PortadaCorreoForoChatMultimediaServiciosBuscarCeuta



PORTADA DE HOY

Actualidad
Política
Sucesos
Economia
Sociedad
Cultura
Melilla

Opinión
Archivo
Especiales  

 

 

OPINIÓN - SÁBADO, 31 DE DICIEMBRE DE 2011

 

OPINIÓN / ANALISIS

Nuevo Delegado de Gobierno con “carga añadida”
 


Nuria de Madariaga
opinion@elpueblodeceuta.com

 

Es cierto. E inevitable. Porque si a todos los Gobiernos, políticos, cargos y demás se les otorga un “plazo de cortesía”, la elección de Francisco Antonio González Pérez que responde poco menos que a un clamor popular, hace que las expectativas se multipliquen, multiplicando así la responsabilidad del nuevo Delegado. La verdad es que si se tratara de un electo por Madrid que aterrizara en esta ciudad con la lección más o menos aprendida de forma apresurada, cualquier error se disculparía alegándose que pisa un terreno que le es desconocido y que “Ceuta es mucha Ceuta”. El novato tendría que “empaparse” en un tiempo record, pero por mucha voluntad que pusiera se le escaparían matices y por muchos cursos intensivos que realizara tardaría en dos cosas: aprender Ceuta y aprehender Ceuta. Dos verbos de muy distinto significado y una gran singularidad de pinceladas aplicables al lienzo de la realidad.

Por el contrario de Paco Antonio se espera con anhelo que ejerza desde el primer segundo de su nombramiento de Pacojonestonio, que es una de las especialidades más relevantes del cargo y que, académicamente resulta análoga a un Doctorado cum laude en la materia y este extremo lo conocen tanto los eruditos cómo los politólogos, de hecho si alguien ignoraba hasta ahora esta peculiar especialidad no es culpa de esta analista, porque el ejercicio del Pacojonestonionismo es altamente valorado por los más cualificados de entre los expertos y prácticamente por todos los tecnócratas.

Así el flamante Delegado aparece teniendo que encajar la carga añadida de ser el Deseado, pero no cómo Fernando VII que de Deseado se convirtió en Indeseable porque era más malo que la quina, ni cómo Felipe II que tampoco era muy allá, sino popularmente elegido por mayoría absoluta tras depositar sufragios simbólicos en urnas evanescentes. Elucubraciones a parte, nadie como un político hondamente arraigado en la res pública ceutí, profundo conocedor del latido de esta tierra que es la suya, para mí tecnócrata hasta la médula lo que conlleva ser un experto en la materia con la que va a bregar y al que jamás nadie podrá tachar de ejercer de “maricomplejines” sino de lo más inversamente proporcional, ninguno podría desempeñar las funciones encomendadas con más ventajas ni con más inconvenientes.

Ventajas derivadas del apoyo sin fisuras de la mayoría absoluta de los ciudadanos e inconvenientes derivados de que esos mismos que le apoyan no le tolerarán ninguna vacilación y menos aún que le tiemble el pulso. A grandes expectativas, mayores exigencias y ahí hay que estar a la altura y mostrar y demostrar el Pacojonestonionismo que parece disciplina con apelativo de trabalenguas, pero que no resulta complicado denominar si se sabe alemán. ¿Y quien es el culpable de que “todos” los españoles no dominemos el alemán? Pues Carlos I de España y V de Alemania que no impuso el bilingüismo en el Imperio, algo que la Historia nunca le perdonará y quienes hoy tienen que pagar los intensivos de alemán a fuerza de créditos para emigrar, menos aún.

¿Problemas que resolver y asuntos que dilucidar? No hay que exponerlos porque Paco Antonio sobradamente rumiados los tiene, por eso cuanto mayor es la confianza mayor es la expectación y superior el grado de satisfacción de todos los ceutíes. Ante el Delegado de Gobierno se abre un horizonte de grandes retos, para los que contará con grandes apoyos y con la enorme responsabilidad de que, los ciudadanos “saben” que nunca les va a defraudar.
 

