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OPINIÓN - MIÉRCOLES, 11 DE ABRIL DE 2012

 

OPINIÓN / ANALISIS

¿15 meses por años de calvario? Es barato acosar
 


Nuria de Madariaga
opinion@elpueblodeceuta.com

 

Decepción ante la petición fiscal en el caso del ex-guardia civil que presentó denuncia contra su superior. Auténticamente ligth. Y la Justicia no debe ser ligth, sino calibrar el daño real causado por los hechos que se juzgan. En mi opinión y tras examinar un resumen de este caso tan poco ejemplar, no puedo menos que recordar la “caña” que hemos recibido los juristas durante los últimos años en lo relativo a la especial sensibilidad ante los delitos contra la integridad moral del artículo 173 del Código Penal.

Tal vez porque este tipo de acoso que excede al mobbing, se relaciona con el cruento abuso escolar y con la violencia doméstica, todas las víctimas poco menos que en el mismo canasto y todas merecedoras de un férreo apoyo de la sociedad y de las leyes. ¿15 meses de petición para años de sufrimiento psicológico con el plus de dos denuncias falsas a modo de otro par de ordalías, archivadas? ¿Y por qué no se interpuso querella por calumnias inmediatamente después del archivo? Otra vía que la del presunto delito continuado (es delito continuado) contra la integridad moral con supuesto abuso manifiesto de autoridad y hasta pudiera ser que varios tipos de participación en los hechos, porque hay un autor material ¿Pero puede existir un cómplice por omisión o algún encubridor? ¿Y la responsabilidad civil subsidiaria por las secuelas psíquicas? ¿Y cómo se compensa el miedo ante las dos falsas denuncias y la angustia hasta verlas archivadas? ¿Se ha realizado la lógica evaluación psiquiátrica del presunto autor de los hechos para determinar si existen rasgos patológicos en su personalidad?.

Porque si la versión de los hechos de la víctima, tímidamente refrendada por el fiscal, es cierta, estamos ante un supuesto de extrema gravedad y ante un ensañamiento continuado en el tiempo contra una persona de rango inferior ¿Y nadie en la Comandancia tuvo constancia de lo que estaba pasando? Afortunadamente los hechos acontecieron hace muchos años y se supone que algunos de quienes allí se encontraban ya no estén, porque si con ese tipo de comportamientos hay que bregar, mejor caer en manos de los Mossos D´Escuadra. El relato de los hechos es siniestro y todo el supuesto transpira insanía, crueldad y oscuridad. No es lo mismo ser víctima en una empresa de recauchutado que en un cuartel de la Benemérita. Porque el sentido y la esencia de la Guardia Civil forma parte de los arquetipos de “lo” español y tal vez porque existe en todos una profunda admiración ante los “picoletos” es por lo que existe una aún mayor exigencia de honor. Y lo digo cómo espectadora de aquellos cantos de la Andalucía de los años 80 donde se decía “¿Y cual es el río más largo de España? El de la Guardia Civil que nace en Andalucía y muere en el País Vasco”. Demasiados españoles tiñeron de sangre y valor el uniforme cómo para poder permitir que “haya existido” un comportamiento similar en el Cuerpo.

De ahí la opinión que,de ser ciertos los hechos encausados, se adecua más la respuesta penal de la acusación particular que el simbolismo ligth del fiscal. Historia tenebrosa, más bien un folletín de venganzas, desencuentros, infamias y enfrentamientos. ¿Donde estaban los mandos? Todo adquiere especial gravedad por el “ser vos quien sois” y la enorme responsabilidad que implica el ser Guardia Civil siempre bajo el prisma de la opinión pública en sus actuaciones.

¿Será este caso la excepción que marca la regla de la ejemplaridad en el resto? Probablemente, pero en sí es un supuesto bochornoso, lo bastante cómo para que el procedimiento no hubiera sufrido tantas dilaciones. Y más que suficiente cómo para una responsabilidad civil subsidiaria por parte de la propia Benemérita ¿Delito contra la integridad moral o mobbing? En uno y otro supuesto desde la reforma del Código del 2010 “paga la empresa” sin la alternativa de poder escurrir el bulto de las responsabilidades.

¿Y puede una indemnización compensar el calvario sufrido? Compensarlo desde luego que no, pero el dinero sí es capaz de comprar las artes de buenos especialistas psiquiatras de las nuevas generaciones que comienzan a calificar como “Síndrome de Vietnam” los destrozos mentales provocados por una situación de miedo y estrés mantenida en el tiempo con el consiguiente deterioro físico y psíquico provocado por al alteración de la química del cerebro. Si se ha estudiado algo de psiquiatría forense se conocen muy bien las secuelas que se derivan en las víctimas de este tipo de delitos. Y este no es un caso más. Es un caso grave.
 

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