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OPINIÓN - DOMINGO, 13 DE ENERO DE 2013

 

OPINIÓN / DESDE LA OTRA ORILLA

Son los mismos, pero con distintos collares
 


José Salguero Duarte
opinion@elpueblodeceuta.com

 

Finalizados los días de descanso, he intentando proseguir aislado de determinado discurrir político, económico y social que me rodea. Pero una vez regresado a la urbe de esta jungla donde me ha tocado vivir, al sur del Sur de Andalucía en el Campo de Gibraltar, no lo he podido conseguir, porque como dijera Rafael ‘El Gallo’, “lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible”.

Y es imposible de que no lo consiguiera, porque mis voluntarias obligaciones periodísticas contraídas me lo impiden, porque tengo que estar al día de todo cuanto se cuece, en los saraos cercanos y alejados de esta España cañí de panderetas, palanganeros y demás impresentables faltos de dignidad y de ética.

Por ello, nada más aterrizar en la rutina de esta civilización incivilizada, fui bombardeado por todos los flancos, acerca de aconteceres políticos acaecidos recientemente. Pero al ser más de lo mismo de cuanto pasó en la política española en el pasado 2012, lo fui digiriendo sin ningún sobresalto, y sin que me afectara lo más mínimo, al tener la intención de que no me siga dañando ciertas indecentes prácticas políticas.

Aunque, hace unos días, al saludar a un estimado amigo, me dijo: “Me encuentro enfermo, la cabeza me dicta una cosa y el cuerpo actúa de forma distinta. Te pido que te alejes de mí”.

Al ser mi interlocutor quien es y lo que representa para sus amigos entre los que me encuentro, me preocupó bastante esa expresión, por lo que no me alejé de él de ningunas de las maneras, haciéndole, por el contrario, más caso que en otras ocasiones, porque me percaté, que esa enfermedad que le afectaba tanto, la he padecido en muchísimas ocasiones en el discurrir de mis días.

Por ello, al intuir cual era su mal, y al tener mi amigo una necesidad imperante de escupir de sus entrañas lo que le aterraba. Con sutileza ‘le tiré’ de la lengua, de igual forma que lo hacen ‘los buenos’ de los servicios secretos, para empaparse de lo que proceda con sus escuchas, antenas parabólicas o interrogando.

Consecuentemente, sin prisas pero sin pausas, en clave de sol en segunda línea de mi pentagrama, comenzó a crear su conmovedora obra, abriendo sus compuertas de par en par exclamando: “¡Cómo es posible que el ex ministro de Economía del Gobierno estatal del PP de José María Aznar, ex presidente del Fondo Monetario Internacional y ex presidente de Bankia, Rodrigo Rato; a pesar de estar imputado de varios delitos por el caso Bankia, lo han fichado hace unas horas en Telefónica”.

Contestándole -son los mismos, pero con distintos collares. Por ello, no me extraña lo más mínimo que haya sido fichado por Telefónica, porque en esa compañía de ‘Las Matildes’, de Villalongas y de otros muchos afines a las distintas siglas políticas, acoge en sus pechos no sólo a distinguidos desechos de la política española, sino hasta al yerno del Rey de España, Iñaki Urdangarin, imputado por el caso Nóos-.

Mi amigo, se mostró más alterado aún al oír lo que le dije, replicándome: “Mañana daré de baja todos mis líneas de Telefónica, porque no quiero contribuir a mantener a gente como Urdangarín, Rodrigo Rato, Zaplana y otros muchos similares”.

La conversación transcurría mientras paseábamos disfrutando de la benigna climatología reinante por céntricas calles algecireñas. Teniendo mi amigo que hacer con carácter de urgencia una llamada telefónica a su esposa, para preguntarle cuántos pollos tenía que comprar en el Kaporal para almorzar. Por lo que, le solicitó el móvil a un tercer amigo que nos acompañaba. Diciéndole con mucha guasa éste último cuando se lo cedía: “Toma un ratito”.

Mi amigo, el malhumorado, al oír eso y comprobar que dicho teléfono era de Telefónica, se subió por las paredes, al entender que ese ‘ratito’ no se refería a que fuera corto el ratito de tiempo que durara su llamada, sino que, el referido móvil contribuye a que a Rato le paguen a partir de ya, sustanciales sumas de euros por el nuevo cargo que ocupa en Telefónica.

Menos mal, que no revoleó el móvil, pero algo le hizo al quedarse el referido terminal totalmente bloqueado, teniéndole que ceder el mío, el que por supuesto no es de Movistar. Pero si lo fuera, ya lo hubiera dado de baja sin más preámbulos, porque soy de la misma opinión que mi amigo el malhumorado, y no estoy dispuesto a mantener a presuntos parásitos, pero mucho menos a altos cargos de Telefónica procedentes de la política española.

El asunto de Rato se fue difuminando en nuestra conversación, ya que, una vez mi amigo resolvió los pollos que tenía que comprar, me comentó que “España no tiene solución y menos con la entrevista que concedió el Rey a Jesús Hermida”.
 

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