El medio más elitista pero el más seguro

Existen en Ceuta multitud de “helicopteroadictos” que pregonan las ventajas de un medio de transporte que está calificado como uno de los más seguros del mundo, algo que en nada extraña si se considera el que el simple parpadeo de una luz que “no debe” parpadear desencadena un auténtico zafarrancho de técnicos pululando por los sistemas de los aparatos. De hecho un vulgar fusible ha dejado esta semana a un centenar de pasajeros en tierra, porque parece que esta gente de la compañía INAER no suele reparar en plan “Pepe Goteras y Otilio, chapuzas a domicilio” sino que, de inmediato piden los recambios para encajar piezas de estreno. Garantía para el pasaje que se monta en el pajarraco aspado con absoluta tranquilidad para disfrutar de unas espectaculares panorámicas del Estrecho, hasta el punto de que la travesía adquiere las características de un “Tour turístico fotográfico” y si es al anochecer el paisaje se convierte en tomas exteriores de una película de Spilberg, de hecho resulta tan cromáticamente increíble que se da en sospechar que consiste en “efectos especiales”. Un pasón y disculpen la vulgaridad porque, al no ser aún residente y dada la carestía del servicio en muy pocas ocasiones he podido tener el privilegio de refocilarme en vistas.

De hecho y pese a las ventajas, los precios normales del trayecto Ceuta-Málaga son prohibitivos en unos tiempos en los que los pasajes low cost te permiten contratar por internet por unos pocos euros vuelos hasta a la Conchinchina. Pero para quienes residen en Ceuta resulta más económico alargarse a la capital de la Costa del Sol en helicóptero que el trayecto en barco y con el coche, más la gasolina, más el caro peaje de la autopista, el conjunto rebasa y con mucho el precio del vuelo para los residentes, hasta el punto de que muchos opinan que debería existir un Puente-Aéreo como el de Madrid-Barcelona en el Ceuta-Málaga con vuelos cada media hora más o menos porque para mí que los aparatos se han quedado pequeños y en muchas fechas reservar plazas es un imposible. Nada extraña la predilección por el aspado, si se considera lo pesada y farragosa que resulta la trayectoria utilizando los servicios de las compañías navieras que deberían regalar los billetes y dar las gracias a la gente por embarcar. Pero es al revés, la autopista del Estrecho tiene el peaje más caro de todas las autopistas de Europa y por mucho que el Gobierno cacaree de que multan a las navieras por sus rollos de subir los precios, lo cierto es que cuatro barcos tienen de rodillas a la ciudadanía. Lo que no pasa con los helicópteros que, al ser un medio más elitista, no puede considerarse de primera necesidad sino trayecto en plan Vip´s, algo con lo que me muestro en profundo desacuerdo ya que, por nuestra singularidad geográfica y porque a la naturaleza se le olvidó en el Pleistoceno hacer emerger un acceso natural de Europa a África, a veces nos vemos aislados y sujetos a las inclemencias del jodido Estrecho, con la mar embravecida y es entonces cuando se añora la existencia de helicobuses, es decir, de helicópteros interurbanos cada media hora que se esperen en una parada, que voy que vengo Ceuta-Algeciras o Ceuta-Málaga. Lo contrario es una injusticia porque ¿Alguien me puede explicar por qué de Algeciras a Marbella se puede ir en un barato autobús por una autopista y de Ceuta a Algeciras no se puede viajar en un helicobús a precios económicos y salidas continuadas? No me digan que no estamos siendo víctimas de un agravio comparativo que conculca el Principio de Igualdad del artículo 14 de la Constitución así como la libertad de movimiento ¿Se puede ser más alevoso y conculcar más leyes?

Resumiendo, Ceuta tiene la suerte de contar con los “miajitas” de INAER capaces de parar un aparato porque haya un rasguño en un reposabrazos, pero eso es garantía asegurativa de una buena prestación de servicios y de que la seguridad del pasaje no está en manos de unos peseteros capaces de echar a volar el helicóptero con las aspas averiadas y dando aire con un ventilador comprado en los chinos. Un servicio excelente (y ahora interviene el coro de plañideros no-residentes y ulula el ¡Quien pudiera!)
 

Se acerca la Nochevieja con sus
ausencias, presencias y carencias

Hoy es el último día de un año 2011 durante el que podemos decir que estuvimos a punto de tocar fondo y donde ya en las elecciones municipales y autonómicas se apreció con claridad que los españoles anhelábamos un cambio de rumbo radical que vino a culminar en un 20N de grato recuerdo. Si algo tenemos que lamentar de los últimos años, es que nos fueron arrebatado la esperanza de una manera insidiosa y paulatina, hasta hacernos caer en una especie de fatalismo del que aún hoy no estamos totalmente recuperados.

