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OPINIÓN - DOMINGO,13 DE OCTUBRE DE 2013

 

OPINIÓN / EL OASIS

Financiación ilegal de los partidos
 


Manolo De la Torre
manolodelatorre@elpueblodeceuta.com
 

Los partidos políticos son máquinas de hacer dinero. Sobre todo los que son capaces de ganar elecciones. Socialistas y populares han venido financiándose con métodos más que conocidos a fin de recaudar fondos que les permitan hacer frente a sus gastos como organizaciones.

Financiar las campañas electorales cuesta lo indecible. Y no es posible hacerlo con las cuotas de los afiliados u otros aportes voluntarios de simpatizantes o de ricos entregados a la causa. Hay un dicho inglés que reza así: Tú no puedes tener democracia sin dinero. Sin muchísimo dinero”. La democracia es cara. Muy cara.

Los dirigentes de los partidos saben que en las elecciones actuales el número de votos que obtienen es proporcional, casi siempre, a la inversión en publicidad que se haya llevado a cabo. Y no tienen la menor duda en decir entre bastidores, yo los he oído, que para ganar hay que gastar y que para ello hay que obtener dinero, de donde sea, y cuanto más mejor.

Cuando el dinero afluye a los partidos en grandes cantidades, procedentes de empresarios que arriesgan su pasta para obtener concesiones en obras o en lo que sea, que ya de por sí es una práctica de financiación ilegal, sucede también que parte de esos dineros se lo quedan algunos políticos. Corrupción que ha acabado con la vida política de personajes importantes.

Todos los partidos políticos se financian ilegalmente. Leo en sitio adecuado que “hace falta esgrimir una gran dosis de hipocresía para creer o hacer creer que los fondos previstos en la Ley eran suficientes para alimentar la compleja máquina burocrática y la variedad de estructuras y actividades que desarrollan los partidos políticos”. Tal fue el testimonio de un hombre que se encontraba exiliado y a punto de morir. Sin duda decía la verdad.

Se me viene a la memoria, sin olvidar a otros presidentes de Gobierno que se vieron involucrados en corruptas financiaciones, el patinazo de Tony Blair, serio problema producido, precisamente, con este tema. Debido a que los laboristas aceptaron una donación de un millón de libras del conocido magnate del automovilismo, Bernie Ecclestone y, una vez en el poder, accedieron a la pretensión de éste, de que la Fórmula 1 quedase exonerada de publicidad de tabaco, lo que le permitía, obviamente, aumentar los ingresos de publicidad de los circuitos.

Tony Blair, eso sí, tomó la más rápida y mejor de las decisiones en casos así: se disculpó ante la población por el error cometido y tuvo que devolver la donación.

En España la corrupción siempre ha acompañado a la financiación ilegal y ha estado presente en todos los partidos, aunque éstos han hecho todo lo habido y por haber por salvar a sus líderes. Lo cual viene ocurriendo en el ‘caso Bárcenas’. Donde Rajoy ha dado pruebas evidentes de estar tocado de un ala. El ‘caso Bárcenas va remitiendo. Se ha ido tapando con el conflicto gibraltareño mientras que no principiaba la Liga BBVA. Amén de otros recursos activados para calmar a la plebe.

Yolanda Bel está pasando las de Caín con el ‘caso Kibesan’. Vive angustiada por hallarse envuelta en un lío que no esperaba. Lío que tiende a disminuir con el paso de los días mientras que la Fiscalía no se pronuncie. Ahora bien, lo único que les faltaba a mi estimada Secretaria General del Partido Popular, YB y a su presidente Juan Vivas sería verse salpicados por un caso de financiación ilegal. Y a mí me da mucha pena que ello pueda producirse.
 

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