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sociedad - LUNES, 13 DE AGOSTO DE 2012

 

JUVENTUD

Emprendedores sin miedo: un puñado de jóvenes ceutíes demuestran que la crisis es una oportunidad

CEUTA
Cristina Rojo

ceuta
@elpueblodeceuta.com

Con los índices de paro juvenil más altos de toda la Unión Europea (65% frente a un 21,4% de media), y una de las tasas de fracaso escolar más flagrante, Ceuta también cuenta entre sus jóvenes con personas que precisamente en este año, el 2012 de la crisis, se han decidido a montar su propio negocio. Son jóvenes emprendedores que desafían la escasez de fondos, la inestabilidad del mercado laboral y la falta de motivación, con un valiente objetivo: convertirse en sus propios jefes y ofrecer su trabajo a la ciudadanía.

Un índice de paro del 65%. El más alto de toda la Unión Europea y resultados académicos también en el vagón de cola de la zona euro, no hacen de la juventud ceutí un conglomerado homogéneo sobre el que sea imposible trazar esperanzas de futuro. Y es que aunque el nivel de emancipación juvenil en la Ciudad Autónoma es de los más bajos de España (un 25% de los jóvenes está emancipado frente a la media nacional del 27%), la tasa de emancipación ha crecido en algo más de un punto desde 2007 según datos del último Estudio de la Juventud publicado este año por los sociólogos José Miguel Cantón, Francisco Javier Escobar y Carlos Rontomé. Tomando como referencia este mismo estudio, en su edición de 2001, en el transcurso de la última década se ha doblado el porcentaje de jóvenes totalmente autónomos económicamente.

Estos datos apuntan directamente a jóvenes que han conseguido estabilizar una situación laboral, para la que se daría por hecho que han conseguido un trabajo bien sea eventual o permanente. Pero entre sus números también se encuentran aquellos jóvenes que, cansados de no encontrar un puesto a su medida en un raquítico mercado local, se han lanzado al agua para construir su propia empresa. Cada uno de sus casos es un mundo: desde quien vuelve a casa después de estudiar fuera y empieza algo aquí, hasta quien no se ha movido de Ceuta y ha visto un hueco para poder poner su sueño en marcha. Hay quien ha podido beneficiarse de ayudas económicas locales o europeas, pero también casos de emprendedores que han tirado de ahorros o préstamos. Entre los consultados para este artículo, elegidos de manera aleatoria, todos han defendido el importante papel de su familia como uno de los apoyos más fundamentales en su iniciativa. No es de extrañar ya que, del 78,6% de la ayuda externa que reciben los jóvenes ceutíes cuando no están completamente independizados, procede de su familia.

Para los jóvenes ceutíes, este apoyo representa algo más de uno de cada diez euros de los que disponen al mes, un 11,62% de sus ingresos mientras que para el resto de jóvenes españoles esta aportación representa tan solo el 6,5% según datos del Estudio de la Juventud en Ceuta indicado anteriormente.

El informe sobre la situación laboral y educativa de la juventud en Ceuta dice que, de todos los jóvenes con algún tipo de experiencia laboral, los que han trabajado por cuenta propia o familiar no llegan al 10%. Dentro de este grupo, quienes se han lanzado al mercado como autónomos representan un 3,6% del total: lo que identifica a los jóvenes emprendedores ceutíes como una verdadera ‘rara avis’ dentro de la economía local.
 


Ana Silva: “El que no arriesga, no gana”

Decidió hacer de una de sus pasiones, la confección accesorios artesanales elaborados con abalorios, una apuesta de negocio a la que se lanzó definitivamente el pasado 17 de Marzo. Fue ese día cuando Ana Silva abrió las puertas de ‘Coquette’, una pequeña boutique de collares, pulseras y detalles en la que los protagonistas son los abalorios.

“Desde pequeña siempre me hacía mis pulseras y solía traer abalorios de fuera”, explica, recordando que fue hace algo más de cinco años cuando se planteó la posibilidad de ser ella quien trajera estas cuentas a Ceuta para que otras personas como ella pudieran tenerlas a mano, sin necesidad de viajar a la península.

Después de varios intentos, cuando encontró el local donde se ha establecido ahora, en la calle Jáudenes, no se lo pensó más. “Llevo muchos años en otro tipo de negocios y pensé que era ahora o nunca. El que no arriesga, no gana”.

