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OPINIÓN - DOMINGO, 12 DE FEBRERO DE 2012

 

OPINIÓN / SNIPER

Bajo el azul cielo marrakchí
 


José Luis Navazo
yebala07@yahoo.es

 

Y con una agradable temperatura, la histórica capital de las dinastías bereberes almorávide y almohade, fundadoras de Marruecos, acogió estos días al doctor Marzouki, presidente de Túnez tras la emblemática “Revolución del Jazmín”. Pese a una considerable bajada estimada en un 11%, Marrakech late por y para el turismo, contrastando sus extensos palmerales con las altas y cercanas cumbres del Alto Atlas. Con Europa hecha unos zorros y el crudo invierno que azota al Viejo Continente, es la emergente clase media marroquí la que está tirando del consumo interno. Pero Marruecos también está notando los temblores y no de frío precisamente: éste año amaga con acabar estallando la “crisis del ladrillo”, que merced a la peculiar financiación de buena parte de las empresas constructoras del país, no dependientes tanto de la banca como sus homólogas españolas por motivos que el avispado lector puede fácilmente deducir, se ha ido demorando. Pero hay mucho pasivo construido, los precios son muy altos para el marroquí de a pie y no se vende. La crisis económica global, que progresa como una pandemia, ha empezado a golpear también al vecino país: según datos oficiales, el superpuerto Tánger-Med ha tenido una magra facturación en relación a su competidora Algeciras, las inversiones extranjeras han caído un 35% respecto al año 2010, las reservas de divisas disminuyeron un 12% y, pese a la tasa de crecimiento del 4,7%, 2011 acabó con un déficit presupuestario del 5,5% y más de dos millones de marroquíes sin trabajo ni ayudas de ningún tipo. Violentos disturbios sociales como los de Taza amenazan con emponzoñar a otras ciudades del país y colectivos de parados amenazan con inmolarse colectivamente, a lo bonzo. Práctica ésta, la del suicidio, que está en contra de los preceptos del Islam y que sin embargo se estaría abriendo camino en las propias filas de las Fuerzas Armadas Reales: al menos dos soldados se habrían dado muerte a finales de enero en la region de Marrakech (en Kelaât Sraghna y Ben Guerir) en protesta por sus salarios de miseria no equiparables en la vida civil, los abusos a la orden del día y sus deplorables condiciones de trabajo.

El próximo domingo 19 está prevista una masiva manifestación en Rabat así como en otras ciudades del Reino, conmemorando el primer aniversario del Movimiento del 20 de Febrero que forzó, no olvidemos, el ralentizado proceso de reformas, una nueva Constitución y las elecciones del 25 de noviembre. La retirada de los islamistas alegales de Justicia y Espiritualidad puede haber debilitado su fuerza, pero a cambio ha nutrido al movimiento de mayor coherencia ideológica. Si bien la monarquía no está cuestionada empieza a ser discutida (al menos sus poderes, que la nueva Constitución apenas ha rebajado), esperándose fuertes críticas al entorno del rey, en particular la controvertida nominación de consejero real del controvertido Fuad Alí El Himma, así como que en un país con fuertes déficits estructurales sociales y de equipamiento Mohamed VI ocupe el noveno lugar entre los monarcas más ricas del mundo y sea propietario, al menos, de más de 1200 hectáreas de entre las mejores y más fértiles tierras del país, convirtiéndose con ello en el eventual primer beneficiario del nuevo acuerdo agrícola pendiente de firma con la Unión Europea.

También se sigue con atención en Rabat el contrato de la marina argelina con los astilleros españoles “Navantia”, a fin de modernizar dos corbetas por un importe de 75 millones de euros, renovando su artillería y dotándolas de un moderno sistema integrado de combate. Claro que los astilleros de “Navantia” también colaboran con la Marina Real marroquí, manteniendo diferentes buques patrulleros y una corbeta de la clase Descubierta. Hábiles que son mis primos hermanos los gallegos y bien hacen, carallo. Visto.
 

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