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sucesos - MIÉRCOLES, 20 DE JUNIO DE 2012


sala de juicios. archivo.

juicio
 

“No me sirve de nada que haya justicia al cabo de cinco años”

Una mujer se niega a declarar por
quebrantamiento de condena de su ex pareja en protesta por la dilación que se ha producido entre la denuncia y el acto del juicio oral
 

CEUTA
El Pueblo

ceuta
@elpueblodeceuta.com

Marina T.T. se negó ayer a declarar contra su ex pareja en la vista oral que se siguió en el Juzgado de lo Penal número 1 de Ceuta por quebrantamiento continuado de una orden de alejamiento sobre ella. Dijo que después de cinco años y medio de formular la denuncia, ya no le servía “de nada” que se pronunciara la justicia.

El juicio por quebrantamiento de condena de una orden de alejamiento que se celebró ayer en el Juzgado de lo Penal número 1 de Ceuta evidenció ayer la falta de medios de los juzgados, en general, y que se traduce en dilaciones indebidas que, si bien se consideran atenuantes, lo cierto es que desesperan a aquellos que buscan justicia.

Fue el caso que puso de relieve ayer Marina T.T., quien había denunciado a su ex pareja José Lorenzo M.P., por quebrantamiento continuado de una orden de alejamiento, que denunció en 2007. La orden provenía de una sentencia en firme dictada el 26 de diciembre de 2006, por la que se consideraba a José Lorenzo como autor de un delito de malos tratos en el ámbito familiar, por el que fue condenado a cuatro meses de prisión y a una orden de alejamiento de 500 metros de la víctima durante 16 meses.

El acusado, que se declaró inocente, se acogió a su derecho a no declarar al principio de la vista oral. Seguidamente fue el turno de Marina, quien fue advertida por la juez de que en base a que había mantenido una relación podía acogerse a su derecho a no declarar, aunque le comunicó que si decidía hacerlo, no podía mentir. Marina se negó a declarar, aunque sí dijo que después de cinco años y medio de la denuncia por quebrantamiento, no le servía “de nada celebrar un juicio hoy por hoy”.

Dadas las circunstancias, la acusación particular, que la representaba, se apartaba del asunto, teniendo en cuenta, como advirtió la juez, que estaba ejerciendo un derecho renunciable. Al final, se apreció que al no declarar ninguna de las partes, no existían pruebas de que se hubiera producido un quebrantamiento de las partes. Como explicó la juez, existía un vacío probatorio por lo que se imponía una sentencia absolutoria, declarándose las costas de oficio.

En el último turno de palabra que se le ofreció a la supuesta víctima, Marina dijo que había estado denunciando, cada dos años y que los procedimientos no habían ido bien.

“No me sirve de nada que haya justicia al cabo de cinco años. Estoy absolutamente de acuerdo”, dijo en torno a la sentencia absolutoria. Tras firmar el acuerdo, abandonó la sala con los ojos anegados en lágrimas.

Por otra parte, la titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Ceuta decidió ayer suspender un juicio por malos tratos y amenazas contra Antonio Jesús M.H. debido a la incomparecencia de uno de los testigos, un guardia de seguridad. La denuncia había sido interpuesta por su esposa, Violeta C.G., aunque ambos, paralelamente, se hayan incursos en un procedimiento de divorcio. El testigo fue multado por la jueza, al no comparecer. En este sentido, se le hizo llegar al tribunal que el testigo no había podido comparecer debido a que en su empresa no habían accedido a cambiarle el turno de trabajo para poder asistir a la vista oral. Así, si posteriormente presentase un justificante en tal sentido, se le podría retirar la multa. En lo tocante al procedimiento, la vista prevista para ayer iba para largo, ya que se habían previsto videoconferencias, el testimonio de cinco testigos y también el dos médicos forenses. Por lo que se refiere al juicio que no se celebró y que se ha aplazado hasta el día 10 de octubre, deviene de unos malos tratos: concretamente un tirón de pelo y una patada, además de unas supuestas amenazas e insultos. El asunto es complejo, como conviene el abogado de la acusación particular, Juan Izquierdo, puesto que estos supuestos delitos se habrían producido paralelamente al proceso de divorcio que vive la pareja y en el que se habrían producido diversos problemas.
 

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