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ACTUALIDAD - DOMINGO, 21 DE ABRIL DE 2013


controles de Tráfico. p. zumeta.

POLICÍA LOCAL
 

Las denuncias más habituales de Tráfico se registran por parar en doble fila o aparcar en la acera

La Unidad cuenta con 24 agentes, dos
oficiales y un subinspector por turno; los controles se realizan de forma “aleatoria”  para “no perjudicar al ciudadano”

CEUTA
Paula Zumeta

ceuta
@elpueblodeceuta.com

El mayor número de infracciones que registra la Unidad de Tráfico de la Policía Local es por vehículos parados en doble fila y por estacionar encima de las aceras. El equipo está formado por 27 agentes por turno, de los cuales 24 son policías, dos oficiales y uno es subinspector. La unidad trabaja en horario de mañana y tarde -27 por cada turno-, de lunes a viernes y los sábados por la mañana. Los controles que se llevan a cabo se hacen de forma “rotatoria” con el propósito de “no perjudicar” en demasía al ciudadano. “Lo positivo” es que en este tipo de controles no se registre ninguna denuncia.

El mayor número de infracciones que registra la Unidad de Tráfico de la Policía Local es por vehículos parados en doble fila y por estacionar encima de las aceras. El equipo de Tráfico está formado por 27 agentes por turno, de los cuales 24 son policías, dos oficiales y uno es subinspector. La unidad trabaja en horario de mañana y tarde de lunes a viernes, además de realizar una rotación los sábados por la mañana. La Ley dice que los policías de tráfico “siempre deben ir en binomio, por pareja”, explica a EL PUEBLO uno de los oficiales. “También es por motivos de seguridad, ya que el agente cuenta con el apoyo de otro en el caso de que se produzca un problema”, continúa.

La jornada comienza con el repostaje de los vehículos con los que cuenta la Unidad, que son utilizados de manera aleatoria por parte de los agentes. El “compañerismo” se palpa en un ambiente “cordial” en la gasolinera. “Nos apoyamos cuando nos tenemos que apoyar”, asegura. Las bromas se suceden mientras se repostan los vehículos. Cada una de las motos cuenta con una tarjeta de crédito cuya factura entrega cada agente al subinspector para entregarlo de forma posterior en las instalaciones de la Policía, en el edificio polifuncional de Puertas del Campo. A pesar de contar con motocicletas “bastante antiguas”, los agentes de Tráfico también usan algunas más nuevas que sirven, por ejemplo, para escoltar a autoridades o a camiones de gran tonelaje que deban pasar por la ciudad.

En cuanto a los zetas se refiere, tras la incorporación de los diez nuevos coches, cada vehículo dispone un “parte de incidencias” en el que se refleja el agente que lo utiliza, los kilómetros de inicio de turno o si se ha producido alguna incidencia, como “golpes”. Así, “los coches se cuidan más; todas las unidades deben efectuar este trabajo”, informa. Así, Tráfico cuenta con un total de 22 motocicletas por turno, cinco vehículos para agentes, uno para los oficiales y otro destinado al subinspector.

El factor “sorpresa”

Sobre las 16.15 horas, el equipo sale de la gasolinera para que el subinspector accidental ordene las pertinentes actuaciones a llevar a cabo. Así, parte del grupo se reúne en las cercanías de la avenida de Madrid con el propósito de trasladarse hasta el control. Los agentes “desconocen” el lugar en el que se va a instalar hasta que el subinspector o el oficial no les informan del mismo. El oficial destaca que los controles de tráfico se realizan “de forma aleatoria” y siempre cuentan con un “tiempo determinado”, de entre 15 y 20 minutos para “no perjudicar al ciudadano”. “Se trata de hacer un control para ir buscando anomalías e ir controlando el tráfico”, continúa. “El factor sorpresa es uno de los puntos más destacados para llevar a cabo los controles”, destaca el oficial. En una intervención de estas características participa “prácticamente el 70% del turno”.

Y es que, los agentes no repiten una misma zona dos días seguidos, “se buscan sitios diferentes”. “Si el control es negativo” -es decir que no se denuncia a nadie- eso es “maravilloso”, añade el subinspector accidental.

“Eso es de lo que se trata, de que se vea a la Unidad de Tráfico”, señalan. En la tarde del viernes, en el primer control se registró una sanción a una motorista que viajaba sin carnet y sin casco. Además, se requisó una bicicleta a un joven que, al parecer, había cometido una infracción. “Las bicicletas también son vehículos y en el caso de requisarlas por circular por ejemplo encima de la acera, el ciclista debe presentar la factura de compra que acredite que es de su propiedad”.

A pesar de que el robo de motocicletas haya disminuido, los agentes están “muy atentos” en cada uno de los controles porque “suelen pintarlas de otro color y cambiarles la matrícula”. Cuando finaliza el turno, se redacta un “parte de denuncias de todos los vehículos que hayan entrado y las incidencias que se hayan producido”.

Por último, los policías de Tráfico también son los encargados de controlar los accesos a los colegios e institutos, tanto a la entrada como a la salida de los mismos.
 


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