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OPINIÓN - SÁBADO, 10 DE MARZO DE 2012

 

OPINIÓN / SNIPER

Ceuta y Melilla, “marroquíes”
 


José Luis Navazo
yebala07@yahoo.es

 

No se trata ya de historia ni de legislación internacional, pues la españolidad de ambas ciudades africanas (al igual que la de Canarias) está suficientemente clara. Otra cosa, harto diferente, es la mutante relación de fuerzas y la cambiante “real politik” pudiendo comentarles que, en estos aspectos y pese a la crisis escondida bajo la alfombra, nuestros vecinos marroquíes andan con la melena suelta y crecidos de tono como pensando, con España hecha unos zorros, que “ahora o nunca”. Confundiendo o no deseos con realidades, ésta sería la actual “hoja de ruta” de Rabat: por un lado y ante la persistente crisis de la estúpida y decadente Europa, poner diplomáticamente proa a los países emergentes de Asia como acaba de hacer el ministro de Exteriores, El Othmani, en su reciente viaje a Japón, un país que ya a principios de la década de los noventa financiaba un pequeño puerto pesquero en Cala Iris, bella localidad marinera con un gran potencial turístico sita en la agreste costa rifeña entre Punta Pescadores y la luminosa Ciudad de la Lavanda; por otro, intentando viabilizar y poner sobre la mesa la manida “Célula de Reflexión” sobre Ceuta y Melilla auspiciada en su momento, sin éxito, por el hábil y sin escrúpulos sátrapa Hassan II.

Por si no bastaba en la Yebala con el Comité de Liberación de Ceuta, animado desde Tetuán por el abogado Hajji (al que ahora ha sustituido en sus responsabilidades mi amigo Sousi) y, puertas adentro de la Ciudad Querida por el conocido funcionario marroquí Mohamed Hamed Alí, autoproclamado presidente de la figurante pero virtualmente inexistente Comunidad Musulmana de Ceuta, ha vuelto por estos pagos desde Nador el activo militante Said Chramti, impulsor de la Asociación de Derechos Humanos Gran Rif y de un nuevo Comité de Liberación de Ceuta, Melilla y las Islas (no confundir con el anterior), que promete ser noticia.

A principios de semana y al calor de un dulce té en la Blanca Paloma de la Yebala, un trajeado Chramti muy seguro de sí mismo le confiaba en una larga e instructiva conversación a este escribano del limes que, junto a algunos de los quince jóvenes de su asociación acababa de visitar Ceuta, planificando en fecha inmediata algunas acciones pacíficas pero simbólicas a fin de activar y reivindicar de forma abierta la “marroquinidad” de la misma, al estilo de lo ya realizado en Melilla, a saber: repartir octavillas en la vía pública, colgar en lugares emblemáticos algunas banderas rojas con la estrella de cinco puntas verde (el Sello de Salomón) y cambiar el nombre de algunas calles… En la ciudad prima-hermana de Melilla, la Plaza de España fue rebautizada momentáneamente “Plaza de Mohamed VI”. Said Chramti, al que trato y conozco desde hace años, aprovechaba para “cargar” contra Hajji y Mohamed Alí, a los que cuando menos y entre otras jugosas lindeza trató de “pusilánimes”, no obteniendo mejor trato otro común amigo de Nador, Abdelmounim Chauki. Yo tengo otras lecturas, entre otras que no hay nada más peligroso que el canto de cisne de un régimen preguntándome a la vez quién les para los pies a éstos, a la vez que especulo sobre el fuerte respaldo político del que debe gozar Said para lanzarse dentro de Ceuta y Melilla a realizar acciones abiertamente provocativas y que gozan, per sé, de una fuerte impronta mediática. Said me comenta que ahora “Marruecos está muy fuerte y España muy débil”. Lo último es cierto, pero conociendo algo Marruecos le maticé que la presunta fortaleza de su país era harto relativa y que, institucionalmente, Rabat tenía incluso el techo de cristal. En román paladino y a mi entender, ojito con arrojar piedras que si rebotan podrían causar daños irreparables en casa del avezado lanzador. En todo caso, Said Chramti va de frente y por derecho hacia su meta. Creo que está creciendo un líder emergente, dispuesto a labrarse su estrella en el firmamento de la diplomacia paralela insertada en las tradicionales reivindicaciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla. Visto.
 

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