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OPINIÓN - LUNES, 19 DE DICIEMBRE DE 2011

 
OPINIÓN / EDITORIAL

La USO de la Policía Local yerra su disparo

La Unión Sindical Obrera, en su representación en la Policía Local de Ceuta, ha errado gravemente en su consideración de acusar a El Pueblo de “faltar gratuitamente” a la imagen del cuerpo al desvelar los datos estadísticos de absentismo laboral que maneja la Ciudad Autónoma. Ha desbarrado en su intento de excusa y de defensa corporativa porque no es El Pueblo, sino la Administración la que ha elaborado ese análisis, que no deja muy bien al colectivo en ese tenor. De hecho, la Administración debe tomar cartas en el asunto para evitar el llamado fraude laboral, no sólo en la Policía Local, sino en todos y cada uno de los servicios públicos de la Administración local. Los datos expuestos por El Pueblo y publicados este domingo no sólo aportan los de la Policía Local, sino los del conjunto de los distintos servicios de la Ciudad Autónoma. La Unión Sindical Obrera, que pretende hacerse un hueco entre el colectivo de funcionarios del cuerpo de seguridad, juega a intentar ser el adalid defensor de una supuesta afrenta que, de ningún modo es la intención de este medio, sino todo lo contrario. El Pueblo, si por algo se ha caracterizado es por la defensa a ultranza de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, los garantes de la libertad y de los derechos de los españoles. Pero ello no es óbice para señalar algunos aspectos que chirrían. Y chirría el dato de que en los últimos cuatro meses de 2010, el 68% de las bajas producidas en el cuerpo local de seguridad no se hayan justificado. Son datos que parten de la propia Jefatura. Entendemos que hasta hace bien poco la Policía Local haya sido el coto privado de algunos elementos con los que ha de tragar la Administración y que dentro aún existan tipos que prefieran vivir aquellos tiempos de descontrol, pero los ciudadanos, los que con sus impuestos pagan los sueldos de los funcionarios, merecen que estos sean respetuosos y consecuentes con el juramento y promesa que en su día realizaron. Defender lo indefendible, además de poco ortodoxo, es hasta obsceno.
 

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