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OPINIÓN - JUEVES, 29 DE DICIEMBRE DE 2011

 

OPINIÓN / ANALISIS

Un Gobierno y dos tipos de oposición
 


Nuria de Madariaga
opinion@elpueblodeceuta.com

 

A estas alturas Carracao y el tandem Alí&Aróstegui vienen a ser conceptos totalmente antagónicos. El Pleno celebrado ayer fue una exposición magistral de la anterior afirmación y una determinación del “quien es quien” y de “quien sirve para qué” de los escaños de la oposición de Ceuta considerados de forma genérica.

Se trataba de debatir unos Presupuestos en cuya confección han trabajado técnicos y profesionales durante todo un año, meditando cada punto y empeñándose en llevar a cabo unos presupuestos realistas, ajustados, factibles y beneficiosos para Ceuta. Complicado compromiso el del equipo de Gobierno que, cómodamente aposentado en una mayoría absoluta, ha de rendir cuentas ante un electorado nada fácil como lo es el del PP, un partido al que sus votantes apoyan sin fisuras pero al que también exigen mucho. La labor del Gobierno de Juan Vivas en palabras del diputado Paco Márquez, consiste, antes que nada, en no defraudar jamás las expectativas de la ciudadanía y mucho menos aún traicionar la confianza otorgada.

De ahí que la primera simpleza de Coalición Caballas haya sido el tratar de “enmendarle la plana a las urnas” lo que denota su nulo respeto por el juego democrático, al formular esos Presupuestos Alternativos enjaretados con un “pongo aquí, quito de allí”, lo que constituye una afrenta a la mayoría absoluta que “no quiere” los enjaretamientos de Caballas, ni sus ideas, ni sus propuestas, ni sus propósitos y menos aún sus proyectos. ¿Como se concibe el que Caballas se defina por, primero lugar, no tolerar críticas, y segundo, no admitir jamás un “no” por respuesta?.

De ahí su furor al ver debatidos y rebatidos todos los extremos de sus Presupuestos “de mesa camilla”, porque una cosa es presentarlos y aparecer-comparecer tipo “arosteguiano” lanzando proclamas y arengas desde la tribuna para demostrar que España entera y también Europa se equivocan lastimosamente... Y otra cosa es reunir a un equipo de técnicos y llevar a cabo algunas propuestas concretas y puntuales para tratar de influir tangencialmente en la opinión de la mayoría.

Nunca más que ayer se puso en evidencia la forma de “hacer política” de una oposición que es el segundo partido a nivel nacional y que viene avalado por una trayectoria que le exige coherencia y sensatez y de “la otra” oposición que parece sinónimo de destrucción y que se sospecha que propone majaderías para que se las rechacen y tener así motivo de queja por el desaire.

José Antonio Carracao ha estudiado los Presupuestos y presentó tras un buen trabajo nueve propuestas de las que cinco fueron admitidas y además desde el Gobierno le felicitaron y le agradecieron su compromiso “auténtico” con Ceuta tratando de “mejorar” y de contribuir de forma constructiva y fructífera con el trabajo desarrollado por el equipo de Gobierno al elaborar los Presupuestos.

Cortesía política, actuación fecunda y beneficio para todos. El PSOE “no quiere ganar por cojones habiendo sido derrotado en las urnas” este sería el titular y el punto clave de su diferenciación de Caballas. Si el PSOE es oposición que se implica y se empeña, que respeta la voluntad popular y a los ciudadanos, los de Caballas son una especie de “reverso tenebroso” que van dispuestos a emular a ‘Atila el Huno’ aquel que por donde pasaba no volvía a crecer la hierba, pero en cutre así que en vez de ‘Atila el Huno’ sería ‘Alí y el Otro’ y como en los Plenos no hay hierba que arrasar al menos tratan de incentivar la polémica estéril, la descalificación insulsa y una especie de belenestebanismo.

Para estar en la oposición y que se respeten tus opiniones hay que rizar el rizo del mérito y ganárselo a pulso, incluso esforzarse aún más. ¿Que todos son elogios para el PSOE? En absoluto, al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios y de lo que se siembra se cosecha.

No se puede sembrar negatividad, confrontaciones y polémicas vacías más malas maneras y cosechar felicitaciones y reconocimientos. Y eso es de cajón, más claro que el agua y blanco y en botella.
 

La vulgaridad de Mohamed Alí y Juan Luis Aróstegui
 

Si “el estilo es el hombre” la frase de Buffon no parece la más adecuada para calificar el comportamiento que, durante el Pleno celebrado en la jornada de ayer referente a los Presupuestos, “perpetraron” los portavoces alternos de Coalición Caballas. Ambos, Alí y Aróstegui sobreactuaron en honor a las cámaras que reflejaban en vivo y en directo sus gesticulaciones durante la intervención del Portavoz del Gobierno Guillermo Martínez, salidas de tono cronificadas, exaltación de una especie de lenguaje político del mejor cine de Alfredo Landa, gritos, protestas y un enfrentamiento contra todos y contra todo tan absurdo que rozaba en el esperpento.

