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OPINIÓN - VIERNES,17 DE DICIEMBRE DE 2010

 

OPINIÓN / MIS COSAS

Mis cosas
 


ADE
ade
@elpueblodeceuta.com
 

Nunca acerté a comprender cómo fue posible que un desconocido, por aquel entonces, José Luis Rodríguez Zapatero, pudiese derrotar a José Bono, en unas elecciones en su partido, para conseguir ser Secretario General de los socialistas, y a su vez el líder que encabezaría la lista para la presidencia del Gobierno. Pero sucedió y así hubo que aceptarlo al menos por lo que se refiere al partido socialista.

Ni lo entendí entonces, y aún sigo sin entenderlo, cómo un desconocido fue capaz de derrotar a uno de los pesos pesados del partido. Por supuesto que los apoyos recibidos en esas elecciones por Zapatero fueron my superior a los de Bono. Bueno, la verdad sea dicha, no tan superiores, pero si los justos para ser el vencedor.

Bono, desde hace bastante tiempo, le tengo en cierta consideración, por tener el convencimiento de que es un hombre ponderado aunque, a veces, se le vaya la concentración y diga cosas de las que después se arrepiente pero, al menos, tiene el valor de reconocer sus errores y pedir perdón por los mismos. Lo que, indiscutiblemente, es un gesto de valentía que muchos otros son incapaces de realizar.

Pues bien, el presidente del Congreso, José Bono, ha pedido una modificación del sistema electoral para impedir la inclusión en la lista de los partidos “por amiguismo”.

La modificación del sistema electoral, la hemos venido pidiendo desde esa pagina, día sí, día no y el del centro también, para evitar no “el amiguismo” sino la incongruencia que supone que un partidito de nada, que no se presenta a nivel nacional y sacando la mitad de los votos que otro partido de implantación nacional, con el doble de votos, tenga un menor número de diputados en el Congreso. Eso, es tal incongruencia, no tiene explicación alguna.

Amás la aplicación y el cambio del sistema electoral es de una fácil solución. Cambiemos la Ley Electoral, y todo aquel que quiera tener representación en el Congreso de los Diputados deberá presentarse en todo el territorio nacional.

Con ello nos evitamos tener que estar sometidos a la voluntad e incluso, en ocasiones, al chantaje impuestos por estos partiditos que nada representan, pero que al prestarle sus votos a quienes lo necesiten, te exigen algo a cambio que, a veces, no puedes conceder.

Más fácil aún, vayamos a una segunda vuelta como van en la mayoría de las democracias con mucho más arraigo que la nuestra, dejando de esa forma fuera de mando alguno a todos esos partiditos que nada representan y que, a la larga, al carecer de representación irán despareciendo.

Por qué no se toman estas medidas, cambiando al Ley Electoral. A quién o a quiénes le sigue interesando la participación de estos partiditos que nada más que valen para darte sus votos para poder gobernar.

Esas son, entre otras, las preguntas que nos estamos haciendo todos los españoles en cuanto a que no se cambie la Ley Electoral. Un cambio de Ley que nos acercaría mucho más a estar a la altura de las democracias de todos los países que llevan instalados en la misma hace más de cien años.
 

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