La joven, que mantiene un segundo empleo a tiempo completo en una cadena de ropa, afirma que ha tenido al suerte de poder contar con su hermana para poder sacar su proyecto adelante.

“Hay muchos momentos de incertidumbre, pero sí veo que hay gente que quiere arriesgar entre los jóvenes de Ceuta. Conozco varios casos personalmente”.

Aunque admite que acondicionar el local para ‘Coquette’ no ha costado demasiado, Silva no ha contado con ningún tipo de ayuda económica para poner en marcha su proyecto.
 


Piku Sunderdas: “Tener ideas es fácil; Hacerlas realidad es tan costoso como gratificante”

“Tanto mi socio como yo nos hemos criado en un ambiente emprendedor, no creo que sea algo que se lleve en nuestros genes pero que sí forma parte de nuestra cultura”, afirma Piku Sunderdas, economista de 26 años que, junto a su socio Francismo Mulchand, está a punto de abrir un esperadísimo espacio que se sumará a la oferta gastronómica de la ciudad, el primer restaurante hindú de Ceuta, bajo el nombre de ‘Taj’. Al igual que otros jóvenes emprendedores ceutíes, Sunderdas se ha criado en un ambiente emprendedor, algo que tal y como afirma se enfatiza todavía un poco más entre los miembros de la comunidad hindú de la ciudad. “Ceuta es una ciudad en la que conviven cuatro culturas y la situación geográfica que tiene hace que exista un continuo espíritu emprendedor”, aún así, reconoce que “tener ideas es fácil, pero hacerlas realidad es mucho mas costoso y requiere la coordinación de muchas personas”.

“Cuando estas entregado a algo que te gusta todo resulta más gratificante”, dice ilusionado por la inminente apertura de un negocio en el que ha puesto todo su esfuerzo durante los últimos meses y para el que han solicitado ayudas económicas, “aunque las cantidades percibidas son insignificantes teniendo en cuenta la inversión realizada, llevando a cabo el proyecto con fondos propios”.

“La realización del proyecto ha sido desafiante desde el principio y ha supuesto un gran esfuerzo por nuestra parte”, explica recordando cuando surgieron las primeras ideas para hacer realidad ‘Taj’, en 2010. Ahora solo quedan los últimos retoques y en cuestión de días ambos jóvenes podrán ver el resultado de este trabajo. Los ingredientes y los cocineros, parte fundamental de esta nueva oferta para el paladar de muchos en la ciudad, ya están listos para empezar. Y es que, como afirma Sunderdas, “El hecho de que este proyecto se haga realidad es solo comienzo, lo mejor esta por llegar”.
 


Leyre González: “La ayuda de mis padres ha sido esencial, sin ellos no habría podido montar esto”

Leyre González sabía hace tiempo que su sueño de vivir en Ceuta, y compaginarlo con su profesión como veterinaria, pasaba por abrir su propio establecimiento. Con cinco clínicas en la ciudad, “nadie ofrecía trabajo”. Pero a la vez, la joven estudió la situación y vio que una nueva clínica, en una ciudad con más de 7.000 animales censados encontraría un hueco empresarial y clientes tarde o temprano.

Así, después de estudiar y residir durante unos 10 años en Córdoba, se tomó la idea más en serio y empezó a buscar un local.

Tenía clara la zona, así que en cuanto encontró uno en la zona de las Puertas del Campo se puso manos a la obra e inició su puesta en marcha como emprendedora. Pidió un préstamo de 82.000 euros, avalada por sus padres, y se embarcó en la apertura del ‘Centro Veterinario Leimar’, que acaba de cumplir 2 meses de vida y es hoy la mayor aventura que ha iniciado. “Estoy muy contenta, he tenido la suerte de entrar en la última fase de la campaña de la rabia que me ha dado la oportunidad de darme a conocer, y sé que esto es cuestión de paciencia”, admite, aconsejada por sus padres, también empresarios de toda la vida.

González trabaja ahora junto a otra autónoma que ofrece servicios de peluquería de mascotas, y ha conseguido dos ayudas económicas que han hecho que la inversión total para abrir el centro veterinario no sea tan alta. La joven gradece el importantísimo apoyo y asesoramiento que ha recibido de la Casa de la Juventud, que ha sabido orientarle en pasos básicos de su tramitación.

Ahora, queda seguir trabajando y disfrutar de lo conseguido. “Lo mejor de ser autoempleado es poder ser fiel a tu propia ética, lo más difícil, sentir que toda la responsablidad, tanto económica como profesional, es tuya”.
 


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