PortadaCorreoForoChatMultimediaServiciosBuscarCeuta



PORTADA DE HOY

Actualidad
Política
Sucesos
Economia
Sociedad
Cultura
Melilla

Opinión
Archivo
  

 

 

OPINIÓN - MARTES, 22 DE OCTUBRE DE 2013

 

OPINIÓN / EL ESQUINAZO

Ruido – terrazas - denuncias
 


Jesús Carretero
opinion
@elpueblodeceuta.com
 

Aquí no salimos de un problema y ya estamos metidos en otro o en otros. Y es cierto que, depende de donde se viva, la tranquilidad puede acompañar o puede ser una molesta vecina. Así es el mundo y así son las ciudades.

Ahora mismo, hay una gran cantidad de quejas de los hosteleros, por lo que ellos consideran:”una oleada de denuncias, sin sentido” contra las terrazas.

Lo de las denuncias nunca es agradable para nadie que acaba de ser denunciado, las terrazas suelen ser lugares agradables para quienes pueden pasar un rato en buena armonía en ellas y más agradables son para los bares o los restaurantes que las instalan y desde donde “la caja” aumenta, considerablemente, al final de cada día.

Lo malo de esto es que, por lo general, a pocos metros de donde está instalada una terraza, hay una o una docena de viviendas que pueden recibir el ruido de dichas terrazas y, lógicamente, la gente se queja por no poder estar “ a gusto” en su propia casa.

Dar gusto a todos, con estas terrazas o con negocios similares, es muy difícil y es que, siempre, puede haber un tercero perjudicado o simplemente quejoso de todo.

Poner a todos de acuerdo es casi un imposible, porque el problema del ruido, en Ceuta, no viene sólo de las terrazas, viene de otras muchas partes más, y ese problema del ruido, según los hosteleros, no se puede atajar eliminando una fuente de riqueza como son las terrazas.

Y es que nadie duda hoy, especialmente, en los tiempos de crisis que las terrazas, para muchos negocios, representan un gran motor económico que está generando empleo y más cuando tantas personas están buscando donde poder trabajar.

Esta es una parte, la de quienes tienen asentadas sus terrazas en una vía pública, que “la hacen suya”, durante unas cuantas horas al día, pero en la parte contraria está la vivienda en la que puede haber enfermos, viejos, o niños que, por unos motivos o por otros, no pueden hacer su vida normal, al tener al lado, en una de esas terrazas a personas que hablan, ríen o levantan más ruido del que fuera deseable.

Esos, los que están en su casa, también tienen derechos, que no se traducen en dinero, pero sí en salud o en comodidad, cuando viven sin que nadie les moleste.

Difícil, si es que no imposible, será la solución a estas situaciones.

La Cámara de Comercio parece que está preparando un escrito en el que va a exigir a la Consejería de Fomento “soluciones inmediatas” para que los empresarios puedan subsistir.

Sin embargo, que nosotros sepamos, no hay ningún tipo de movimiento que salga en defensa de aquellos otros vecinos que se consideran perjudicados, por el ruido.

Así las cosas, porque cada parte tiene sus razones muy poderosas para actuar, los empresarios están muy preocupados porque no ven claro el futuro de sus negocios, al tiempo que se sienten desprotegidos con la ordenanza de terrazas que aprobó el pasado año el Pleno de la Asamblea.

Y frente a esto los vecinos, Pérez, López, García y demás están hartos de ser ellos los paganos de la “bolsa”, sin ellos recibir, a cambio, nada.

Una difícil papeleta para la Ciudad que no podrá contentar a todos, con cualquiera de las medidas que adopte.
 

Imprimir noticia 

Volver
 

 

Portada | Mapa del web | Redacción | Publicidad | Contacto