Pero, conociendo a Aróstegui, todo esto era de esperar. Ya en los años 80 cuando era concejal de Hacienda, las sesiones plenarias y las comparecencias de prensa constituían los ámbitos para difundir sus innumerables chistes peyorativos de mal gusto, sus ataques frontales repletos de descalificaciones y las artimañas facinerosas que dirigía incluso contra sus socios en el tripartito. Sólo hay que recordar aquel 6 de abril de 1989 con altercados entre varios concejales en el Pleno de la Asamblea. Un pasado oscuro que recobra protagonismo en los últimos meses con la formalizacion de un partido residual liderado por Aróstegui

Sin embargo, que en los Plenos existe un reglamento que regula de forma sincronizada las intervenciones y la deferencia y el respeto debidos a la opinión de quienes se sientan en los escaños es algo que se sobreentiende y se da por descontado. No estamos en el Parlamento de Taiwan donde los diputados llegan a las manos y se lían a zapatazos con sus adversarios para que el mundo entero visione después las imágenes y se ría de ellos. Pero el nivel de vulgaridad y de incontinencia verbal alcanzado ayer, Día de los Santos Inocentes, por los de Caballas, es tan inadmisible y tan rechazable que se llega a pensar que todo el montaje de malas maneras pudo ser algún tipo de “inocentada” porque era un tema de “cámara oculta”.

Se dice que a lo único que no puede sobrevivir el ser humano es a la anarquía y al caos, apreciación que realizo al analizar la estulticia de la conducta, a todas luces reprobable y con un punto de disparatada, de la Coalición Caballas. Pura provocación, pero bien meditada porque han tenido la osadía y el extraño sentido del humor de redactar un Presupuesto Alternativo, justo siete meses después de su fracaso electoral y un mes después de la pérdida de votos que les supusieron las Generales, provocación porque son conocedores de que su propuesta iba a ser rechazada de plano por aquellos que ostentan el poder sustentándose en la legitimidad de las urnas y bien meditada porque el hecho de que los Plenos se retransmitan en directo les supone un plus de publicidad añadida montando un espectáculo ante las cámaras.

Algo sorprendente en el caso del otrora moderado Mohamed Alí que parecía estar haciendo un casting para una nueva versión cinematográfica de “La forja de un rebelde” pero en versión de Torrente con su antológico grito al Presidente Juan Vivas : ¡Desalójeme!. ¡Lástima de ocasión perdida por Juan Vivas! Porque si algo hubiera permanecido en los anales de la Asamblea sería el espectáculo de los policías arrastrando a Mohamed Alí hasta la calle, el de Caballas pataleando, porfiando e intentando desasirse, las cámaras tras él reflejando el momento para la posteridad y los asistentes más el público de los pasillos aplaudiendo y hartándose de reír ante el show.

¡Lástima de la infinita paciencia y peculiar contención del Presidente!

Pero, ¿Hasta donde tienen que llegar en sus conculcaciones al comportamiento exigible para que se llame al orden y se proceda a desalojar a los de Caballas cuando arman el circo de la tele? Porque todo, en la forma y en el fondo se reduce a eso al “gran circo de la tele”. Si se fuera la luz y hubiera que debatir con el resplandor de las velas, seguro que las intervenciones de la Koalizión (vamos a batasunear el nombre) serían moderadas hasta la sosez, porque el carburante que mueve sus berrinches, gritos, imprecaciones, airados lamentos y fulminaciones son las cámaras. Y de paso el publicitarse gratis y dar motivo para hablar, “que hablen de nosotros aunque sea mal” viejo aforismo que puede aplicarse a la conducta indefinible que “se gastan”.

¿Es posible que cuando comenzó a hablar Paco Márquez su exposición se viera interrumpida por gritos y que no hubiera consecuencias disciplinarias? Pésima imagen del Pleno ante la ciudadanía e irritación supina del electorado que no soporta que unos perdedores en las urnas, sean capaces de ir paralizando a su antojo el desarrollo de la jornada, a eso siempre se le ha llamado “vivir de la educación de los demás”. Porque la Koalizión, cuando se desata, no entiende de las tranquilas explicaciones del Presidente, ni aprecia su contención para no azuzar la crispación, ni valora el estilo de los escaños del PP que no irrumpe en una sonora pitada seguida de abucheos siguiendo la dialéctica iniciada por Kaballas y poniéndose así a su altura.

¿Que cual sería el deseo de miles de ceutíes? Ya lo sabe Juan Vivas, el deseo es que la próxima vez que Alí proclame histéricamente su ¡Desalójeme! cumpla con los deseos del de la Koalizión y ordene “desalojarle”, por puro “sentido del espectáculo”.
 

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