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OPINIÓN - SÁBADO, 6 DE NOVIEMBRE DE 2010

 

OPINIÓN / EL OASIS

Ocurrirá lo mismo de siempre
 


Manolo De la Torre
manolodelatorre@elpueblodeceuta.com
 

Estamos a pocos meses de que comience la campaña electoral autonómica. Y los candidatos saldrán, una vez más, lastrados por el peso político de Juan Vivas. El cual ha ganado dos elecciones como si fuera la cosa más normal del mundo. Las ha ganado con tanta sencillez que a mí me parece que ni él mismo se ha dado cuenta todavía de lo que le viene ocurriendo desde hace ya casi quince años: que tiene a la gente entregada a su voluntad.

Una voluntad que se traduce en las urnas; a las que los ceutíes acudirán en tromba, nuevamente, pensando que como Vivas no hay ninguno. Así que irán a los colegios electorales convencidos de que cualquier otro presidente sería ruinoso para esta tierra. Sobre todo si se ponen a pensar en ese dúo formado por Mohamed Alí y Juan Luis Aróstegui.

Un dúo tenido por contraproducente, según opinión mayoritaria, y que nos permite decir a boca llena que ha sido una verdadera pena que el jefe de la oposición, MA, haya perdido el norte; un desequilibrio que le ha hecho entregar la cuchara política a un tipo que terminará haciéndose con las riendas del partido ‘Caballas’ y poniendo a Alí en el paroxismo de la ira. Por darse cuenta tarde de las malas intenciones de su socio.

Engañado Alí por Aróstegui, a buen seguro que éste, con o sin acta de diputado, procurará por todos los medios pactar con el presidente de la Ciudad, cuanto sea necesario, a fin de darle jaque mate, de una vez por todas, a quien fuera líder indiscutible de la UDCE. Aunque Vivas, por más que digan que éste se entiende muy bien con el secretario general de CCOO, no creo que sea tan lerdo como para permitirse semejante licencia.

En lo tocante a otro candidato, me extraña sobremanera que Julián Domínguez, que lo es del Partido de la Unión Progreso y Democracia de Ceuta, haya cometido el error de ver como castigo el que la Asociación Deportiva fuera agraciada en el sorteo de la Copa del Rey con la visita del Fútbol Club Barcelona. Una suerte ganada a pulso por haber sido capaz el equipo ceutí de eliminar a tres adversarios. Gesta deportiva que no ocurría desde hacía nueve o diez años. Semejante torpeza, en la que muestra un atisbo de fobia hacia la persona que rige los destinos del club, dice muy poco a favor de Julián Domínguez. Y aunque en esta Casa no somos rencorosos, sí tenemos memoria. De manera que bien haría el candidato de UpyD en ser más precavido a la hora de ponerse a largar.

A José Antonio Carracao, joven candidato del Partido Socialista Obrero de Ceuta, y del que nadie puede negarme la simpatía con la que siempre le he mirado, llevo mucho tiempo sin mencionarlo en esta columna. Y, cuando me he preguntado el motivo por el cual podría haberle olvidado, trato por todos los medios de desecharlo. Lo que sí es cierto, tan cierto como que no sería bueno obviarlo, es que Carracao ha estado -y está- muy sometido a la voluntad de ciertas personas que le cuentan milongas suficientes para alejarlo de quienes en realidad estamos dispuestos a ayudarlo en la medida que él merece. Y se le ha terminado viendo el plumero. (ojo: no se trata del plumero del que habló José Blanco, ministro de Fomento, días atrás). En absoluto. Resumiendo: las elecciones las ganará Juan Vivas por mayoría aplastante. O sea: lo mismo de siempre.
 

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