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OPINIÓN - SÁBADO, 17 DE DICIEMBRE DE 2011

 

OPINIÓN / SNIPER

“Fumata Bianca” en Rabat
 


José Luis Navazo
yebala06@yahoo.es

 

¿O será aun “nera”…? Porque mientras les escribo estas líneas digiriendo aun el cus-cus de los viernes en el despacho de mi amigo Baali, en la nueva sede del Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD) su eficaz y activa Coordinadora de Comunicación, la “casauía” Aicha Elabbasy, mueve los hilos para que la rueda de prensa (o lo que al final resulte) se desarrolle con soltura. Pese a las iniciales estimaciones de Lahcen Daoudi, parece que al final el nuevo gobierno marroquí articulado por el PJD rondará como mucho las treinta carteras, varias menos que los gobiernos precedentes del socialista Abderrahman Yusufi en 1998 (41 ministros), el tecnócrata Dris Jettou en 2002 (38) y el istiqlalí Abbas El Fassi en 2007 (33), creándose, “aunque el tema no está cerrado”, el novedoso puesto de vice-presidente que recaería, según me aseguran sobre la marcha, en Abdellah Baha, fiel amigo y compañero de partido de Benkirán. Y de estos treinta potenciales ministros no parece que cuando lean esta columna se conozcan los nombres de todos los responsables, pues si al final de la semana que viene el gobierno ya debe estar listo y funcionando, hasta el martes mismo pudiera haber nombramientos. Se rumorea que los harakíes del Movimiento Popular (MP) podrían hacerse cargo de la delicada cartera de Interior (¿Mohamed Laenser?), mientras que los izquierdistas (ex comunistas) del Partido del Progreso y el Socialismo (PPS) pujan por situar al camarada Nabil Benabdellah, con experiencia ministerial, al frente de Exteriores. De la vecina Yebala y por el PJD suenan con fuerza los nombres de Mohamed Najib Boulif, diputado por Tánger, para la cartera de Finanzas, mientras que el alcalde y diputado de Tetuán, Mohamed Ida Amar, podría también ocupar un alto puesto, si no de ministro al menos de secretario de Estado. ¿Y qué ocurrirá con los “ministerios de soberanía”, tradicionalmente nombrados directamente por el Rey hasta la promulgación de la nueva Constitución, en vigor desde el 16 de julio de éste año…? Hábilmente y guardando el equilibrio, algo siempre fundamental en Marruecos, fuentes muy próximas al jefe del Ejecutivo han subrayado a este escribano del “limes” que “para los ministerios de Asuntos Islámicos y Habús, Interior y Defensa (exactamente ministro Delegado de Administración de la Defensa), Abdelilah Benkirán elegirá a independientes de reconocido prestigio cuyo nombre luego elevará, por cortesía, a Su Majestad”. Ustedes ya me entienden. Fino, fino, Benkirán y si hace falta hasta ataviado con corbata, juro que hasta la fecha y desde hace ya unos cuantos años nunca le había visto con ella.

Aunque por estas tierras andan tan liados con el nuevo ejecutivo como en España el presidente Mariano Rajoy con el suyo, siempre hay un hueco para lamentar la última decisión de la Unión Europea sobre el Tratado de Pesca con Marruecos, algo que por aquí cuesta digerir mientras lamentan, “no está ahora en nuestras manos”, que al menos 72 buques españoles hayan abandonado ya “nuestras aguas territoriales”, si bien por ésta vez al menos ni los medios ni la clase política (y mucho menos el PJD) hacen “sangre” contra España, a la que en este caso ven también como “víctima de los enemigos internacionales de Marruecos”. Tal cual.

En la cuidada capital de Rabat leo con escalofríos la oportuna y valiente carta de Carmen Grimau, “Reflexión final a escasas horas del relevo”, en la que da un repaso a la abyecta ley de la Memoria Histórica y recuerda la trágica verdad sobre el fusilamiento de su padre, el comunista Julián Grimau, el 20 de abril de 1963. Al fondo asoma un secreto a voces, la vil traición del criminal de guerra Santiago Carrillo y los mezquinos intereses de Rodríguez Zapatero, ese individuo torpe y felón elevado en su momento a la presidencia del Gobierno de la Nación sobre la sangre del mayor atentado terrorista, aun sin esclarecer, de la historia de España: el 11-M.
 

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