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economía - DOMINGO, 9 DE JUNIO DE 2013


Enrique Sánchez. cedida.

MERCADO LABORAL / ENRIQUE SÁNCHEZ, PRESIDENTE DE ADECCO
 

“El foco debe estar en el empleo y en la contratación, no es subvencionar el paro”

Buscar empleo se ha convertido en el trabajo
más difícil del mundo. Las exigencias del mercado laboral y de nuevas capacidades lo ponen aún más complicado
 

CEUTA
El Pueblo

ceuta
@elpueblodeceuta.com

En un mercado de trabajo revolucionado como el que vivimos aparecen nuevos modelos de acercamiento y fidelización a los candidatos. Casi nadie es capaz de aconsejar a los jóvenes qué carrera estudiar, y resulta muy complicado desentrañar la fórmula de la empleabilidad perfecta para quienes buscan un empleo. Enrique Sánchez, presidente de Adecco para España, cree que si se mejora la forma en la que los grupos de recursos humanos como el que preside se relacionan con candidatos y empresas, es posible seguir siendo relevante en la industria del reclutamiento y ayudar a quienes se embarcan en la difícil aventura de encontrar un trabajo.

En un mercado de trabajo revolucionado como el que vivimos aparecen nuevos modelos de acercamiento y fidelización a los candidatos. Las fórmulas para encontrar empleo –que se ha convertido hoy en la ocupación más difícil del mundo, para la que hace falta ser un verdadero especialista– pasan por reinventarse profesionalmente, por hacer las cosas de un modo diferente, adaptarse y ser más flexible que nunca. Casi nadie es capaz de aconsejar a los jóvenes qué carrera estudiar, y resulta muy complicado desentrañar la fórmula de la empleabilidad perfecta para quienes buscan un empleo o desean cambiar definitivamente de trabajo o sector.

En este entorno de gran incertidumbre Enrique Sánchez, presidente de Adecco para España, Portugal y Latinoamérica, cree que si se mejora la forma en la que los grupos de recursos humanos como el que preside se relacionan con candidatos y empresas, es posible seguir siendo relevante en la industria del reclutamiento y ayudar a quienes se embarcan en la difícil aventura de encontrar un trabajo. Sánchez asegura que “se trata de hacer trajes a medida, porque ya no valen las soluciones globales”, y se refiere al potencial que tienen las agencias privadas de empleo: “Esto puede provocar un cambio. Hay que tener en cuenta que esta figura tiene mucha más penetración en el resto de la Unión Europea que en España. Aquí no hay acuerdos con ninguna comunidad autónoma, y el INEM ha sido ineficiente hasta ahora para ayudar a la gente a buscar trabajo».

El presidente de Adecco se muestra convencido de que «es posible ayudar más, pero es necesario que los recursos se sitúen de forma adecuada. Los españoles quieren trabajar; no cobrar el desempleo, y los incentivos pasivos deben colocarse en la economía productiva del lado de los trabajadores. El foco debe estar en el empleo y en la contratación, no es subvencionar el paro”. Sánchez explica que en este escenario de cambios y nuevas exigencias profesionales, “la capacidad para acceder al mercado de trabajo es mayor hoy de lo que era antes. A través de las tecnologías de la información se pueden canalizar muchas más opciones”.

Reconoce además que la industria del reclutamiento “ha sufrido los rigores de una economía perversa. No podemos olvidar que estamos muy pegados al ciclo económico y a la terrible crisis del empleo. Es evidente que este ciclo económico no ayuda. Esto ya no se trata sólo de una agencia que recibe a un candidato que busca empleo. La forma en la que llegamos a las empresas ha cambiado radicalmente, pero los trabajadores seguirán necesitando un cara a cara con nosotros. Es evidente que hay que hacer las cosas de un modo muy diferente al que se hacían antes. Esto resulta fundamental porque, de lo contrario, los agentes tradicionales que no lo hagan van a desaparecer”.

A pesar de los aires de cambio, de reinvención y de actuar de manera radicalmente distinta, el presidente de Adecco observa que “hay que tener en cuenta que algunas cualidades que eran válidas lo siguen siendo y lo serán. Cuando se dice que es necesario reinventarse, eso quiere decir que hay que aprender, entender de tecnología... La capacidad de adaptarse a las circunstancias determina el éxito. Si no eres capaz de pensar de otra forma te quedas fuera de juego. Pero conviene que te adaptes sin perder tus valores y señas de identidad. Es cierto que la gente no se transforma de la noche a la mañana. Se trata más de una evolución que de una transformación brutal”.

