PortadaCorreoForoChatMultimediaServiciosBuscarCeuta



PORTADA DE HOY

Actualidad
Política
Sucesos
Economia
Sociedad
Cultura
Melilla

Opinión
Archivo
Especiales  

 

 

OPINIÓN - DOMINGO, 15 DE AGOSTO DE 2010

 
OPINIÓN

Miscelánea semanal

Por Manuel de la Torre


LUNES. 9


Alguien, a quien conozco desde hace muchos años, me llama para pedirme que escriba unas líneas favorables a José Antonio Sorroche Sedano (Jefe Accidental de la Policía Local). Y le respondo: ¡Cómo voy yo a escribir de un señor del cual no sé nada? Es más, delante de mí hay una fotografía suya que ilustra una entrevista que le han hecho en “El Pueblo de Ceuta” y deduzco que nunca he hablado con él. Ahora bien, le digo a mi conocido interlocutor, aprovecharé la ocasión para contarle al Jefe Accidental de la Policía Local lo siguiente, por si pudiera interesarle: la avenida del Ejército Español, la barriada de Zurrón, la del Mixto, y alrededores se han distinguido siempre por poderse transitar sin miedo a sufrir los ataques de tironeros: personas que roban por el procedimiento del tirón. Pero, últimamente, la zona se ha convertido en un lugar inseguro y peligroso a cualquier hora del día. Así que Jefe Sorroche, he aquí el ruego: acabe con tamaña peligrosidad. Y así me ofrecerá la oportunidad de loarle por primera vez.

MARTES. 10


Juan Vivas anunció, hace escasas fechas, que está dispuesto a ser una vez más candidato a la presidencia de la Ciudad. Si así lo creen conveniente en el PP. Y aprovechó la ocasión para propalar que está repleto de ilusiones y que son muchos los proyectos que obran en su poder para realizarlos en los próximos años. Leyendo las declaraciones de Vivas, se me vino a la memoria lo que el presidente me dijo en la última entrevista que le hice, para la ‘Revista Siglo XXI’, hace ya bastantes meses. Su contestación se debió a mi pregunta sobre si podría surgir algún impedimento que le hiciera desistir de continuar su carrera política. Y me respondió que era algo posible si las cosas no se hacían como él quería. Se refirió el presidente, por supuesto, a la elección de las personas que, en su momento, deberían ir con él en las listas. Pensemos que, en aquel entonces, Juan Vivas no era aún presidente del partido. Y, por supuesto, carecía del poder omnímodo que ahora tiene, por ser también presidente del PP de Ceuta. En suma: que el próximo equipo de Gobierno será hecho a la medida del presidente de una ciudad cuyos habitantes están caídos de boca por él. Porque tenemos asumido que Vivas será el vencedor, por mayoría absoluta, en las urnas. Y a mandar, mire usted, que para eso estamos.

MIÉRCOLES. 11


Los males económicos que ha vaticinado Juan Velarde, premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, han conseguido darme a mí nuevos bríos veraniegos. Tan reputado economista, y tan brillante estudiante en su juventud como convencido falangista en los tiempos de Maricastaña, no ha tenido ningún empacho en advertirnos de que no descarta la posibilidad de que en España se repita el ‘corralito’ que vivió Argentina a primeros de siglo. Lo cual significa, por si alguien no lo sabe todavía, que los pocos dineros que podamos tener en el banco sean controlados por el Gobierno. Así que éste se encargaría de establecer la cantidad de la que podríamos disponer en cada momento que necesitásemos de nuestros ahorros. Digo que no me han arredrado en absoluto los vaticinios de JV. Más bien todo lo contrario. Me han servido para acudir cada día a la piscina del Hotel Parador La Muralla y, tras darme los baños de rigor, pasar al comedor para degustar los mejores platos de su cocina. Que son muchos y buenos. Y es que al miedo uno debe enfrentarse con el paso corto y la mirada alta.

