PortadaCorreoForoChatMultimediaServiciosBuscarCeuta



PORTADA DE HOY

Actualidad
Política
Sucesos
Economia
Sociedad
Cultura
Melilla

Opinión
Archivo
Especiales  

 

 

OPINIÓN - MARTES, 27 DE DICIEMBRE DE 2011

 
OPINIÓN / CRONICAS DE CEUTA EN BARCELONA

Belenes, postales y cenas… todo es Navidad

Por Quim Sarriá


Ya sabéis que la Casa de Ceuta en Barcelona tiene su sede en Barcelona, lógico y sensato ¿no?. En esa sede suele suceder que, de vez en cuando que se traduce en casi siempre, una serie de actividades culturales y sociales que llena de satisfacción a quienes mantienen vivo el espíritu de nuestra ciudad natal o de anterior residencia.

Una ciudad separada del país unas 7.56 millas marinas, más o menos, que en términos simples vienen a ser unos 14 km, también más o menos. Pues, esta Casa que es frecuentada por ceutíes y no ceutíes pero que han vivido un tiempo allá, en nuestra entrañable tierra, suele ofrecer por estas fechas diversos actos enmarcados en el cariño y la confraternización entre todos. Tres de esos actos los ha celebrado en un mismo día, el sábado 17 de diciembre. Actos enmarcados en las celebraciones navideñas a las que tan arraigados somos los caballas. Pero antes, queremos hacer honor a la ciudad que nos acoge, a Barcelona, cuya Basílica de la Sagrada Familia es el mejor monumento que pudiera existir sobre el conocido Belén.

Las escenas del Belén ocupan la totalidad de la fachada denominada del Nacimiento, en donde se encuentran todas las figuras que normalmente sirven para complementar tan sonada efemérides. Aunque es verdad que las figuras que la componen, figuras talladas en piedra, son de tipo local, excepto la propia Sagrada Familia y los Reyes Magos. Es digno de admirar éste Belén monumental.

Como digno es de admirar el Belén que ha montado la Casa, cuya inauguración es uno de los actos antes indicado. Sabemos que el primer Belén de la primera celebración navideña lo montó un santo italiano, hijo de un rico comerciante de telas de Asis, en la provincia de Peruggia, Pietro Bernardone y de Donna Pica Bourlemont, de Provenza (Francia). Se llamaba Giovanni Bernardone.

De tanto viajar esa familia a Francia, su padre comenzó a llamarlo Francesco, francesito, porque el chico tenía mucha afición a la lengua francesa y al canto de los trovadores. Con el tiempo se transformó en Francesco d’Assisi (Francisco de Asis) que, por su convivencia indemne con leprosos, quedó como San Francisco de Asis.

Este santo fue el primero en escenificar el nacimiento de Jesús en una cueva próxima a la ermita de Graccio (Italia) aunque sin figuritas ni personas pero sí con un buey y una mula, cantando el Evangelio y predicando sobre el humilde nacimiento de Jesús. Esta representación, pero plástica, es la que inauguró la Casa en un clima de sana alegría. Posteriormente y dentro de la cadena navideña, se inauguró la exposición de dibujos que los niños, familiares de los socios, presentaron al concurso de tarjeta navideña representativa de la entidad en las felicitaciones de estos días.

Tras un recorrido simpático, gracioso y llamativo por la exposición, se organizó la ya tradicional cena de Navidad, anticipada por las obligaciones familiares de los socios, y que no tiene nada que compararse con la “Cena de Navidad”, obra teatral de José López Rubio, estrenada en 1951, porque ni se organiza por un acaudalado caballero que se hizo rico gracias al estraperlo, ni hay ninguna mujer que narre las infidelidades de su marido, que no es otro que el que organizaba el banquete navideño.

No tiene nada de comparación porque se celebró, la cena de Navidad, en un ambiente inmejorable que predispuso a todos los asistentes a cantar, al término de la mencionada cena, los tradicionales villancicos con los que suelen cerrarse la noche mágica del mundo cristiano. Unos villancicos que fueron muy populares entre los siglos XV y XVIII, pero como canciones profanas con estribillo, de origen popular y armonizadas a varias voces. Más tarde se cantaron en las iglesias para que, poco a poco, se fueran asociando con la Navidad. Lo curioso es que siendo una especie de canciones navideñas de estilo poético tenga su origen en las composiciones tradicionales de los mozárabes, de las que el ‘zéjel’, que alternaba estrofas de un solista con el estribillo de un coro, era su principal fundamento.

Bueno, tras está larga perorata navideña solo nos queda desearles a todas y todos nuestros más efusivos deseos de que pasen una felices Fiestas Navideñas y un Próspero y Venturo año Nuevo 2012.
 

Imprimir noticia 

Volver
 

 

Portada | Mapa del web | Redacción | Publicidad | Contacto