No cabe la menor duda de que en Ceuta, pese a la cifra de parados, la crisis no ha alcanzado en ningún momento la virulencia que en otros puntos de la geografía donde han pasado calamidades miles de familias sin derecho a ninguna prestación y con unos salarios sociales dispensados con cuentagotas que llegaban tan sólo a unos pocos. Pero el español no tiene el temple de vivir de limosnas y eso ha empujado a muchos a emigrar, como antaño, de los 100.000 puestos de trabajo que nos ofertó Angela Merkel dirigidos a profesionales cualificados (¡No sabe nada la alemana!) ya han partido 45.000 profesionales brillantes ansiosos por trabajar. Y han llegado tras recibir los agotadores cursos “intensivos” de alemán que en algunos casos llegaban a las ocho horas diarias y que han motivado que muchas familias se hayan entrampado aún más para pagarlos. El dinero mejor gastado, porque quien invierte en preparación está invirtiendo en futuro y atesorando un patrimonio que ninguna vicisitud puede arrebatar. La Bolsa puede acabar con los ahorros por sus fluctuaciones, los bienes inmobiliarios pueden perderse por los tiburones de los bancos, pero el aprendizaje que se guarda en el cerebro allí permanece y te acompaña sin tener que pagar tasas por excesos de conocimientos.

El 2011 ha sido el año del adiós para quienes han tenido que abandonar España, cuando eso ya parecía imposible en este siglo. Ya no estamos en aquel país que cantara Carlos Cano en una “Murga de los currelantes” que nos encogía el corazón ¿Recuerdan? “Esta es la murga, los currelantes, que al respetable buenamente va a explicar. El mecanismo tira p´alante de la manera más bonita y popular. S´acabe el paro y haiga trabajo, escuela gratis, medicina y hospital.Pan y alegría nunca nos falten, que vuelvan pronto, los emigrantes, haiga cultura y prosperidad” Nunca más oportuna ni mejor cantada. “Que vuelvan pronto los emigrantes” sí, en el 2012 y que no tengan que alargarse a los duros y emergentes países del Este a construir carreteras y autopistas bajo la nieve como tantos miles de andaluces, ni a lavar platos y fregar suelos en Inglaterra para ganarse un jornal y aprender gratis el idioma ¿Y para qué si en España no hay trabajo? Pues para tirar para Nueva Zelanda donde andan pidiendo gente con dominio del inglés o para Filipinas donde quieren a españoles en los buenos puestos de las compañías extranjeras y se ganan también buenos salarios. A Ceuta parece que no ha llegado la fiebre emigratoria y eso es buen síntoma de que, pese al desempleo, existe esperanza de que la incentivar a las pymes, a los autónomos y a los emprendedores se recupere el mercado laboral, al menos en parte. Aquí en la noche de Fin de Año no existirán grandes ausencias y carencias como en tantos puntos de la geografía en los que muchas familias añoran la presencia de quienes han tenido que marcharse, sin la maletilla de cartón atada con una guita y en vagones de tercera, cierto es sino en vuelos low cost y con las mochilas en el hombro ¡Unas mochilas más tristes! parecen llevar el desánimo marcado en las cremalleras de cierre.

Y quienes nos quedamos hemos de ser conscientes de que en nuestras manos está el regreso de nuestros jóvenes y no tan jóvenes, en la capacidad de trabajo, empeño, disciplina y sacrificio que seamos capaces de poner sobre el tapete de esta piel de toro que es la piel de nuestra tierra. Y si tenemos que protestar contra alguna medida excesivamente bestia, no hacerlo “acampando” y tumbados a la bartola ni esgrimiendo la pancarta, sino con huelgas “a la japonesa” porque si España se levanta es porque entre los cuarenta y pico millones que somos la estamos apuntalando. Mañana noche de ausencias, de presencias y de carencias, de cantar la “Murga de los currelantes” y pedir lo que clamaban a voces los andaluces aunando su canto al del granadino Carlos Cano “Pan y alegría nunca nos falten, que vuelvan pronto, los emigrantes, haiga cultura y prosperidad”. Puede que los agoreros consideren nuestro reto un imposible, pero cómo los españoles no sabemos que es imposible, lo vamos a hacer.
 

Imprimir noticia 

Volver
 

 

Portada | Mapa del web | Redacción | Publicidad | Contacto