el pelo desaliñado, también se nota. Todo es un conjunto. Por eso tendemos a arreglarnos más cuando vamos a un evento. La gente tiende a querer tener una buena imagen siempre.

P.- ¿Con cuántas herramientas trabaja normalmente?


R.- Normalmente, yo mantengo una peculiaridad con mi forma de trabajo. Tengo dos juegos completos de herramientas, de tal forma que mientras utilizo uno de ellos, el otro está en el esterilizador. Nunca utilizo las mismas cosas de un cliente para otro, sino que cuando acabo con uno, extraigo el otro juego del esterilizador, ya listo para su uso, y pongo todo lo usado en el aparato para que lo vaya esterilizando para el próximo cliente. Cada uno puede tener la seguridad de que las distintas tijeras, peines o cepillos que yo utilizo acaban de ser esterilizados completamente. Igual ocurre con la navaja, para cada cliente se usa una cuchilla nueva que se desecha una vez utilizada.

P.- Supongo que tantos clientes, tanto tiempo, tantos años, son motivo de agradecimiento...


R.- Me gustaría dejar patente el reconocimiento al diario El Pueblo la atención que me ha dispensado, dándome la ocasión de poder dirigirme a todos los clientes y darles a todos ellos mi agradecimiento personal por su fidelidad.

P.- A esta peluquería vienen también personajes destacados de la vida de la ciudad…

R.- Yo no hablo de mis clientes, hablo con mis clientes. Si no fuera así, se rompería la intimidad. No es una cuestión porque venga alguna persona destacada, sino cualquier cliente recibe el mismo trato. Si alguna vez alguien intenta hablar de otro cliente, me niego a hacerlo. Para mí todos son igual de buenos, me merecen todos el mismo respeto, sea quien sea y tenga el trabajo que tenga, o sea de la ideología que sea. Aquí hay cabida para toda la gente de bien.

P.- Por cierto, lleva usted estos veinticinco años en el mismo local, en la calle González de la Vega…

R.- Sí, ya es de mi propiedad y aquí seguiré hasta que pueda. No me pienso jubilar. Lo tengo decidido. Esta profesión me gusta mucho y creo que, personalmente, nunca dejaré de ser Paco Logar. Estaremos mientras el cuerpo aguante, y espero que sea mucho tiempo todavía.

P.- Veinticinco años dan para mucho, ¿cuántas personas han pasado por la peluquería?


R.- Anecdóticamente le puedo comentar que llevo un control de todas las personas que han pasado por esta peluquería. De los primeros clientes del año 1985 todavía me quedan más de cien que siguen viniendo. Otros, por las circunstancias, o se han marchado de Ceuta por motivos de trabajo o han fallecido. En general, de todos los años, haciendo una recopilación hasta diciembre de 2009, se han hecho 111.237 cortes de pelo.
 

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