Sánchez opina que los grupos de recursos humanos dedicados a la selección “han de ser un socio en la vida profesional de un candidato. Pero además, la empresa ya no es sólo un punto de contacto para los trabajadores que están buscando un empleo. Las compañías también se han convertido en socias en todo este proceso”.

¿Preparados para competir?

La distancia entre la Universidad y las necesidades de las empresas y las exigencias del mercado laboral es otra de las grandes preocupaciones de Enrique Sánchez, quien opina que “es un hecho que Universidad y empresarios o mercado laboral circulan a velocidades distintas”. El presidente de Adecco cree que “el sistema educativo debería formar y preparar para abordar la búsqueda de empleo según lo que necesiten las empresas. Esta es una obligación inexcusable”.

Sánchez añade que “España no fabrica las competencias que el sistema productivo necesita. Los jóvenes pueden escoger lo que estudian, pero al menos deberían tener información precisa sobre los perfiles que se van a necesitar. Esto hoy no ocurre. En el resto de la UE la situación es distinta. Se advierte un compromiso del sistema educativo en otros mercados para informar y proveer de conocimientos para que las nuevas generaciones conozcan cuáles son los perfiles necesarios”. Enrique Sánchez recuerda que en España tenemos un 40% de universitarios, y se pregunta qué carreras son verdaderamente útiles: “Con esto me refiero a analizar qué estudios implican una posibilidad real de encontrar trabajo en el sector productivo. Es evidente que hoy existe un un punto de desencuentro entre las competencias requeridas y las habilidades que son necesarias”. Asimismo apunta otros factores que lastran las oportunidades para adecuarse a las exigencias del mercado laboral: “Un 80% de quienes han perdido un empleo en el sector de la construcción son jóvenes que decidieron dejar de estudiar para dedicarse a un trabajo que ha desaparecido”. Añade que, además, “España es analfabeta en idiomas, y la verdad es que si el sistema educativo no garantiza el conocimiento de inglés al acabar la carrera, es que estamos haciendo mal las cosas”.

Sánchez cree que “hay toda una generación que vamos a perder. Los jóvenes que se van son talento en el que hemos invertido y que perdemos definitivamente. Lo ideal sería recuperarlo y no perder ese inmenso valor. El paro juvenil es la parte más trágica. Nuestra tasa de fracaso escolar es el doble de la UE. Hay un porcentaje muy alto de la población más joven que han decidido no continuar con sus estudios para trabajar (se fueron a la construcción). No invirtieron en formación y hoy se han quedado cortados”.

¿Sabe la gente buscar empleo?

La enorme velocidad es el sustrato de todos los cambios en el mercado laboral. Resulta complicado reconocer y anticipar los cambios en la economía y en el mercado de trabajo, y no todos tienen la habilidad y flexibilidad para adaptarse a las nuevas circunstancias. Hay quien dice que la gente no sabe buscar trabajo. Para Enrique Sánchez, “lo primero que hay que decir en este sentido es que resulta inmoral responsabilizar de falta de competencia a quienes buscan un trabajo. Ellos no son responsables de las deficiencias y no son la causa principal de las altas tasas de desempleo que padece España. Los motivos se han de buscar en la crisis económica; en unas reformas que se han hecho tarde y mal; o en la propia reforma laboral, insuficiente y que, asimismo, ha llegado tarde”. A pesar de todo, Sánchez cree que, efectivamente, una gran parte de quienes buscan empleo no sabe buscar trabajo. “El 80% de los currículos y entrevistas laborales presentan deficiencias de forma que en muchos casos tienen solución. No es sólo que un 58% de jóvenes menores de 25 años busquen un puesto. Hay mayores de 45 que llevan muchos años haciendo exactamente lo mismo en la misma empresa, y este es un fenómeno que nunca más se va a producir. Estos profesionales también se encuentran con graves dificultades para volver al mercado laboral”. Sánchez recuerda que “hoy se requieren aptitudes como el dominio de idiomas, o de la tecnología; profesiones y perfiles técnicos o habilidades sociales (especialmente demandadas en posiciones comerciales). Pero también ciertas actitudes que no tienen nada que ver con el deseo de lograr un trabajo para siempre.

Resulta imprescindible saber desarrollarse en diferentes empresas y trabajos; la voluntad de moverse de puesto y de ubicación geográfica; la determinación para ser empleable; la flexibilidad, apertura o disponibilidadad y estar dispuesto a aprender”.
 

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