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OPINIÓN - LUNES, 7 DE FEBRERO DE 2011

 

OPINIÓN / ESPAÑA CAÑÍ

¿Hay en España más tontos que ventanas?
 


Nuria Van Den Berghe
nuriavandenberghe
@elpueblodeceuta.com
 

Me planteo la cuestión a raíz de enterarme de la constitución de “Plataformas de vecinos por el derecho al descanso”, inmediatamente anteriores fueron las “Plataformas de hosteleros contra la ley antitabaco” y al tiempo las “Plataformas de fabricantes de estufas para exterior contra la subida de impuestos y gravámenes”.

El caso es “constituirse en algo” para hacer valer los derechos y mientras tanto, delincuentes organizados extranjeros están robando todo el cobre de España para enviarlo a China por toneladas, porque el cobre cotiza más que el oro y mientras tanto, también, delincuentes presumiblemente imporqutados, porque los españoles tenemos otros instintos, asaltan los cementerios para robar todos los objetos de hierro, cruces, candelabros, palmatorias, incluso las inscripciones de las lápidas. Una auténtica profanación con la consiguiente indignación popular y la mantenida pasividad gubernamental que no acaba de atinar con la política migratoria y parece incapaz de repatriar automáticamente a los delincuentes extranjeros, que es lo que hacen en toda Europa. Inseguridad ciudadana absoluta. La Policía y la Guardia Civil con sueldos de mierda y escasos de material, la mitad de los Juzgados de España en condiciones calamitosas, el personal de Justicia míseramente remunerado y, no solo eso sino que...

Pues que “la noticia” televisiva no asume los tintes lógicos de denunciar situaciones envenenadas, sino que ocupan tiempo de emisión con la creación de “las plataformas” como si eso tuviera la mínima relevancia. Pero, como en España hay más tontos que ventanas, las televisiones se ocupan y se preocupan por informar minuciosamente del rechazo vecinal a las terrazas de los bares, muy concurridas al día de hoy por los fumadores que, ateridos, o malamente calentados por las estufas de gas, ocupan su merecido ocio en la copa y el cigarro. ¿Comorrrr...? Dicen los críticos imitando el grito de guerra de Chiquito de la Calzada ¡Beber en la calle infringe las normas antibotellón! Sí, lo que faltaba, el botellón es el botellón, con muchachada, plástico, cascos de botellas y meadas y en las terracitas españolas “de toda la vida” ni hay bolsas de plástico, ni botellas por los suelos, ni el personal vomita entre las mesas ni se mean en las estufas. ¿O es que van a prohibir “también” las terrazas de los bares? Aumenta el paro en ciento y pico mil criaturas y los socialistas de sacan de la manga alguna prohibición o alguna nueva norma represiva, para que todos comencemos a criticar, a polemizar, a repetir cuanto les odiamos, a rabiar y en medio del caos de opiniones olvidemos que ciento y pico mil familias más, de españoles que madrugan, pasan a engrosar el río más largo de España que es la cola del INEM.

Pero los vecinos se quejan porque, sentados en las mesas exteriores, los contertulios hablan, natural que hablen. Y fuman. Y como fumen pueden contaminar. Entonces vamos y sacamos una foto de Madrid tomada desde la autovía de la Mancha, pasado Aranjuez y se ve una nube marrón, tóxica, horrorosa, de contaminación ambiental formada por los gases apestosos de millones de coches. ¿No iban a introducir los coches eléctricos como en Israel? Pues no, que eso da mucho trabajo y se les fatigan las neuronas a los mandamases, mejor prohibir el cigarro intoxicador y encima subir el tabaco al doble para ellos chuparse los dineros del daño que le hacemos a nuestros pulmones. Y ahora las plataformas comparan las terrazas de toda la vida con los botellones y dicen que también hay que quitar las terrazas. O si están las terrazas que la gente esté callada.

Al igual que en la puerta de los bares de copas donde el público sale a fumar y también hablan. ¡Hay que ver la manía de hablar que tenemos los españoles! No nos callamos ni debajo del agua.Los vecinos no quiere que la gente hable en las puertas de los bares de copas y tampoco quieren que fumen, porque ensucian las aceras. Entonces los de los bares ponen ceniceros públicos en las puertas y la primera madrugada, llegan los extranjeros de la chatarra y se llevan los ceniceros, las rejas de las ventanas y todo el cobre de la calle que, casualmente, va dentro del cableado de la luz y entonces se quedan los vecinos a oscuras. ¿Y por qué? Pues porque la gente tiene muy poca vergüenza, sale a hablar y a fumar a las calles, los hosteleros ponen ceniceros, los chatarreros se enteran y se sienten atraídos y el personal acaba a oscuras. ¿Y quien es la culpable? La ley antitabaco y el Estado Policial que padecemos.

¿Y por qué padecemos silenciosos y asustados un Estado represivo? Pues por eso, porque en España hay más tontos que ventanas.
 

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