JUEVES. 12

En la piscina del Hotel Parador La Muralla está Rafael Peña, estimado compañero, disfrutando de su hija María: una niña que, dentro de unos meses, cumplirá tres años y que ha hecho que su padre pierda la chaveta. María, sin caer en ningún tipo de exageración, es una prenda en todos los sentidos. Y verla desenvolverse en la piscina es ya todo un espectáculo. Quizá se deba a que es alumna de Vicente Matoso, profesor de natación, con quien también compartimos trabajo durante años. De Peña, en cuanto se me presenta la ocasión, me agrada hablar y, si viene al caso, recordar los tiempos en los que nos pasábamos días y días escribiendo de todo cuanto se encartara. Apenas nos concedíamos descanso. Eso sí, emprendíamos la tarea ilusionados. Porque, aunque sabíamos sobradamente que el oficio de escribir nunca se termina de aprender, sí exige que uno acuda al tajo con el deseo de conseguir el mejor artículo de su vida.

VIERNES. 13


Prosigue mi veraneo entre la playa de El Chorrillo y la piscina del Parador Hotel La Muralla. En la que vuelvo a disfrutar de lo lindo antes de pasar al comedor de verano. En él, como casi siempre, me atiende Antonio Sánchez: segundo jefe de comedor y a quien conozco desde hace la friolera de treinta años. No recuerdo si Sánchez ha pasado ya por esta galería, pero ni me molestaré en mirarlo, pues que no me importaría la repetición, ya que se merece la insistencia del homenaje. AS y yo, en cuanto se nos presenta la oportunidad, nos ponemos a recordar a personas que fueron importantes en el devenir del establecimiento. Hoy hemos vuelto a charlar de Alejandro Márquez de la Rubia: jefe de barra que marcó una época en el Hotel. A Sánchez se le humedecen los ojos cada vez que sale a relucir el nombre de su maestro. Y su maestro, y bien que lo airea él, fue Alejandro. Lo cual se nota muchísimo cuando uno observa detenidamente la atención que Antonio Sánchez, segundo jefe de comedor del hotel más prestigioso de esta ciudad, le dispensa a los clientes

SÁBADO. 14


Cruzamos la piscina en dirección contraria. Él lo hace marcando estilo de nadador consumado, a pesar de los años, y yo voy como buenamente puedo, para mantenerme a flote. Nos miramos como se suelen mirar quienes caen en la cuenta de que se conocen de algo. Pocos minutos después, cuando me encuentro yo ligando color, se acerca para decirme que si tan viejo está como para que no lo reconozca. Y a partir de ahí nos pasamos tela de tiempo hablando de cuando la barra del Hotel Parador La Muralla se hallaba siempre repleta de clientes y en la tertulia de ‘El Rincón’ se divagaba a placer. No duda en decirme que me lee todos los días, gracias a internet. Y que desde Madrid, su lugar de residencia, sigue la vida de Ceuta al dedillo. Me cuenta que ha venido, tras varios años sin dejarse ver por aquí, porque necesitaba comprobar si la ciudad estaba tan embellecida como le habían celebrado amigos que la frecuentaban. Y no duda en decirme que le ha encantado. Luego, como quien no quiere la cosa, me pregunta si tengo buenas relaciones con Francisco Sánchez Paris. Y le respondo que ni buenas ni malas: porque no tengo ninguna. Y si acaso coincidimos en algún sitio, nos saludamos por educación. El hombre inquiere nuevamente: “¿Cómo se comporta FSP como asesor?”. Y a mí sólo se me ocurre decirle que lo hace quejándose a cada paso de sus muchas y delicadas obligaciones. Y, desde luego, lamentándose de la vida que lleva, y poniendo cara de padecer muchos alifafes, con el único fin de aplacar la envidia que cree estar suscitando a su alrededor, debido a ser el hombre en el que más confianza tiene depositada el presidente. Es, créanme, la única respuesta que se me ocurrió.
 

Imprimir noticia 

Volver
 

 

Portada | Mapa del web | Redacción | Publicidad | Contacto