PortadaCorreoForoChatMultimediaServiciosBuscarCeuta



PORTADA DE HOY

Actualidad
Política
Sucesos
Economia
Sociedad
Cultura
Melilla

Opinión
Archivo
Especiales  

 

 

OPINIÓN - VIERNES,29 DE OCTUBRE DE 2010

 

OPINIÓN / EL OASIS

La voz impostada
 


Manolo De la Torre
manolodelatorre@elpueblodeceuta.com
 

Vengo notando, de un tiempo a esta parte, el cambio que se ha producido en la voz del presidente de la Ciudad. Por supuesto que para bien. Y me he dicho: Manolo, Juan Vivas ha decidido, al fin, impostarse la voz. Que falta le hacía. Ya que toda persona que haga uso profesional de la palabra, debe tener su voz impostada; es decir, colocada correctamente.

Impostar es fijar la voz en las cuerdas vocales para emitir el sonido en su plenitud, sin vacilación, ni temblor. En suma: desde hace algún tiempo la voz de Vivas suena muy bien por la radio y la televisión. Incluso me atrevo a decir que nuestro presidente, si se lo propone, podría, tras hacer las prácticas correspondientes, cantar en público, como homenaje a cualquier organismo necesitado de fondos. Si así fuera, el éxito estaría asegurado de antemano. Y es que para este hombre nada hay imposible. Todo cuanto emprende lo resuelve con éxito, a lo grande, de manera triunfal. Y, claro es, sus victorias repercuten favorablemente en la ciudad. No me extraña, pues, que las gentes pierdan los estribos por él y, llegado el caso, fueran hasta capaces de matar también por su persona como lo haría la ‘Princesa del pueblo’, Belén Esteban, si alguien se atreviera a tocarle un pelo de la ropa a Andreíta, su niña. Perdónenme la digresión.

A mí me gustaría preguntarle al presidente, cuando nos tropecemos algún día, ya que nos vemos de higos a brevas, y además cuesta lo indecible poder acceder a él, debido a que los suyos lo llevan en volandas, si en el cambio de su voz ha tenido que ver el famoso doctor Loprete, a quien le adjudican la mayoría de ideas vertidas en relación con el aprovechamiento al máximo de las condiciones fisiológicas del aparato de fonación. Que tan buenos resultados le está dando a él, quiero decir, como ustedes comprenderán, a Vivas. Y si los honorarios han sido cuantiosos. Todo por simple curiosidad. Porque a medida que voy cumpliendo años, vengo observando que ésta me puede más.

Así que ardo en deseos de enterarme si el líder de la oposición, Mohamed Alí, se ha dado cuenta de que mientras la voz de Vivas suena a gloria bendita, y se adapta perfectamente a toda clase de discursos y se distingue por llevar controlados los ritmos adecuados, la suya suena a chatarra. Más o menos como la de Juan Luis Aróstegui. Y, por más que ambos digan alguna que otra verdad, que las dicen, debo confesarles que con sus voces no les cree nadie. Bueno, sí, los catorce o quince y un loro que se dedican a insultar en los foros con faltas de ortografías gloriosas y firmando con alias.

Ahora bien, con esa voz de tronío que viene luciendo nuestro presidente, tan musical, y tan agradable para los oyentes, alguien le debería decir que no tendría que abusar de ella. Vamos, que hay momentos en los que no debería arriesgar lo más mínimo. Pues a cualquier tenor le sale un gallo y queda peor que la Chata de Cái. Nuestro presidente, que goza de fama en toda la península, tiene la manía de querer torear en todas las plazas. Y a veces, cuando está atorado, o sea, cansado física y mentalmente por prodigarse, hace declaraciones que ni siquiera su impostación vocal, tan llena de vida y tan del gusto de una gran mayoría, es capaz de evitar lo inevitable: que Rafael Atencia –de Seguros Atencia y Sanz- dijo su verdad sobre el conservatorio. La del tonto. Pero...
 

Imprimir noticia 

Volver
 

 

Portada | Mapa del web | Redacción | Publicidad | Contacto